En una oportunidad, se le acercó el poeta y periodista Raúl Salazar Alvarez, que trabajaba como redactor de “La Tribuna» a sondearlo políticamente, seguramente enviado por algún posible candidato a la Presidencia de la República, y para lograr declaraciones terminantes del señor Oreamuno, le dice:
—“Don Nicolás: yo soy neutral en política, así es que puede hablar con entera libertad”.
Y aquél ilustre varón, que en política era una “zorra” como lo fue don Cleto, mirando maliciosamente al poeta Salazar Alvarez que ansiosamente esperaba del señor Oreamuno una definitiva respuesta para llevársela como “trofeo de guerra” a su posible candidato, le responde:
—“Amigo Salazar: Los neutrales no somos ni vacas ni toros”.
Tomado del Anecdotario Nacional de Carlos Fernández Mora. Dibujos de Noé Solano. Usado con autorización.