Bazar digital
Carlos Revilla Maroto
Ahora, ¿por qué “Expreso”? De eso escribí en mi columna “Recuerdos del futuro”, donde narré nuestras primeras andanzas por el mundo de los módems y los pasos iniciales de la llamada «Red de redes» (Internet) en el país. Pero faltaba contar la culminación de esa historia. Enero, el mes de aniversario, es el momento perfecto para hacerlo; celebramos 30 años de lo que bien podría llamarse una epopeya: la puesta en marcha de la primera página web privada desde suelo costarricense.
Aunque internet ya existía, muy pocos la usaban aquí. Decidimos asumir el reto de aprender a usarla “desde el otro lado”: programando páginas cuando ni siquiera existían navegadores modernos ni gestores de contenido. En ese entonces, todo se hacía “a pie”. El lenguaje fundamental, el HTML (HyperText Markup Language), estaba en su infancia con la versión 2.0. Hoy, el estándar HTML5 (lanzado en 2014) nos parece natural con su soporte de video y audio, pero en 1996, cada etiqueta era un descubrimiento.
Todo era nuevo: dominios, servidores y códigos. Como siempre me ha fascinado Alicia en el País de las Maravillas, decidí digitalizar el cuento. Este proyecto nació originalmente a principios de 1996, únicamente como una forma de aprender a hacer páginas Web. Apliqué OCR (Optical Character Recognition) a un libro viejo que tenía en español y lo subí al ciberespacio. Así, casi sin pretenderlo, nació la primera página sobre Lewis Carroll en español en todo el mundo. Aquello fue un aprendizaje intensivo: desde cómo usar un escáner con el OCR, hasta cómo montar un servidor y gestionar dominios.
Publicar entonces era un acto de fe. Recuerdo bien esas páginas web de fondo gris claro, el estándar de la época; no había espacio para el exceso visual, solo para el texto puro y las imágenes había que insertarlas a mano. A la primera Alicia le siguieron A través del espejo y la surrealista La caza del Snark de Carroll, creando un ecosistema de lógica y fantasía que hoy cumple ya tres décadas.
En aquellos primeros años, algunos amigos me señalaron que Alicia era “muy inglesa”. Tenían razón, y ese comentario fue la chispa para un nuevo proyecto: nuestra propia tradición merecía el mismo nivel de preservación digital. Así nació la edición en línea de los Cuentos de mi Tía Panchita de Carmen Lyra. Poner a Tío Conejo a convivir con el Gato de Cheshire fue un acto de soberanía cultural necesario en los albores de la globalización. Posteriormente, le tocó el turno a Las Aventuras de Pinocho de Carlo Collodi, basado en una edición de 1922 que heredé de mi padre, que cuenta con censura eclesiástica.
El sitio nunca fue un simple repositorio; hoy es una curaduría artística que reúne ilustraciones clásicas de Sir John Tenniel, Arthur Rackham y la vanguardia de Salvador Dalí, entre otros ilustradores. Cuenta además con cerca de 80 publicaciones sobre temas Carrollianos, como los mensajes ocultos en sus cuentos o la historia de Alice Liddell, la niña real detrás del espejo. Pero quizás el detalle más distintivo es la ambientación sonora: cada página es acompañada por la música de Domenico Scarlatti. Sus sonatas son el maridaje perfecto para la estructura matemática y los juegos de lógica de Carroll.
Hoy, en este 2026, el espíritu de expreso.co.cr sigue intacto. Mientras celebramos estos 30 años de permanencia, nos preparamos para el siguiente paso: una Alicia Anotada, donde la sabiduría de Carroll dialogue con nuestra propia evolución digital. Internet ha cambiado profundamente, pero la curiosidad intelectual sigue siendo la mejor brújula para navegar la madriguera del conejo.
Para finalizar, decidí escribir en tercera persona un “Sobre el autor”, de esos que se ponen en los libros, a ver como me salía: “Pionero del internet en Costa Rica. En 1996 puso en marcha el primer servidor de contenidos no públicos del país bajo el dominio expreso.co.cr. Investigador de la obra de Lewis Carroll y promotor de la digitalización del patrimonio literario costarricense, mantiene desde hace tres décadas la primera plataforma dedicada al autor de «Alicia» en lengua española y la editorial digital Edel (Editorial Electrónica)”.
También, ahora que esta de moda usar la IA, le pedí a Gemini, la IA de Google, que me creara algunas ilustraciones usando la herramienta que se llama Nano Banana, que es realmente buena. Les dejo algunas de la mejores creaciones, junto a una fotografía mía de aquellas épocas.
Los invito a que se metan en la madriguera del conejo, y conozcan mi sitio web dedicado a Lewis Carroll y Alicia. Estoy seguro que se llevarán una grata sorpresa.
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