Democracia

Circunloquio [*]

La democracia busca que el gobierno responda a la voluntad del pueblo, respete los derechos humanos y promueva la participación y la igualdad

Yayo Vicente

Yayo Vicente

No soy ninguna autoridad para hablar de un tema tan importante, solo que nadie me ha dicho que un aficionado no puede hacerlo. Lo cierto es que un ensayo de 7.000 caracteres, tampoco se presta para que un erudito cultivado y conocedor, desarrolle todo lo que sabe sobre democracia. Los aficionados como mi persona, tratamos de simplificar, resumir o esquematizar para no perdernos en el laberinto del vasto conocimiento en una materia.

Cuando gobierna uno, se le llama monarquía, autocracia o dictadura; cuando gobiernan pocos, se le dice oligarquía o aristocracia; cuando se gobierna con un credo, llegamos a la teocracia y finalmente cuando gobierna el pueblo, es democracia.

La democracia es una forma de organización política y de gobierno en la que el poder lo tiene el pueblo. Esto significa que las decisiones fundamentales del Estado las toman los ciudadanos directamente o a través de representantes elegidos por ellos. Para que este sistema de organización social se exprese, es indispensable que algunos elementos concurran: soberanía popular, elecciones libres y periódicas, igualdad política, estado de derecho, libertades fundamentales y la participación de las personas. Faltando uno solo de esos ingredientes la democracia se evapora y se nos va de las manos.

Desde mi punto de vista de simple aficionado, estoy convencido que la democracia necesita demócratas. Pareciera una simpleza decirlo, pero siendo la piedra angular del sistema, no mencionarlo es andarse por las ramas. Las personas que habitamos en un país piensan distinto, un demócrata ve en esa realidad una gran riqueza y no un obstáculo. Los demócratas promueven el pensamiento distinto, el trabajo con minorías y de colectivos rezagados. El político demócrata sabe que su trabajo es provocar acuerdos, sabiendo que las partes ceden en sus posiciones para conciliar, pero raramente renuncian a sus posiciones originales.

La avenencia conseguida es sólida mientras rija, aunque no es eterna. Por eso es necesario volver a construir los acuerdos una y otra vez. A eso no se acomodan las monarquías, autocracias, dictaduras, oligarquías, aristocracias o teocracias.

Solo existe una democracia

El pueblo gobierna de varias formas, sus mandatos son directos cuando se recurre a los referendos y son indirectos cuando los ciudadanos eligen representantes que gobiernan en su nombre y una combinación de esos mecanismos de participación con cabildos, consultas y presupuestos participativos. La historia nos enseña la fragilidad de la democracia, que depende que coexistan condiciones que le permitan desarrollarse.

Revisemos la frase-concepto de Alexis de Tocqueville: “Los problemas de la democracia se resuelven con más democracia”, ¿será que la podemos hacer nuestra con el nombramiento de los señores magistrados y tomar en cuenta otras voces además de los diputados?

Siempre existirán líderes no democráticos valiéndose de la fragilidad para hacerse de todo el poder. Personajes que no aceptan los límites que impone la división de poderes o la limitación en el tiempo de un mandato. Antidemócratas que quieren brincarse las cercas o pasar por debajo, como la Asamblea Legislativa y sus dos grandes brazos: la Contraloría General de la República y la Defensoría de los Habitantes.

No tengo duda alguna que Rodrigo Chaves no es un demócrata. Calla niñas y ancianas porque no lo aplauden, se burla de los adultos mayores a quienes considera hediondos a Cofal®, hace poemas donde manifiesta que la mujer es una persona inferior, dinamita puentes y dice sin disimulo que la Constitución Política es un estorbo porque lo obliga a gobernar con reglas democráticas.

Cuando algún amigo me dice: “Es que no lo dejan gobernar”, trato de terminar la frase: “sin democracia”. A todos los presidentes se les deja gobernar en democracia. Cuando Rodrigo Chaves pone esta tonta excusa, uno se extraña, ¿será que no sabía que en Costa Rica se gobierna con los pesos y contrapesos de la democracia?, ¿será que la democracia le estorba? La respuesta es “sí, pero no”. Sí sabía, pero no le gusta, él no es demócrata.

Tribunal Supremo de Elecciones

Las elecciones libres y periódicas requieren una compleja organización que en Costa Rica está a cargo del TSE. Empieza con otorgar una identificación nacional, el número de cédula se asigna desde el día de nacimiento. En Costa Rica la gran mayoría de los partos ocurren en centros médicos con atención profesional y solo alrededor del 1% ocurre en el hogar u otro lugar, pero casi siempre la recién llegada criatura es llevada a la clínica u hospital para su primer control médico.

Con esa información se confecciona el padrón electoral (con foto) y espacio para que cada votante firme. En cada mesa de votación pueden estar presentes representantes de cada uno de los partidos políticos que participan, además del funcionario del TSE. El voto se emite de manera secreta y el elector está exento de presiones de todo tipo.

Existe toda una formalidad para abrir la mesa electoral, durante el proceso de votación, el cierre de la junta y el reporte de resultados. Luego vendrá un conteo manual de las papeletas, para validar lo hecho por la Junta Electoral de cada mesa de las 7.063 juntas receptoras. La custodia del material electoral blinda toda la documentación.

Podemos decir que en la actualidad los fraudes, errores y problemas, son tan pocos y tan insignificantes, que no inciden en los resultados. La democracia electoral de Costa Rica está en las mejores manos, una de las autoridades electorales más prestigiosas del mundo.

¿Está amenazada la democracia costarricense?

Según el Índice de Democracia publicado por The Economist Intelligence Unit, 25 países del mundo son considerados “democracias plenas”, es decir, solo 15% del total de 167 países analizados. Entre esos 25 países sobresale Costa Rica con una puntuación de 8,29 (en la escala de 0 a 10), uno de los puntajes más altos del mundo y es uno de los tres países en América Latina con esa calificación, junto con Uruguay y en años recientes, Chile.

Para estos estudios se consideran criterios como: proceso electoral y pluralismo, libertades civiles, funcionamiento del gobierno, participación y cultura política. En cada uno de esos componentes podemos mejorar o retroceder. Las denuncias de intimidación por parte del gobierno, planteadas por Liberación Nacional, Avanza y Frente Amplio, encienden luces de advertencia, a lo que se le suma una abstención de votantes en ascenso y una pobre cultura política que no induce al voto informado.

La democracia necesita demócratas, ciudadanos enamorados del sistema y dispuestos a someterse a la voluntad del pueblo, a respetar los derechos humanos, promotores de la participación y la igualdad. Personas que disfrutan que existan opiniones distintas, las estimulen, escuchen y respeten. El demócrata es un “bicho raro”, reconoce el triunfo del rival, porque es el triunfo de la democracia y cuando gana, no olvida al perdedor, sabe que se gobierna para todos.

Pocas sociedades del mundo disfrutan de una democracia plena, el costarricense goza de ese privilegio y debemos cuidarla y perfeccionarla. Su existencia no tiene garantía, requiere cuidados y protección.

El próximo 1° de febrero estaremos a prueba, no será una elección corriente. Vamos a decidir entre democracia y autoritarismo, así de claro.

[*] CIRCUNLOQUIO. Viene del latín circumloquium. El Diccionario de Real Academia Española lo define como: “Rodeo de palabras para dar a entender algo que hubiera podido expresarse más brevemente”.

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