El Escorpión: ¡De la Secretaría de Zapote a la Sala de Espera de la Fiscalía!!
¡Vaya, vaya! Si pensábamos que la toma de la Asamblea Legislativa por parte de Pueblo Soberano era solo una movida política, nos quedamos cortos. Lo que estamos viendo es el traslado de un «prontuario» de Zapote a Cuesta de Moras. El anuncio de Yara Jiménez como candidata a la Presidencia del Congreso no es solo un premio a la lealtad de quien le llevaba las actas a Rodrigo Chaves; es el intento de blindar con inmunidad a una ficha clave que ya tiene el agua hasta el pescuezo con el caso de Barranca-Limonal. ¡Qué conveniente resulta presidir el Directorio Legislativo cuando tenés que explicarle a la Comisión de Ingreso y Gasto por qué andabas metida en el embrollo de la empresa mexicana Tradeco!
💼 Una cúpula con sello judicial
Pero Yara no llega sola al banquillo… perdón, a la curul. Como jefe de fracción tendremos a Nogui Acosta, el hombre que colecciona expedientes en la Fiscalía casi con la misma velocidad con la que inventa «megacasos» de TikTok. Don Nogui cambia el Ministerio de Hacienda por la jefatura de fracción, cargando todavía el polvo de los allanamientos por aquel famoso show de evasión que resultó ser un fiasco legal. Y para rematar el cuadro, como subjefe aparece Juan Manuel Quesada, quien después de jugar al «apagafuegos» en el AyA y Recope, llega al Congreso con su propio historial de cuestionamientos por nombramientos y licitaciones. ¡Vaya tridente! Más que una jefatura de fracción, parece una lista de espera para ir a declarar a los Tribunales de Justicia.
🎭 El parlamento de los investigados
Es verdaderamente cínico que el partido de la «limpieza» y la «ética» nos recete una cúpula legislativa donde la Presidenta, el Jefe y el Subjefe tienen cuentas pendientes con la justicia. ¿Qué independencia puede tener una Asamblea dirigida por la misma Secretaria que redactaba los decretos que hoy los jueces están cuestionando? El PPSO no está montando un Directorio, está montando un esquema de autodefensa. Pasamos de una Asamblea que fiscalizaba al poder, a una donde los fiscalizados por la ley son los que ahora pretenden dictar las leyes. ¡Dichosa la democracia que ahora se legisla entre citatorios y expedientes judiciales!
🦂 Picotazo al cierre: ¡Cuidado con el bumerán legal!
Tomen nota de este veneno: la inmunidad parlamentaria no es impunidad eterna. Podrán tomar el control del plenario y poner a la «profe» de Zapote a pasar lista, pero no van a poder borrar las huellas que dejaron en el Ministerio de Hacienda o en el Consejo de Gobierno. Al pueblo le vendieron jaguares, pero lo que nos están recetando son fichas judiciales que buscan refugio en la alfombra roja de Cuesta de Moras. ¡Cuidado! Que de tanto jugar a ser intocables, se les va a olvidar que el cargo dura cuatro años, pero el rastro en la Fiscalía dura mucho más.
¡Nada pica más que una curul que huele a perfume de impunidad!
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