Reflexión de Semana Santa

Ocean Castillo Loría

Recordando y profundizando al Cristo de la fe: una reflexión de Semana Santa

Dedico este trabajo a todas y todos quienes me enseñaron a amar la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, tanto desde una perspectiva de salvación, como posteriormente desde una perspectiva de Liberación.

Este trabajo, lo dedico a mi amiga – hermana, Doreth Monge, quien pasando por la cruz de Cristo, entra en la dimensión de resurrección, lo que son lágrimas de viernes Santo, son y serán (Un ya pero todavía no), gozo de domingo de Resurrección.

Mientras haya historia humana, aun no se habrá terminado de contar del todo, la historia del sufrimiento de Cristo”.

Papa Benedicto XVI.

Introducción

Con estos apuntes, se cumple el refrán: “uno propone y Dios dispone”. En principio, estábamos dispuestos a publicar la III edición de nuestro texto: “La última semana de Jesús de Nazaret: un intento de lectura liberadora: reflexión para Semana Santa.”

Ese texto, se publicó originalmente, para la Semana Santa del 2011, decidimos volverlo a publicar, en razón de que de ese año al 2016 (Año de la II edición), habían llegado a nuestras manos nuevas Biblias de Estudio, que nos permitían reforzar tesis allí expuestas. Ahora, de aquel 2016 al 2019, nos ha sucedido lo mismo. En términos de Biblias de Estudio consultadas, pasamos de 13 a 20 nuevas Biblias de este tipo y a otros textos, que complementarían nuestra exposición.

El asunto es que por diversas ocupaciones, no podíamos terminar esa edición (Tarea que nos queda pendiente) y optamos por un cambio de proyecto: hacer ese “…intento de lectura liberadora”, pero tomando como base los días del triduo pascual (Jueves, viernes y sábado santos), pero de nuevo, el tiempo se tornó nuestro peor enemigo: teníamos que cambiar de nuevo el proyecto.

Así, optamos por estos apuntes, que pueden resultar útiles para la preparación de homilías, predicaciones (Véase anexo 1) o para trabajar en grupos y hasta en retiros. De igual manera, muchos de ellos, pueden ser útiles para un abordaje histórico – crítico de los textos y hasta desde una perspectiva más tradicional y para la reflexión (Véase anexo 3) o el conocimiento personal.

Los apuntes son amplios, esto se debe a que el estudio de la Biblia, debe ser profundo, la reflexión debe ser profunda. A esto aspiramos, con este documento…

Este texto en particular, lo hemos dedicado a Doreth Monge, con las palabras que de todo corazón, han quedado escritas.

Digamos ciertas cosas claras desde la óptica del estudio histórico de la pasión de Jesús:

A) Todos los Evangelios ofrecen un relato desarrolladísimo de la Pasión. En Marcos, los capítulos 14 y 15; en Mateo, los capítulos 26 – 27; Lucas el 22 y el 23; en Juan: 18 – 19 (Véase anexo 2); el estilo narrativo es detallado, totalmente diferente de los demás relatos, de la vida de Jesús.

B) Parece que antes de la redacción del Evangelio según San Marcos, que es el Evangelio más antiguo, ya había una redacción de la Pasión de Jesús. Posiblemente esa redacción (O redacciones), ya se usaban en las liturgias de las primeras comunidades.

C) Algunos testigos directos de los hechos, se exponen en los relatos, pero se desconoce, si esos testigos participaron en la tradición oral y luego escrita de la Pasión (Los teólogos más conservadores, como Frank Morera, dirán que el Evangelio de Juan, es escrito por alguien que estuvo al pie de la cruz, pero otros, como el Dr. Raúl Lugo, tienen dudas de esta tesis)

D) Todos los Evangelios, presentan la Pasión, como el culmen de la vida de Jesús. Pareciera que todo va llevando a esta culminación.

E) Los relatos de la Pasión, son sobrios y poco doloristas, su énfasis es Jesús y su testimonio.

Finalmente, decimos que esta es una reflexión para Semana Santa, no solo porque este es el tiempo litúrgico propicio para este tipo de reflexión, sino, porque consideramos importante retornar a la esencia de este tiempo, combatiendo el pésimo concepto de este periodo como un tiempo de vacaciones y mucho menos de fiesta. Se trata de contemplar al hombre que por su mensaje y acción es condenado a muerte por las fuerzas de opresión de su tiempo y que, por ese mensaje y esa acción, permite el actuar del Dios liberador de la máxima atadura: la muerte.

Semana Santa: Misterios, palabra y fe, nos hacen mirar a Cristo.

He aquí su fuerza transformante.

Pablo dice que la muerte de Jesús es un escándalo y para encontrar razón de él, han aparecido una serie de explicaciones que pueden resumirse en tres básicas (así las sintetizan los teólogos Adrien y Etxebarria)

• La teológica: Jesús muere de acuerdo a los planes de Dios.

• La escatológica: la muerte de Jesús inaugura la época de la salvación.

• La soteriológica o redentora: la muerte de Jesús como expiación de nuestros pecados.

Nosotros agregaríamos una explicación histórica – liberadora: Jesús muere como fruto de la oposición del sistema de dominación compuesto por las cúpulas judías y romanas contra el proyecto que Jesús Nazaret planteaba: el Reino de Dios.

Serán los teólogos Marcus J. Borg y John Dominic Crossan, quienes usen este concepto de sistema de dominación. La idea es que en la antigüedad, las sociedades se organizaban de una manera particular.

Esa manera, tenía 3 grandes rasgos:

1. Opresión política: la mayoría es dominada por la minoría. Esa minoría es poderosa y adinerada, la mayoría no expresaba su opinión sobre la conformación de la sociedad.

2. Explotación económica: la riqueza se la dejaban los ricos y poderosos (Entre la mitad y dos tercios de ella), esto era favorecido por las leyes de posesión de la tierra, los impuestos, la obligación de trabajo por deudas etc.

3. Legitimación religiosa: el gobernante ejercía el poder por voluntad de Dios.

Será otro teólogo (José Sánchez Sánchez), quien nos sintetizará muy bien, como Jesús de Nazaret, presenta un proyecto alternativo al sistema de dominación, a ese proyecto, él mismo le llamará “Reino de Dios”. El Reino de Dios tiene 3 características:

– Una política para el servicio.

– Una economía para la solidaridad.

– Una religión (Una cultura diríamos hoy), para la libertad.

Por ese proyecto la cúpula judía y romana, odia a Jesús y busca matarlo.

Esto es claro, por ejemplo, en el Evangelio según San Mateo, donde Jesús se enfrenta constantemente con los fariseos, que era un grupo de laicos, formados por maestros de la ley, muy familiarizados con la escritura y con las tradiciones y costumbres judías.

Las interpretaciones bíblicas fariseas, eran las aceptadas por la mayoría (Esto es evidente en el mismo Jesús, quien al hablar en el conocido “Sermón del Monte”, sobre amar a los enemigos, cita el libro del Levítico, pero la idea agregada que no se encuentra en ese texto, es una conclusión farisea). Ellos no tenían poder político (El Sanedrín, en tiempos de Jesús, solo tenía 3 o 4 fariseos. Éste tenía 70 miembros más el sumo sacerdote)

Además veremos el recelo del poder romano: Jesús habla del Reino de Dios, ese Reino se opone a la forma de gobierno imperial: Es Dios el que gobierna, no el emperador. Para ellos es un riesgo, primero marginal y luego clave (Juicio ante Pilato)

Con esto queremos decir, que sobre la pasión y muerte de Jesús no solo hay una lectura (La propia de la Teología de la Salvación), sino, otros tipos de lectura: algo de eso veremos en esta reflexión.

Aquí cabe una crítica: no se puede excluir en nombre de la lectura de la Teología de la Salvación, otras lecturas, como la histórico – liberadora (Nos ha resultado sorprendente como por ejemplo, teólogos de la talla de Fray Nelson Medina, en una prédica titulada: ¿Por qué murió Jesús?, con tal de subrayar la muerte vicaria de Cristo, dice que la enseñanza de Jesús, es semejante a la de otros maestros o filósofos, por lo que ésta, no es tan importante como la muerte misma de Jesús: parece olvidar Medina, que Jesús muere como consecuencia de la manera en que vivió: no se puede separar la acción de Jesús, sus enseñanzas, de su muerte y resurrección)

Por otro lado, hay otras interpretaciones que se distancian demasiado de la matriz cristiana: tal es el caso de la predicadora de las “raíces hebreas”, Liliana Hunter, quien ha llegado a declarar que Jesús no muere por el mundo entero, sino, solo por Israel (dando una interpretación de continuidad, entre Israel y el cristianismo). Adicionalmente, hemos observado que en las iglesias evangélicas, a veces se hacen extrapolaciones a partir de los textos de la Pasión que no son adecuadas, esto lo hemos notado, en algunas predicaciones de Armando Alducin. En esto incide, el desconocimiento de las ópticas del “Jesús histórico” y del “Cristo de la fe”.

En esta línea, quienes hacen teología pastoral, deberían recorrer el camino de deducir el Jesús histórico del Cristo de la fe y recorrerlo a partir del Jesús histórico, hasta llegar al Cristo de la fe, de modo que la grey, recorra el camino del soldado romano y contemplando la cruz, pueda decir: “Verdaderamente este es el Hijo de Dios”. Así se evitaría también el “dolorismo”, en muchas de las predicaciones y la lágrima fácil fruto de la manipulación emocional en muchas de éstas.

Adicionalmente, en el recorrido mencionado, se darían cuenta que: la evidencia histórica y arqueológica, han demostrado que las narrativas de la Pasión y muerte de Jesús, están muy probablemente apegadas al hecho histórico.

Uno de los descubrimientos más tristes que hemos hecho, al hacer este trabajo, es que en homilías y predicaciones de lo que menos se habla, es del centro de los textos bíblicos. La Teología pastoral debe abandonar ese camino, para ello, debe alimentarse de la teología académica. Pero conste que hay historiadores, que también plantean tesis, con investigaciones en ciertos puntos débiles (para nosotros, este es el caso de Laureano Benítez Grande – Caballero)

En contraposición. Uno de los descubrimientos más alegres que hemos hecho, es el trabajo de la Escuela Bíblica Claretiana, que, en el Congreso del 2018, se dedicó a reflexionar en torno al Jesús histórico, por medio de las eruditas exposiciones de Raúl Lugo Ph.D. y el ciclo de conferencias “Cristianismo y mundo contemporáneo”, del Centro Universitario Ignaciano, ITESO, a cargo de Alexander Zatyrka SJ

Esta semana nos recuerda la historia (El Jesús histórico), pero va más allá de la historia (El Cristo de la fe), por eso en esta reflexión, tocamos esas dos dimensiones.

Todo lo antes dicho y lo que está por exponerse, lo decimos con total humildad. Esto, por cuanto somos pecadores…

Hasta aquí esta introducción. No terminamos sin antes recomendar el seguir la lectura de este documento con la Biblia a lado, de cara a poder buscar y leer las citas que no queden aquí escritas de manera explícita. Esperamos que este documento sea de edificación, tanto para aquellos cristianos y cristianas de tradiciones católicas o protestantes, que busquen profundizar su experiencia con Jesús de Nazaret.

Vamos pues a reflexionar, la muerte y resurrección de Jesús, que es siempre el corazón del mensaje cristiano…

I

En este primer acápite haremos una introducción al mundo de Jesús: empecemos por un breve recuento histórico de Israel y de Judea:

– El pueblo hebreo, tiene dos tradiciones generales de origen: la tradición cananea – agrícola (Alrededor de Abrahán, 1800 a.C. y sus hijos); otra tradición es de tipo nómada – pastoril (Alrededor de Moisés 1250 a.C.)

– La conquista de Canaán: el héroe es Josué (Es la época de las tribus y los jueces. 1220 a.C.), es el Israel que está naciendo, cada pueblo tiene su gobierno propio, pero ante la amenaza surge un líder para defenderse (Son los jueces: Débora, Sansón etc.)

– El reino de David – Salomón: se da la centralización del culto en Jerusalén: 1010 – 931 A.C.

– A la muerte de David, se da una división: es el reino partido: el norte (Israel, capital: Samaria), el sur (Judá, capital: Jerusalén): del 931 al 721 a.C.

– El reino del norte desaparecerá, conquistado por Asiria. Por política ellos deportan a los habitantes de la colonia a un nuevo lugar y los asirios, poblaban con extranjeros el territorio conquistado (Llegada de los pueblos gentiles)

– Aquí Judá no cae.

– Los gentiles en lo que era el reino del norte, se convierten a una religión semejante al judaísmo, son los que se llamarán samaritanos. Tienen el odio de los judíos. Los samaritanos tienen su propio templo.

– En el 597 a.C. desaparece el reino del sur, conquistados por los babilonios, se da la deportación de judíos, no lo hicieron con toda la población, sino con las élites (587 a.C.)

– De ahí viene el periodo del exilio, que va a ser un periodo de reflexión y de consolidación de la identidad: ellos interpretan que la deportación se debe a que habían sido infieles a Dios. 587 – 538 d.C. los judíos elaboran su interpretación de los inicios del mundo (Surgen los relatos de la creación en el Génesis, que tienen muchos paralelismos con mitos babilónicos); aquí queda estructurado el Antiguo Testamento, tal y como lo conocemos.

– En el 538 a.C. Babilonia, cae a manos de los Persas. Las élites judías le piden permiso al rey Ciro, para volver a sus tierras y él se los concede. Así se refunda Jerusalén: 538 – 333 a.C.

– En el año 332 a.C. ese territorio, cae en manos del griego Alejandro Magno: es la época de helenización de Palestina. Alejandro muere joven, deja en herencia Palestina a uno de sus generales, que funda la dinastía de los Lágidas (Más conocidos como Ptolomeos), ellos son tolerantes, los judíos van llegando de afuera, los Ptolomeos le tienen admiración a los judíos. Se traduce el Antiguo Testamento al griego (la traducción “de los 70”, conocida bajo el número LXX) es el periodo del 323 – 200 a.C. es un tiempo de paz.

– Pero en el año 200, los Ptolomeos son derrotados por los Seléucidas, que eran otra dinastía de otro general de Alejandro Magno y que habían recibido la zona cuya capital era Antioquía. Los Seléucidas no aceptan otras etnias, por lo que buscan helenizarlos; esto genera problemas con los judíos. El culmen de ello es la obligación de adorar a Zeus (Ponen una imagen de éste en el templo). Periodo: del 200 al 141 a.C.

– El sacerdote Matatías se revela a esta situación, la revuelta es dirigida por su hijo: Judas Macabeo (Esto está en los libros de los Macabeos, en las Biblias que se conocen como católicas)

– De allí surge un partido, llamado de los Asideos (“Los fieles”), que participan en esa revuelta. Los Asideos asumen liderazgo en la revuelta, se oponen a los que habían aceptado la helenización.

– Los Asideos ganan la guerra y fundan el reino Hasmoneo (142 a.C. – 63 a.C.), los que se quedan con el poder, temen a la familia sacerdotal (Familia de Matatías que viene de la tribu de Leví) y deciden matarlos a todos. El sacerdocio es usurpado (Los Asideos cuestionan esta realidad)

– Hay conflictos a lo interno del país y en el año 63 a.C. Roma, que ya es una potencia mundial, manda al general Pompeyo a poner orden: se nombra a Hircano, como sumo sacerdote y él nombra a un idumeo (Un extranjero), Antípatro, quien de hecho gobierna Judea.

– Julio César nombra etnarca (Gobernante étnico del pueblo) a Hircano (Del 47 al 41 a.C.)

– Herodes es hijo de Hircano y se convierte en estratega de la guerra en Galilea, protegiendo los intereses del etnarca.

– La lucha termina entre 4 hermanos tetrarcas: Herodes, Hircano II, Fasael y Antígono.

– El que gana entre ellos es Herodes el Grande, quien es nombrado rey por Roma (De hecho va a Roma por el nombramiento: gobierna del 37 a.C. al 4 d.C.), él es un gran generador de obra pública, pero es un despiadado: ejecuta a su hermano Hircano II, a su esposa (De Herodes) Mariamme (Ella era hija de un sumo sacerdote) y a sus hijos: Alejandro, Aristóbulo y Antípatro.

– Herodes es idumeo, y los mismos judíos lo ven con sospecha.

– Herodes muere en el año 4 d. C. deja como herederos a unos hijos de otros de sus matrimonios (Él tuvo más de 5 mujeres): de la samaritana Maltaké: Arquelao y Herodes Antipas y de otra mujer: Cleopatra (No confundir con la reina de Egipto): Filipo.

– Así pues, el territorio queda dividido:

a) Arquelao (Judea)

b) Herodes Antipas (Galilea)

c) Filipo (Traconítide), él estaba casado con Herodías, quien termina de amante de Herodes Antipas, como lo establece el Evangelio.

– Arquelao es un pésimo gobernante, exprime a Galilea con impuestos. Termina desterrado en Galia.

– Ante ello (La alta carga tributaria impuesta por Arquelao), se levanta Judas Galileo (Jesús niño, pudo haber vivido esta etapa)

– Judas Galileo, es aplastado. La ciudad de Séforis (Cerca de Nazaret), es arrasada. De Judas Galileo, surgen los zelotes.

Veamos ahora, los principales actores en la vida de Palestina, en tiempos de Jesús:

A) Saduceos: secta de élite religiosa y política, niega la resurrección y acepta solamente la Torá (El Pentateuco, los primeros 5 libros de nuestra Biblia), como texto inspirado. Son descendientes de los Asideos.

B) Los Fariseos: también provienen de los Asideos, y están divididos en 2 escuelas rivales: la de Hillel (Que es más estricta y observante) y la de Shamay (Que es más abierta y dialogante); ellos creen en la resurrección y en la visión apocalíptica (Dios va a intervenir en el mundo y lo va a llevar donde quería desde el principio); después de la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 d.C., la única secta que sobrevivió fue el fariseísmo – Hillel.

C) Zelotes: grupos guerrilleros, milenaristas. Simón, discípulo de Jesús, era de estos grupos (Simón el zelote)

D) Los Esenios: surgen en el 150 a.C., están contra el templo y su sacerdocio (para ellos no existe), tienen tono mesiánico, el Mesías va a sacar a los usurpadores y a restaurar el sacerdocio Levítico. De ellos: “Los rollos del Mar Muerto”. Los Esenios, desaparecen arrasados por los romanos (Años 68 – 69)

E) Judíos apocalípticos: esperan el final de los tiempos, para que Dios ponga las cosas en su lugar (Juan el Bautista y sus seguidores)

F) Escribas y Maestros de la ley: interpretan la Ley, resolvían casos legales menores.

G) Publicanos: recaudadores de impuestos, burócratas, eran judíos. Ellos ganaban entre el 10 y el 20 % de lo recaudado, tenían a su lado, el poder militar, eran aborrecidos por la gente (Traidores del pueblo), Leví, un publicano, fue discípulo de Jesús.

H) Pueblo en general.

I) Los Marginados: Ellos son infectos a luz de las leyes de la pureza:

– Pastores.

– Mercaderes.

– Endemoniados.

– Enfermos (Leprosos)

– Prostitutas etc.

Con este telón de fondo, podemos decir de la Palestina en tiempos de Jesús:

– Un pueblo exprimido por las autoridades, cargando una gran culpa religiosa (He aquí, el actuar de lo que hemos denominado: sistema de dominación)

– Los diversos Evangelistas, presentan los movimientos de Jesús, a través de la geografía de Palestina de diversas maneras.

– Probablemente Jesús trabajó en la reconstrucción de Séforis (Igual San José)

– El sumo sacerdote era nombrado por los romanos. Anás dura como 4 o 5 años (Un récord para la época); Caifás dura como 3 años.

– Galilea es el territorio donde más se mueve Jesús durante su vida pública (80 – 85 % de su vida pública); en el “exilio” (Sirofenicia y Traconítide 5 – 6%)

– Al final de su vida, realiza un viaje definitivo a Jerusalén (5 – 6 % de su vida pública), que culmina con su Pasión, muerte y resurrección.

Acabamos de decir que, la mayoría de la vida pública de Jesús, la pasa en Galilea: veamos este territorio, en sus tiempos:

– Allí conviven judíos conservadores (Los hijos de Zebedeo: Santiago y Juan, discípulos de Jesús) y liberales (Abiertos por ejemplo, a usar sus nombres en lengua griega: por ejemplo, el discípulo de Jesús, Andrés)

– El territorio está bajo el gobierno de Herodes Antipas.

– La capital era Tiberiades.

– Tiene planicie (Agricultura) y montañas (Trigo, cebada); Nazaret está en las montañas.

– Economía: agricultura, pesca, fábrica de utensilios “puros” (Éstos se los vendían a Judea), galilea era rica, pero su riqueza estaba muy concentrada.

– El mundo de Jesús:

a) Nazaret (Población de 200 personas, 4 hectáreas de extensión)

b) Séforis (Pequeña ciudad provinciana, 2000 habitantes)

c) Caná.

d) Cafernaúm (Podría lanzarse la hipótesis de que Jesús va de Nazaret a esta ciudad, pues allí su predicación tiene mayor alcance.

e) Betsaida, el lago.

f) El valle del Jordán.

g) Jerusalén:

– Era la capital religiosa del pueblo judío (La capital política era: Cesarea Marítma)

– Vivía del templo y de la educación (Grandes escuelas rabínicas)

– la ciudad era rica.

– Era gobernada por el sumo sacerdote, pero dependía de Roma.

– También allí estaba el Sanedrín (El Consejo de los Ancianos de Israel: aristócratas, saduceos o fariseos); ellos gobiernan al pueblo judío; en tiempos de Jesús, no pueden condenar a muerte.

– Hay en la ciudad sinagogas étnicas (judíos de Cirene, Tesalónica etc.)

– Hay una gran presencia romana (La fortaleza Antonia)

En Jerusalén estaba el templo (Más adelante, adelante en este trabajo daremos una descripción más detallada de éste)

a) La puerta principal miraba al Oriente.

b) Seguía el Patio de los Gentiles (Lugar de la compra – venta de animales para el sacrificio, lugar de los cambistas)

c) El patio de las mujeres (Solo podían entrar mujeres judías y los judíos que no estaban purificados)

d) El patio del altar: entraban los varones purificados.

e) El templo en sí mismo:

a) El vestíbulo: entraban los sacerdotes que entraban por sorteo, para hacer la ofrenda 3 veces al día, cambiaban el pan, el aceite y quemaban el incienso.

b) Detrás del velo está la puerta que separa el Santo de los Santos.

II

¿Quiénes veían a Jesús como una buena noticia y quiénes lo veían como un opositor?

Jesús tiene discípulos (Seguidores que aprenden) y apóstoles (Enviados), ellos aprenden de él lo que es ser cristianos. Los que acogen el mensaje de Jesús, el Reino de Dios, son sus cercanos y los que lo rechazan sus adversarios.

El Evangelio de Marcos, es el más antiguo: éste nos presenta el inicio del ministerio de Jesús, su predicación, como la llegada inminente del Reino de Dios. En el Antiguo Testamento, el Reino de Dios es el establecimiento de un tiempo de prosperidad, armonía y reivindicación del pueblo de Israel.

Recuérdese que con los reyes, Israel no había tenido una buena experiencia y deseaba el establecimiento del Reino de Dios. En los tiempos de Jesús, se intuía que el Reino de Dios, iba más allá de las fronteras judías.

Ese Reino, es realizado por Dios, no por fuerzas humanas, describía la armonía del final de los tiempos.

Para Jesús, el Reino es una obra de Dios, todo lo que Jesús hacía y decía, era prueba de que el Reino de Dios, había llegado.

Si vemos Isaías 11: 6 – 9, presenciaremos la imagen del Reino: armonía, paz, no – violencia.

Jesús al predicar el Reino de Dios, acerca a los marginados, pues son los principales beneficiarios del Reino (En la antigüedad el rey era considerado defensor de los pobres, pero lógicamente esto no se cumplía o se cumplía muy poco)

En Israel, los pobres eran los huérfanos, las viudas y los extranjeros y todos los que no podían defenderse a sí mismos en el sistema legal judío.

Ya con los profetas, Dios que es compasivo y misericordioso, se manifiesta como el principal defensor de los pobres.

Los Evangelios de la Infancia (Lo que conocemos como los relatos del nacimiento de Jesús), nos darán las primeras claves para entender la sensibilidad de Jesús y los destinatarios de la Buena Noticia.

Estos relatos presentan a 3 grupos explícitamente excluidos por el judaísmo de su época, como los primeros en ser invitados y reconocer al Mesías que ha nacido en medio de una familia pobre:

a) Los Pastores (Lucas 2: 8 – 20):

– A ellos se les dan las señales para reconocer al niño: sencillez, pobreza, humildad)

– Sin estas características, no se es capaz de entender el Evangelio.

– La fe de los sencillos de corazón, ven a Dios en un niño.

– Ellos van a toda prisa, es la atracción de Dios. la fe y el entusiasmo por Jesús (Que es contagioso); pensar como Jesús evangeliza desde la pobreza.

– Los pobres y sencillos son el lugar privilegiado para reconocer a Dios. Jesús dirá que los pobres son “bienaventurados”.

– En la época de Jesús (Y desde) antes, los pastores eran despreciados de la sociedad por ignorantes e inmundos, pues no podían practicar las leyes de purificación (Tocaban animales, sangre, excremento etc.), además eran asalariados y eran considerados ladrones. Se perfila ya, el estilo de la predicación de Jesús (Mateo 11: 25. 1 Corintios 1: 28)

b) Los magos (Mateo 2: 1 – 11):

– Muestran la salvación para todos los pueblos, no solo los judíos.

– Ellos interpretan la señal de la estrella (Otros no lo hacen)

– Dejan todo para seguirla (Desean encontrar a Dios doquiera se encuentre)

– Superan las dificultades (Largo camino, ocultamiento de la estrella: que por cierto se oculta, cuando llegan a Jerusalén, que es el centro del poder civil y religioso, aparece cuando abandonan la ciudad: nuevamente se subraya que Dios se manifiesta en lo pequeño y humilde y desaparece en lugares de poder y riqueza)

– Finalmente encuentran a Jesús (Un niño en brazos de una mujer pobre y forastera, una migrante). Dios bendice la sinceridad de su búsqueda.

– Jesús se manifiesta a todos los que con corazón sencillo buscan la verdad. Las dificultades no son obstáculo para el verdadero amor.

– Los regalos tienen un significado simbólico recuperado por los padres de la iglesia (la Patrística): oro (realeza), incienso (Divinidad), Mirra (Dolor), esto ya nos muestra a Jesús: del linaje de David, manifestación del misterio divino que lo inhabita y además será sufriente (“El siervo sufriente de Isaías)

c) Simeón y Ana (Lucas 2: 22 – 38):

– Se mira la pobreza de la familia de Jesús (El sacrificio de las tórtolas)

– En el caso de Simeón y Ana, representan la sensibilidad de los creyentes de Israel.

– Ellos también son marginales, su fe no es la de los sacerdotes y los levitas, ni de los fariseos y los maestros de la ley.

– Es la fe sencilla que manifiesta su amor a Dios con sencillas devociones (Oraciones y ayunos)

Ahora hablemos de los discípulos de Jesús:

1) Con ellos tiene una relación especial.

2) Llamarlos fue una de las primeras acciones de la vida pública de Jesús.

3) Son todos los que lo reconocen como su maestro (No solo los 12, que tienen un significado simbólico). Había muchos maestros en Israel en esa época, los discípulos de ellos, aprendían la ley y aprendían a interpretarla, el discípulo esperaba algún día llegar a ser maestro.

4) Pero Jesús y sus discípulos, no son exactamente iguales a las dinámicas que acabamos de explicar:

– Jesús elige a sus discípulos, ellos no lo escogen a él.

– La relación interpersonal era permanente: No era que pasaban un tiempo con él, para “graduarse”.

– El llamado implicaba una respuesta inmediata y total, dejarlo todo para seguirlo, entregarle la vida. No se podía posponer.

Ahora podemos decir, que dentro de sus discípulos, el círculo más cercano, era el de “los 12”:

– Jesús ora (Lucas 6: 12) y entiende que hay que refundar a Israel (12 tribus = 12 discípulos), Marcos 3: 13 – 19.

– Jesús llama a un grupo variado.

– Llama a opuestos: un publicano (Mateo) y un zelote (Simón)

– Refleja a las personas a las que se siente enviado (los pequeños, los maginados, los ignorados de la sociedad político – religiosa de Israel)

– Son invitados a ser copartícipes de su misión, están llamados a compartir su vida con él, inclusive las privaciones y persecuciones.

– Jesús les trasmite su autoridad (Predicación y signos o milagros). Véase Juan 20: 21.

– Los discípulos son cercanos a Jesús, no le tienen miedo, hasta le hacen reproches (“No te importa que perezcamos…” (Marcos 4: 38), buscan protegerlo de las multitudes, le recuerdan que lo han dejado todo por él. Son sus amigos.)

– Son hombres frágiles: Marcos los presenta como incapaces de comprender el mensaje de Jesús, lentos para aprender, con fe débil, ambiciosos, cobardes.

– Jesús se empeña en enseñarles que la vida del Reino es servicio.

– Jesús es fiel con ellos. Hasta se reconciliará con ellos, una prefiguración de esto, se ve en la última cena.

– Desde una perspectiva eminentemente histórica: los discípulos de Jesús, venían de un estrato humilde, pero no necesariamente de los más pobres (Esto último, debería abrir un debate en la manera de abordar el tema de los discípulos, en el modelo de Teología de la Liberación)

Veamos la relación de Jesús, con determinados grupos de Israel:

– Jesús no tenía problema en relacionarse con los ricos de su tiempo: Zaqueo, fariseos, prominentes, centuriones etc. De hecho, los usa en muchas de sus parábolas: el rico terrateniente (Mateo 13: 24 – 30), el comerciante de perlas (Mateo 3: 45 – 46), el rey y sus oficiales (Mateo 18: 23 – 35), los trabajadores de la viña (Mateo 20: 1 – 16) etc., Jesús mantiene gran libertad con ellos y respecto a su riqueza.

– Con las mujeres:

– En la esfera judía, eran marginadas de la sociedad (Por ejemplo, su testimonio no era válido, por ello, cuando las mujeres dicen que Jesús resucitó, no les hacen mucho caso)

– Su lugar era la casa y no se veía bien que salieran de ella.

– Era propiedad del señor de la casa (Padre, hermano, marido)

– En los mandamientos, no desear la mujer del prójimo, entra en no desear los bienes del prójimo (La mujer es un bien)

– Tenían un patio propio en el templo (El patio de las mujeres), es decir, no podían entrar al área de sacrificios.

– La actitud de Jesús, es totalmente diferente:

· Les habla (Recordar el episodio de la mujer Samaritana, capítulo 4: 1 – 42, de Juan); las llama hijas de Abrahán; conocemos de su amistad con Marta y María, hermanas de Lázaro; un grupo de mujeres le seguía y le ayudaban con sus recursos (Lucas 8: 1 – 3); desde la Teología Feminista, son discípulas de Jesús.

· Punto aparte, merece María (Madre de Jesús): presente desde el bautismo hasta la muerte en la cruz.

– Muy posiblemente la iglesia primitiva era estructuralmente más igualitaria que lo que sucedió después del siglo I (Gálatas 3: 26 – 28)

Veamos ahora, a los opositores de Jesús:

a) Los Saduceos (Sacerdotes, gobernantes, élites económicas y políticas): detentan el poder religioso, Jesús pone en riesgos sus privilegios y abusos. Éstos son propios del sistema de dominación.

b) Fariseos: son fundamentalistas en su interpretación de la ley, en busca de pureza, se separan de los demás, se sienten superiores, desprecian a los demás.

c) Las autoridades romanas: lo terminan considerando una amenaza, posible motivo de insurrección.

d) Los que se alían a estos poderes, los que distorsionan la imagen de Dios (Los mercaderes, los nazarenos (Lucas 4: 14 – 30)

III

En este acápite, veremos un concepto (El concepto), fundamental de la predicación de Jesús y su obra: el Reino de Dios. Hablar de Jesús es hablar del Reino de Dios y viceversa.

Mateo, Marcos y Lucas se centran en ello, en Juan, la unidad entre Jesús y Reino, es indisoluble.

En Jesús el Reino de Dios, es buena noticia (Evangelio)

Jesús predica el Reino y la gente debía tomar posición frente a él, de eso dependía su salvación.

El que acepta el Reino debe ser congruente en acciones con él (“Ámense los unos a los otros, como yo los he amado”)

El Reino no es un esfuerzo, es una gracia, al acoger el Reino debemos responder a él, es la soberanía de Dios en nuestras vidas, va creciendo suavemente, sin que nos demos cuenta, en la medida que lo dejamos actuar.

Para especialistas como Alexander Zatyrka, hoy sería mejor hablar de Soberanía de Dios en vez de Reino de Dios.

El cristiano que reconoce a Dios como Padre, pide que venga su reino (Recuérdese el “Padre Nuestro”)

Esto de la elección del Reino, es una cosa delicada: nosotros no podemos operar nuestra salvación, pero si no optamos por ella, Dios no la puede realizar en nosotros.

Esto implica una auténtica conversión, una “metanoia”: cambio profundo en griego, un cambio de dirección. Hacerse como niños (Confiar plenamente en Dios). Se trata de des egocentrarnos, pues el ego, al final causa división, pero si permitimos la entrada del Reino en nosotros, éste será el centro de nuestra vida y no el ego. Así, ya no deberíamos tener “objetos de deseo” (T. Adorno), sino que nuestra personalidad debería estar “polarizada” por el Reino. Es la actitud de quien tiene en su vida a Dios como soberano.

Seguir al Señor y ser ciudadanos del Reino, implica un compromiso total y tiene sus consecuencias, pero el que persevere hasta el final, alcanzará su promesa de vida en plenitud.

Veamos como ejemplo, este tema del Reino en los Evangelios de Mateo y Lucas:

1. Mateo:

– Es llamado por muchos especialistas, el “Evangelio del Reino”, no solo porque en éste es donde más aparece el término, sino porque el texto parece una revelación paulatina del Reino. Por ejemplo, el “Sermón del Monte” (Capítulos 5 -7), es una proclama del Reino, algunos especialistas dicen que es “la Constitución del Reino”.

– Mateo usa el término “Reino de los cielos”, para no mencionar a Dios.

– En Mateo 11, se inicia la presentación del Reino, los seguidores de Juan el Bautista, mandan a preguntar, si Jesús es el Mesías, en su respuesta Jesús deja entrever que en el Reino, se alcanza la plenitud de lo humano (no hay enfermedad, no hay muerte)

– Para presentar el Reino, Jesús dice varias parábolas: la del sembrador (Mateo 13: 3 – 23: el reino es una oferta de Dios, se ofrece y hay varias formas de acogerlo: unos dejan que el demonio se los arrebate; otros lo pierden por inconstancia; otros se dejan llevar por las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas; pero el que lo acoge, y lo hace vida, termina dando fruto)

– Hay otras parábolas: la cizaña, el grano de mostaza, la levadura, lo compara con un tesoro y con una perla, la red que atrapa muchos peces, el Escriba que se hace discípulo, saca lo bueno y lo viejo (Ese escriba, es San Mateo. Es lo que todos los teólogos deberían hacer)

2. Lucas:

– en el capítulo 4, ubica el discurso programático del Reino, Jesús lee en la sinagoga de Nazaret, Isaías 61: 1 – 2.

– En su lectura, Jesús deja fuera el día de la venganza de Dios.

– Jesús dice que lo acaba de leer se había cumplido ese día, es decir, se ha cumplido en él, esto es motivo de escándalo. El Reino de Dios y Jesús, son lo mismo.

¿Pero de quién es el Reino?: de los pequeños y los olvidados:

1. De los que son como niños (Mateo 19: 13 – 15)

2. En el pasaje del joven rico, se plantea el tema de desapego (Hay que vender todo lo que se tiene, darlo a los pobres y seguir a Jesús (Mateo 19: 16 – 30))

3. En la parábola de los obreros de la viña: los obreros son contratados a distintas horas (Mateo 20 1 – 16): el amor del Padre es gratuito a todos se les da por igual.

4. En la parábola de los viñadores homicidas (Mateo 21: 33 – 46): el Reino de Dios, le es quitado a Israel.

5. En la parábola del banquete nupcial (Mateo 22: 1 – 14): los últimos serán los primeros. Esto, ya lo vimos en el breve repaso de los relatos de la infancia de Jesús, en este trabajo.

Jesús habla del Dios del reino:

1. Cuando Jesús habla sobre el Reino, habla de su experiencia de Dios, de encuentro con su Padre.

2. La actitud de Jesús, es de una relación profunda con su Padre, a quien sentía y llamaba “abba” (Papito), lo que ningún texto de la época se atreve a hacer.

3. La vida de Jesús, era una permanente obediencia a lo que esa experiencia de la cercanía amorosa del Padre. Predicaba las consecuencias de esa revelación a la vida diaria de la humanidad. El sistema de dominación, presentaba a Dios de una manera muy distinta.

¿Cuál es la relación entre Dios y su Padre?:

A) En su palabra y acciones, Jesús refleja a su Padre: compasivo, misericordioso: el que quiere misericordia y no sacrificios (Mateo 9: 13)

B) Jesús busca momentos de encuentro con su Padre (Es un hombre de oración), oración que es comunicación íntima con Dios.

C) ¿Qué oraba Jesús?: se sabe poco de ello: nosotros en este trabajo, hablaremos de la oración de Getsemaní.

Ahora, en términos de la revelación del Reino, es clave Mateo 11: 25 – 27: el Reino es revelado a los pequeños, en eso está el beneplácito del Padre.

Jesús era un hombre religioso y conocía las escrituras hebreas, frecuentemente las citaba. Además iba los sábados a la sinagoga y peregrinaba al templo para las grandes fiestas, tenía un gran “celo”, por la casa de su Padre y éste será la base para la expulsión de los mercaderes del templo. Pero la relación de Jesús con su Padre, no tiene paralelismo en el judaísmo del siglo I, esto se verá hasta la literatura rabínica, del siglo II.

Pues bien, debemos entender que, es en la relación íntima y continua con su Padre, donde encontramos la fuerza y empuje de Jesús para proclamar el Reino. En esa relación, Jesús sabe que el Padre es generoso sin medida, que perdona, que es tolerante, un amor que encuentra satisfacción profunda en la reconciliación. Ese es el amor del “abba” de Jesús, y ese es el amor con el que Jesús, ama a sus contemporáneos. Por eso Jesús puede decir: “Ámense los unos a los otros, como yo los he amado”.

Así las cosas, hemos dicho que el “Sermón del Monte” (Mateo del 5 al 7). Es conocido como la Constitución del Reino de Dios, ¿Qué podemos decir de él?:

1. Está vinculado al llamamiento de los discípulos: lo han dejado todo para seguirle.

2. Dice que la gente sigue a Jesús de diversos lugares, pero los que le siguen, han tomado la decisión de ser sus discípulos (Mateo 4: 25)

3. El capítulo 5: 1, dice que Jesús subió al monte: el monte es un lugar simbólico de la presencia de Dios. Jesús se sienta, toma posesión el lugar que le corresponde como maestro.

4. Hay un paralelismo con Moisés: él subió al monte para recibir la primera alianza, ahora Jesús desde el monte proclama la nueva y definitiva alianza. De la primera alianza, Moisés es el mediador, nadie se puede acercar a Dios. Con Jesús acaban las mediaciones, los discípulos entran a la esfera divina: están con él.

5. Jesús presenta una nueva ley:

a) Es un discurso dirigido a los discípulos, pero que escuchan todos.

b) Jesús enseña, pero no solo trasmite información, sino que esa enseñanza debe ser aplicada para la propia vida, solo así, realiza su cometido.

c) Ser discípulo es traducir en la propia vida las enseñanzas de Jesús, porque no se están enseñando contenidos conceptuales, sino, una forma de vivir (El Reino de Dios, la soberanía de Dios), lo que Jesús dice es para la inmediata aplicación en la vida de sus discípulos.

d) Los mandamientos de la ley antigua eran ordenes imperativas: “no hagas esto, no hagas aquello…”.

e) La nueva ley es una serie de invitaciones: Dios se despoja del rol de soberano del Antiguo Testamento y se convierte en Padre, él parece decir: “¿Quién quiere entusiasmarse con este ideal?, yo les aseguro que trae felicidad” (Recuérdese que en el Antiguo Testamento, Dios les dice: “Tienen ante ustedes la vida y la muerte. Escojan la vida”)

Veamos la estructura del sermón:

1) Comienza con las bienaventuranzas:

a) La primera en Mateo dice que son bienaventurados los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de Dios, la última dice que son bienaventurados, los que viven perseguidos por fidelidad (Por la causa de Jesús), porque la recompensa es grande en el Reino. Éstas son el marco de todas las bienaventuranzas. El Reino de Dios, es un presente: ¡Existe ya!

b) Las otras bienaventuranzas están en futuro (Mateo 5: 4 – 9)

c) La segunda, tercera y cuarta bienaventuranza, hablan de una situación negativa, que va a ser resuelta. Se hacen promesas para resolver esa situación.

d) La quinta, la sexta y la séptima, hablan de actitudes positivas, que también tienen una promesa. Las actitudes positivas de los cristianos, están llamadas a contrarrestar, las actitudes negativas del pecado.

e) La última bienaventuranza enseña que el juicio del mundo, es opuesto al juicio de Dios.

f) Para subrayar la invitación, dice que somos la sal de la tierra y la luz del mundo: los cristianos pueden ser pocos, pero tienen la capacidad de transformarlo todo.

g) Jesús dice que no ha venido a abrogar la ley, sino a cumplirla: ya no es con prescripciones, sino, con una transformación espiritual (Una “metanoia”), se trata de una sensibilidad que genere fraternidad.

h) La ley de Moisés es una moral de mínimos, pero Jesús propone una ética de máximos: “Han oído que se les dijo, pero yo les digo…”, el máximo es amar a los enemigos. La perfección es ser misericordioso, como lo es el Padre.

i) Luego vienen una serie de enseñanzas:

– Limosna, oración, ayuno.

– Luego vienen las enseñanzas sobre la providencia de Dios: el que busca primero el Reino de Dios, todo lo demás les será añadido.

Luego siguen enseñanzas varias:

– No juzgar. Se trata de no juzgar las motivaciones, pero si se pueden juzgar las acciones.

– No se puede dar lo santo a los que no son espirituales.

– Invitación a la oración etc.

Cerramos este acápite diciendo que, el Sermón del Monte, merece un análisis que debe ser más profundo, pero que a su vez, va más allá de los alcances de este texto.

IV

El que muere en la cruz es Jesús de Nazaret.

En la Teología de la salvación, es el que nos ha salvado, en la teología sistemática: segunda persona de la Santísima Trinidad.

Pero Jesús es ante todo, Buena Noticia: Evangelio, hijo eterno del Padre.

En el Nuevo Testamento, Jesús anuncia una buena noticia: un Evangelio: Dios ama a los pobres. También allí se habla del destino de Jesús: su muerte y su resurrección (Lo que en el Evangelio según San Juan llamará su hora)

Jesús es buena noticia: dice el Nuevo Testamento, que pasó haciendo el bien y consolando a los afligidos.

En la obra a los Hebreos, se usa mucho el término de Jesús como un ser humano: Jesús, que no se avergüenza de llamar hermanos a los demás (Hebreos 2: 11)

Pablo le dice a Tito, que en Jesús aparece la benignidad de Dios (Tito 3: 4)

Jesús revela a Dios (Juan 1: 18) lo hace comunicable y la teología, en su afán de ampliar esa comunicación, ha complicado las cosas.

En Marcos 1: 45, dice que a Jesús venían a verlo de muchas partes. Marcos dice que lo seguían las mayorías populares, la gente rural de Galilea, a ellos les caía bien y esos eran los despreciados del sistema religioso.

De Jesús impacta su mensaje de esperanza (El Reino de Dios), las curaciones, las expulsiones de demonios, su denuncia y desenmascaramiento de los poderosos. En esto encarna el Reino de Dios: que los pobres tengan vida y dignidad. Nótese que Jesús, no está solo a favor de la causa del reino, está a favor de las personas (En las parábolas, ellos están por encima de los “perfectos”: el publicano sobre el fariseo, Lázaro sobre el rico, la ofrenda de la viuda pobre, sobre las ofrendas de los poderosos)

Esta sensibilidad Jesús, se la hereda a su comunidad (Iglesia), la que debe cuidarse de las tentaciones de la riqueza (En el boato Católico Romano y en la Teología de la Prosperidad protestante, se mira la traición a Jesús)

Imaginemos a los marginados, encontrando a un maestro itinerante que les devuelve la dignidad humana, pero conste que Jesús no idealiza a los pobres, esto es claro en la parábola del banquete (Mateo 22: 1 – 14): este es un riesgo para una Teología liberadora: la pobreza no es excusa para no cambiar de vida y acoger el mensaje del Reino.

Jesús tiene una opción por los pobres, pero la condición social: alta o baja, no es garantía para la salvación, solo lo es una respuesta genuina hacia el mensaje de Jesús.

En Jesús se veía a alguien que hablaba con autoridad: convencido de lo que decía, no como hablaban los fanáticos o los funcionarios de la política o la religión.

Las gentes en tribulaciones acudían a Jesús. Eso con una frase vital: “Ten compasión de mí”, “Ten piedad de nosotros “, los marginados iban a Jesús: hasta los niños (Los que no tenían uso de razón, no eran humanos. De ellos, dice Jesús que es el Reino de los cielos)

Una mujer le dijo: “Bendito el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron” (Lucas 11:27)

Jesús amaba, ayudaba y defendía a los pobres.

He aquí la opción por los pobres: se defiende a los pobres porque tienen adversarios.

Quienes le seguían, vieron en Jesús su autenticidad: ni se auto engaña ni engaña a los demás.

Jesús era veraz y firme: cuando metieron a Juan el Bautista a la cárcel, Jesús comienza su misión. Él iba en serio (Mateo 4: 12)

Cuando comienzan a acecharlo, huye: es el momento al que va a Cesarea de Filipo y luego va a Jerusalén.

En esa actividad, los oprimidos ven en Jesús su bondad.

Las mayorías tienen: gozo, esperanza y agradecimiento y para sus discípulos, surge el tema del seguimiento: ¿Quieren (Queremos) ser como Jesús?

Leonardo Boff, nos dirá que al encontrarnos con Jesús, nos encontramos con lo mejor de nosotros mismos.

Karl Rhaner dirá que, Jesús nos muestra la suavidad de Dios, nos lo muestra en palabras humanas.

Ignacio Ellacuría dirá que Jesús tuvo la justicia para ir hasta el fondo y la misericordia para comprender a los seres humanos. Fue un gran hombre.

¿Qué es lo que impacta de Jesús hoy, en un mundo secularizado y trivializado?: hoy ya no basta la repetición doctrinal. De Jesús impacta su misericordia (El Papa Francisco nos ha recordado que Jesús es misericordia), recuérdense las parábolas del hijo pródigo y del buen samaritano.

Jesús es auténtico y veraz y de ahí su juicio sobre las mayorías oprimidas: “Están como ovejas sin pastor” (Marcos 6: 34) y su visión de las minorías opresoras: Mateo 23 y Lucas 11: las invectivas contra los fariseos. Desde una perspectiva eminentemente histórica, se dice que estos capítulos del Evangelio, reflejan los enfrentamientos entre fariseos y cristianismo primitivo.

Jesús es el que defiende y cura a los oprimidos y desenmascaraba a los opresores.

Jesús mantiene la honradez y la justicia y hasta el final: basta ver el episodio de las tentaciones (Lucas 4: 1 – 13) y que se han reflexionado durante la Cuaresma, y lo que se denomina la “crisis Galilea” (“¿Quién dice la gente que soy yo?”, ¿Quién dicen ustedes que soy yo?”) (Mateo 16: 13 – 15)

Jesús va en contra de crisis internas y de persecuciones externas.

La lucha más importante de Jesús, es contra toda miseria humana, contra la enfermedad, el hambre, la ignorancia, la esclavitud, contra toda deshumanización. En esta línea, Jesús comienza a romper la “ley de la pureza” (Carlos Bravo):

· Cura en sábado (Marcos 1: 21 – 23; 3: 1- 6; mateo 12: 9 – 13)

· Al tocar a los impuros, por esa ley, queda impuro (Marcos 1: 3 – 31; 5: 27 y 41; 6: 5)

· No teme tratar con prostitutas (Lucas 7: 36 – 50)

· Con él colaboran algunas mujeres marginadas por las “leyes de pureza” (Lucas 8: 1- 3)

· Las controversias con Escribas y Fariseos eran frecuentes (Marcos 2: 1 – 3 y 6; 7: 1 – 23; 11: 15 – 12 y 48; Lucas 11: 37 – 53; Mateo 23; Juan 2: 13 – 22; 5: 16 – 47; 7: 14 – 39; 8: 12 – 59; 10: 22 – 39)

· Por ello, desde muy temprano, hubo planes para matar a Jesús (Marcos 3: 6; Mateo 12: 14; Juan 5: 16; 7: 30 y 44; 8: 20 y 59; 10: 31; 11: 8 y 49 – 53 y 56.)

· Ante esas amenazas, Jesús busca protegerse, nunca es ingenuo, ni imprudente (Juan 6: 1 y 15; 7: 1 – 10; 11: 54; Lucas 4: 30; Mateo 12: 15; Marcos 3: 7)

· Cuando se estudia el Evangelio según San Marcos, se descubre que, Jesús enseña en parábolas, como una forma de clandestinidad, esto porque para el sistema de dominación, Jesús es un blasfemo, digno de muerte (Marcos 2: 7); otras acusaciones a Jesús son:

o Violador del sábado (Digno de muerte: Marcos 3: 2 y 6)

o Endemoniado (Marcos 3. 22)

o Loco (Marcos 3: 20)

Es por las acciones de Jesús que la cúpula religiosa se confabula para eliminarlo… aquí es donde Jesús, “comienza a tomar la cruz”…: el rechazo, el descrédito…

Pero mirando con más cercanía, no todos los jefes judíos, estuvieron de acuerdo con la muerte de Jesús: Nicodemo y José de Arimatea, eran sus discípulos en secreto. Nos dice el Evangelio según San Juan, que esto era así: “…por miedo a los judíos” (Juan 19: 38. Traducción de la Biblia Nueva Versión Internacional)

De Jesús impacta su libertad: que nada sea obstáculo para hacer el bien.

De Jesús, impacta que quiere que terminen las desventuras de los pobres, se lo agradecieran o no (Recuérdese el pasaje de la curación de los 10 leprosos. Lucas 17: 11 – 19)

Jesús quiere el gozo de los que le siguen (Las Bienaventuranzas), en ese sermón, Jesús revisa la ley de Moisés (“Oyeron que les fue dicho, pero yo les digo…”), la comienza a corregir… esto ya lo hemos visto antes, en este trabajo.

De Jesús impacta que acoge a los oprimidos y a los marginados (Comparte la mesa con ellos) y se alegra que Dios se revela en ellos. Con esto, de que Jesús comparte la mesa con los oprimidos y los marginados, vale la pena introducir un tema: la comensalidad:

a) Es el compartir la mesa (La comida)

b) El no cumplir las reglas de pureza, excluye de la comensalidad.

c) Jesús comparte la mesa con los marginados de la sociedad (Publicanos, prostitutas, pecadores), los inmerecedores del favor de Dios.

De Jesús impactan sus signos (Milagros, dirán Mateo, Marcos y Lucas): desde una perspectiva histórica – crítica, no se puede asegurar que Jesús hiciera milagros, el teólogo José María Castillo, dirá que se dice que Jesús hace milagros, porque eso lo exaltaba como personalidad histórica. De nuevo, sobre este punto, cabe la profundización, más allá de los objetivos de este trabajo.

De Jesús impacta su horizonte utópico: el Reino de Dios. Que es un proyecto de vida, una forma de entender este mundo, así Jesús, nos revela a Dios.

De Jesús impacta que Dios es padre (“Abba”, papito) y que ese “Abba” es Dios y de ese “Abba” escucha su palabra y escucha el silencio y en él confía, en él descansa…

Jesús es hombre de misericordia y de denuncia profética: un hombre de ternura y vigor (Como califica Leonardo Boff a San Francisco de Asís)

Aquí cabe una pregunta propia de una perspectiva histórica: ¿Cómo interpreta Jesús la amenaza de que lo maten, por lo que dice y hace?: esto se mira en los llamados “anuncios de la pasión y la resurrección”: esto lo hace por 3 ocasiones: tomemos las citas del Evangelio más antiguo: San Marcos: 8: 31 – 38; 9: 30 – 32; 10: 32 – 34: estos llamados anuncios son muy discutidos desde la perspectiva histórica: se dice que Jesús pudo haber valorado que lo iban a matar, pero no, que iba a resucitar (Es decir, se expresa que el anuncio de la resurrección es un agregado hecho, luego de la resurrección de Jesús, técnicamente se dice que es un agregado post – pascual)

En esta lógica, Jesús vería su potencial muerte, como un acto simbólico – profético, que aceleraría la intervención de Dios, en la implantación de su Reino.

Hablemos de manera resumida el tema de los anuncios de la pasión del Señor:

1) En Mateo el contexto, es la Iglesia y las primicias del Reino de Dios. Antes se da la profesión de fe de Pedro (16: 13), se da el primer anuncio de la Pasión (16: 21), luego se habla de las condiciones para seguir a Jesús (16: 24) y viene la transfiguración (17: 1)

2) En Marcos el contexto es los viajes de Jesús fuera de Galilea. La profesión de fe de Pedro, se da en 8: 27; luego se da el primer anuncio de la Pasión (8: 31); las condiciones para seguir a Jesús (8: 34) y la transfiguración ( 9: 2)

3) En Lucas el contexto es el Ministerio de Jesús en Galilea; la profesión de fe de Pedro (9: 18); el primer anuncio de la Pasión (9: 22); las condiciones para seguir a Jesús (9: 23) y la transfiguración (9: 28)

En este marco, profundicemos un poco en la transfiguración, que es “el preámbulo del preámbulo de la Pasión”:

a) Los componentes de la transfiguración son:

– El monte.

– Visión de la transfiguración.

– Moisés y Elías (En el Antiguo Testamento ellos son los únicos que piden ver a Dios cara a cara (Éxodo 33: 18 – 23); (1 Reyes 19: 9 – 13); en la transfiguración, se cumple el deseo de ambos) ¿De qué hablan Jesús, Moisés y Elías?: de la partida de Jesús que iba a cumplir en Jerusalén. Por eso, litúrgicamente, el primer domingo de Cuaresma, se lee este pasaje, en el Evangelio respectivo.

– La frase de Pedro: “Bueno es que estemos aquí”.

– La teofanía (Cuando Dios habla) del Tabor; esta teofanía es para nosotros (“Este es mi hijo amado; escúchenlo” (Marcos 9: 7)): ¿Qué es lo que vamos a escuchar?: La Pasión: la vida es entrega, no podemos quedarnos en “lo místico”.

– Se quedan solos con Jesús.

– El mandato de guardar el secreto.

– Elías es el precursor del Mesías.

Desde la fe, desde la Teología de la Salvación, Jesús profetiza su muerte y su resurrección, esto demostraba a sus discípulos que Jesús, era el Mesías (Así lo expresa el teólogo protestante Armando Alducin); de acuerdo a Levítico 18: 15 – 22, un verdadero profeta, era confirmado porque su palabra se cumplía, si no pasaba, era un falso profeta.

Esta es una diferencia clave entre la Teología de la Salvación y la Teología de la Liberación: para la segunda, Jesús no busca voluntariamente la muerte, ni hizo una teología sobre su crucifixión. En la primera, es lo contrario.

En esos anuncios Jesús profetiza (Teología de la Salvación):

– Mateo 16: 21: ir a Jerusalén, padecer mucho, de los ancianos y de los principales sacerdotes y de los escribas, ser muerto y resucitar al tercer día (7 predicciones)

– Mateo 17: 22: será entregado en manos de hombres (1 predicción)

– Mateo 20: 18 – 19: entregado a los principales sacerdotes y a los escribas y lo van a condenar a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que lo escarnezcan y lo van a azotar y lo van a crucificar pero va a resucitar (7 predicciones)

– Mateo 26: 2: entregado para ser crucificado (Lo dice faltando dos días para la Pascua)

– Mateo 26: 20: Jesús pasa la última noche con sus discípulos. Si al día siguiente no estaba muerto, era un falso profeta.

– Mateo 26: 21: dice que uno de ellos lo va a entregar.

– Mateo 26: 29: les dice que es la última vez que toma el vino (Más adelante profundizaremos en este detalle), sabía pues, que esa era su última cena.

– Mateo 26: 31: dice que sus discípulos se van a escandalizar.

– Mateo 26: 32: después de resucitar, irá a Galilea (Mateo 28: 16)

– Mateo 26: 34: profetiza la negación de Pedro.

Lo que sí podemos decir desde la fe, es que Pedro al expresarle a Jesús, en algún momento, que no dijera esas cosas (Mateo 16: 22), refleja que la Iglesia nunca quiere el sufrimiento de su Señor, pero ese es un pensamiento humano.

¿Qué corresponde a las iglesias a la luz de lo dicho?: que le devuelvan a Jesús a la gente, que dejen entrar el Reino de Dios en la gente y en la sociedad.

Esto es clave una vez más, que las iglesias han traicionado de nuevo a Jesús de Nazaret.


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