El petróleo Brent alcanzó un máximo histórico

Conflicto en Medio Oriente impulsa el petróleo Brent a máximos de tres años

Petroleo
Imagen ilustrativa. Archivo

El precio del petróleo Brent superó los 119 dólares por barril. La escalada en el precio tiene su origen en los ataques por parte de Irán a varias instalaciones energéticas en Medio Oriente, como también el ataque israelí al yacimiento de gas de South Pars, lo que intensificó el conflicto regional y generó presión inmediata sobre los mercados globales de energía.

Durante la jornada del jueves, el Brent alcanzó un máximo de 119.13 dólares por barril, cerca de su nivel más alto en tres años y medio. A las 12:37 GMT, los futuros del crudo subían 6.02 dólares, equivalente a un incremento de 5.6%, hasta los 113.40 dólares por barril. Este aumento se produjo luego de que Irán atacara infraestructura energética en respuesta al bombardeo israelí al yacimiento de gas South Pars.

Por otro lado, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) mostró una variación menor. Subió 7 centavos, un 0.1%, hasta los 96.39 dólares por barril, tras haber alcanzado previamente los 100.02 dólares. Este comportamiento amplió la diferencia entre ambos indicadores, llevando al WTI a cotizar con el mayor descuento frente al Brent en los últimos 11 años. Horas después

Los mercados regionales también reflejaron la tensión. Las primas de referencia de Dubái y Omán alcanzaron niveles históricos cercanos a los 65 dólares por barril, según datos de Reuters y fuentes comerciales. Este incremento se produjo en paralelo al aumento del riesgo geopolítico y la interrupción de operaciones en diversas instalaciones energéticas.

La administración estadounidense está considerando liberar petróleo iraní almacenado en buques cisterna, estimado en unos 140 millones de barriles, como parte de una estrategia para aumentar la oferta global. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicó que el país podría levantar sanciones sobre este crudo en el corto plazo.

«En esencia, utilizaremos los barriles iraníes contra los propios iraníes para mantener el precio bajo durante los próximos 10 o 14 días mientras continuamos esta campaña».

Los ataques en infraestructura energética marcaron un punto clave en la escalada del conflicto. Israel bombardeó el yacimiento de gas South Pars, mientras Irán respondió con ataques a múltiples instalaciones en la región. Según declaraciones de Donald Trump, Estados Unidos y Qatar no participaron en el ataque inicial. Además, señaló que Israel no atacará nuevamente South Pars salvo que Irán actúe contra Qatar.

QatarEnergy informó que los misiles iraníes impactaron en Ras Laffan, causando «daños extensos». En la misma zona, la planta Pearl de Shell, con capacidad de 140,000 barriles diarios, detuvo su producción tras ser alcanzada. Estas interrupciones afectaron el suministro de gas natural licuado en una de las principales regiones exportadoras del mundo.

En otros puntos de la región, Arabia Saudita interceptó misiles y drones dirigidos a instalaciones de gas. La refinería SAMREF en Yanbu sufrió un ataque aéreo que interrumpió temporalmente las operaciones de carga, aunque estas se reanudaron posteriormente. Por su parte, la refinería Mina al-Ahmadi en Kuwait registró un incendio limitado tras el impacto de un dron.

El aumento del precio del petróleo se produce junto a un alza en los precios del gas en Europa, que alcanzaron su nivel más alto en más de tres años. Las interrupciones en la producción y el transporte energético continúan afectando la estabilidad del suministro en mercados clave.

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Ataques a yacimientos de gas en Irán: ¿puede afectar la seguridad energética global?

Los ataques a South Pars en Irán repercutieron sobre el comportamiento de los mercados de combustibles fósiles

La escalada militar en el Golfo Pérsico incorporó una nueva fase tras la advertencia de Estados Unidos sobre posibles represalias contra Irán, en respuesta a ataques vinculados al campo gasífero South Pars y a instalaciones energéticas en Qatar. El señalamiento ocurre luego de una serie de ofensivas que afectaron infraestructura clave para el suministro global de gas.

El 18 de marzo, Irán denunció ataques con armamento balístico contra los yacimientos de South Pars, ubicados en el Golfo Pérsico, atribuidos a Israel en coordinación con Estados Unidos. Este complejo energético concentra cerca del 40% de las reservas internacionales de gas y abarca más de 2.5 millones de metros cuadrados, lo que lo posiciona como un punto estratégico para la seguridad energética global.

Las operaciones militares impactaron instalaciones de procesamiento de gas y petróleo, afectando el suministro eléctrico nacional iraní. De acuerdo con reportes oficiales, la infraestructura dañada abastece a más del 70% de la población. Autoridades locales en Asaluyeh, provincia de Bushehr, informaron que los incendios derivados de los ataques fueron controlados.

Posteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno no tuvo conocimiento previo del ataque israelí contra South Pars. En su declaración pública, señaló: «Estados Unidos desconocía por completo este ataque», y agregó que Qatar tampoco estaba informado ni involucrado en la operación.

El mandatario también indicó que el daño causado al complejo fue limitado. Según sus palabras, «solo una pequeña parte del complejo resultó afectada». Sin embargo, destacó que Irán respondió con un ataque contra una planta de gas natural licuado en territorio qatarí, acción que calificó como injustificada: «Irán desconocía esto, así como cualquier otro dato relevante sobre el ataque a South Pars, y atacó injustificadamente una parte de la planta de gas natural licuado (GNL) de Qatar».

En ese contexto, Estados Unidos fijó una condición directa respecto a futuros ataques. Trump declaró: «Si la planta de GNL de Qatar vuelve a ser atacada, no dudaré en actuar. Con o sin el consentimiento de Israel, Estados Unidos destruirá por completo el Campo de Gas South Pars con una potencia y fuerza nunca antes vistas». Asimismo, añadió: «Israel no volverá a atacar este campo de gas South Pars, de vital importancia y valor, a menos que Irán, imprudentemente, decida atacar a un país inocente».

La situación generó reacciones en el mercado energético internacional. Tras los primeros ataques, el crudo Brent registró un aumento del 5%, mientras que el West Texas Intermediate subió 2.5%, según datos de comercio de combustibles fósiles consultados por NotiPress. Estos movimientos reflejan la sensibilidad del mercado ante interrupciones en infraestructuras clave.

Gobiernos de la región también se pronunciaron sobre la escalada. Emiratos Árabes Unidos advirtió que los bombardeos en South Pars podrían comprometer la seguridad energética global. La relevancia del Medio Oriente en la producción de gas natural, con cerca del 17% del total, mantiene en alerta a países socios y mercados internacionales, entre ellos China.

NotiPress

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