Al finalizar la función, don Ignacio Trullás y Aulet, un español muy querido en Costa Rica, que convivió por muchos años con los costarricenses, que tenía a su cuidado la columna de arte del diario “El Imparcial”, le pidió a Enrique Hiñe su opinión y éste le contestó:
—“Desde luego, como obra es interesante, pero no creo que fuera necesario representarla”…
Tomado del Anecdotario Nacional de Carlos Fernández Mora. Dibujos de Noé Solano. Usado con autorización.
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