Federico Quesada
Las historia del I.C.E. hasta hace unas décadas fue grandiosa. Por decreto fue creado durante la Junta Fundadora de la Segunda República bajo el mandato de un extraordinario Benemérito de la Patria José Figueres Ferrer, el mismo que victorioso entregó el poder a Otilio Ulate. Bajo la dirección de otro gran costarricense y Benemérito de la Patria don Jorge Manuel Obregón, el ICE creció como empresa. Nos puso en el mapa mundial en el campo de la producción eléctrica y fue el máximo gestor del crecimiento de los 60 hasta los 90. Nos sacó de aquellas empresas privadas locales y pequeñas, de poca inversión, que no solo eran caras en el bien producido para el consumidor, sino que sus operaciones eran un desastre, donde la electricidad en las ciudades se iba frecuentemente, donde los apagones eran pan de todos los días. En este campo hasta los 50’ el sector privado de la electricidad fue un fracaso.
De los 50 a los 90 llegó el ICE como pilar sobre el que nuestro país se transformó de ser un país totalmente agrícola a uno industrial, desarrollando enormes proyectos de ingeniería que incrementaron la capacidad instalada y la producción eléctrica en el país. Siempre me recuerdo las maravillas de las obras de Río Macho y Arenal, solo para citar algunas.
En décadas más recientes, empezaron a surgir fuerzas poderosas que han querido minarlo en el tiempo, incluso alcanzando algunos resultados positivos relativos a sus intereses, principalmente con la complicidad de los sindicatos de la institución y de ciertos gobiernos de turno y la participación de empresarios incorporados en la producción eléctrica privada que mediante la influencia política poco a poco fueron logrando sus propósitos .
El primer elemento tremendamente negativo para la institución fue la intromisión nefasta de la política plenamente durante el gobierno de Oduber. Fue el principio del deterioro. El Poder Ejecutivo pasó a ser el director de las instituciones públicas autónomas a través de las presidencias Ejecutivas. Fue así como pasamos a improvisar CEOS de la empresa más valiosa de costarricenses- multibillonaria en activos- cada cuatro acompañados de séquitos de directores cuyos méritos en muchos era haber pegado banderas o haber abierto la billetera.
En las últimas tres décadas el sindicato del ICE se fue apropiando de beneficios y prebendas ruinosas para los recursos de la institución, con la complacencia de sus autoridades de turno y de los directivos que cedieron irresponsablemente a tales pretensiones con tal de terminar sus periodos en paz. Contaron así los sindicalistas con un cheque en blanco, con la complacencia del Poder Judicial en su cuerpo rector como es la Corte Suprema, que buscaba los mismos beneficios de los sindicalistas.
Y se concedió la apertura del mercado eléctrico al sector privado. ¡Excelente! En buena hora. Sin embargo pronto se empezó a ver la realidad de condiciones que fueron evolucionando políticamente hasta terminar a lo que llegamos: el ICE comprando electricidad a los privados a mayor precio que su propio costo de producción y no solo lo anterior, sino que obligada la institución a comprar la electricidad privada la necesitase o no, lo que la obligó incluso a abrir las compuertas del Arenal en más de una ocasión y cesar la producción propia para comprar la externa . Esta sobrecapacidad de producción -el doble de la que necesita actualmente el país- sin duda obligó a la institución a parar el proyecto Diquís y reconocer una pérdida mayor a los $140 millones de dólares. De esto las Cámaras empresariales privadas, los medios informativos sesgados que solo defienden intereses del comprometidos y los políticos liberales radicales de nuestro medio no dicen ni una palabra. Callan como cómplices que son. Solo se pronuncian por sus resultados, no por las causas. Ocultan que en esta mezcolanza de intereses públicos y privados, mucha culpa acarrea la protección desmedida que los políticos de turno le han dado al sector privado empresarial metido en esta industria hasta que el mecate se rompió y el ICE se paró en seco, no renovando contratos que lo están arruinando. En buena hora! Eso sí debo aclarar que aunque parezca paradójico, lo que es bueno para el ICE no es bueno para el país en un futuro cuando la demanda eléctrica posiblemente sea muy superior a la actual. Pero cierto es la institución no podía continuar atrapada en las garras de los productores privados, cuyo fin último es su desaparición sin duda alguna para su propio beneficio.
Por supuesto que para nosotros los consumidores estos hechos han sido altamente perniciosos reflejados en los altos precios que pagamos por la electricidad. La ineficiencia administrativa y la mediocre influencia política la terminamos pagando nosotros los costarricenses. Adicional a lo anterior -para cubrir estos costos mencionados- el ICE recurrió a la no aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera para poder cobrar más a los usuarios del servicio, ya que ciertas normas permiten un más adecuado tratamiento contable en el tiempo de conformidad a la vida útil del bien y a la aplicación del gasto lo cual no le favorecía.
El ICE ha sido burro amarrado contra tigre suelto. Atacado y minado por las autoridades políticas dentro de la institución y fuera de ella, por sus trabajadores asociados en sindicatos siempre buscando beneficios exuberantes, por los productores eléctricos privados que igualmente lo han exprimido al máximo y contribuido a arruinar sus finanzas, del resto de empresarios que critican el resultado pero apoyan a los causantes, por los jueces superiores que se han convertido en meros espectadores, por los usuarios por las altas tarifas que deben pagar, y ahora por intereses superiores que ven la MINA DE ORO de la cual quieren apropiarse contrario a los intereses superiores de todos los costarricenses. La ELECTRICIDAD será el PETRÓLEO de los años futuros. Desde hace 3 o 4 años venimos insistiendo en ello y obviamente cada día los hechos mundiales lo comprueban. La semana pasada se anunció el acuerdo de compra que está negociando la compañía arrendadora de autos HERTZ de 100 000 vehículos eléctricos Tesla, la líder del mercado en ese segmento. Incluso en Noruega se estima que la compra de vehículos de gasolina terminará en abril del año entrante.
El país tiene que despertar. Debe saber claramente cuáles son los intereses detrás del escenario. Dos beneméritos de la patria crearon y hicieron crecer al ICE hasta sus muertes: don José Figueres Ferrer y el Ing. Jorge Manuel Dengo Obregón.
Hoy dos familiares de tan brillantes ciudadanos de antaño están del otro lado del mostrador, en la acera de enfrente: el hijo de don Pepe, José María Figueres Olsen -candidato del partido Liberación Nacional- y el nieto de don Jorge Manuel don Jorge Manuel Dengo Garrón, Vice-Presidente de la Asociación Costarricense de Productores de Energía ACOGE. Aquél productor privado, éste director de la organización opuesta a la institución. ¡Uña y carne! Una diferencia abismal entre estos señores actuales y sus ancestros gloriosos BENEMÉRITOS DE LA PATRIA y gestores del ICE.
A veces trato de ver el bosque y no los árboles. Otras los árboles y no el bosque. Pero otras no queda más que ver el bosque y los árboles cuando el asunto es complejo y trascendente como el presente.
En las próximas elecciones está en juego varios hechos fundamentales y trascendentales para el país, quizá más de los que muchos creen. Este es uno. El patrimonio del pueblo costarricense estará en juego para nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos y futuras generaciones. Dependerá si el recurso ELECTRICIDAD, EL TESORO DEL FUTURO será un bien explotado para bien de todos los costarricenses o solo para riqueza de unos pocos. Cada persona con su voto lo decidirá. ¡No estamos para jugar chapitas!