La seriedad de la política en broma y en seria

Los únicos que pueden cambiar esta situación son los liberacionistas resentidos con la renovación que llevó a cabo Ramos dentro del PLN despojando a las cúpulas de sus influencias y participación en el proceso electoral y en las estructuras del partido. Porque a como va la situación el triunfo del chavismo depende de la derrota del liberacionismo.
Después de la tercera derrota consecutiva del PLN en las elecciones del 2022 con Figueres de candidato, se produjo en el PLN una reacción de protesta. La primera fue de Laura Chinchilla quien renunció al PLN y lo mismo hicieron los precandidatos presidenciales Claudio Alpízar y Fernando Zamora. El Movimiento: Afuera las cúpulas. Queremos Renovación de Estructuras y nuevos Líderes. Esto se hizo en el 2025 con Ramos, pero los que urgían el cambio resultaron poquitos liberacionistas y muchos los amigos de las cúpulas, que están resentidas, bravas, lastimadas y despojadas de sus cuotas de poder. Se han alejado y prueba de ello es que las intenciones de voto que tiene Ramos en las diferentes encuestas llegan como máximo al 11%, una situación muy pobre, le faltan muchos votos para llegar a un 23.08% con que ganó Figueres las elecciones de febrero del 2022 en primera ronda contra el desconocido Rodrigo Chaves.
El Padrón Electoral para estas nuevas elecciones es de 3.731.788 votantes. Si acuden a las urnas el 59.5% (abstencionismos del 40.5%) los votos válidos serían de 2.220.414. Para ganar en primera ronda cualquier candidato necesita el 40%, esto es 888.166 votos. Laura Fernández tiene un 27% (599.512) y Álvaro Ramos el 11% (244.245). Hay segunda ronda.
En las últimas tres elecciones el PLN ha cosechado en las primeras rondas en promedio 513.466 votos, en la última con la derrota de Figueres los votos fueron de 529.006 correspondientes al 23.08%. Sí el liberacionismo (resentidos y no resentidos) votan para llegar por lo menos al 23.08% de votos que consiguió Figueres en la primera ronda de febrero del 2022 tendrían 512.472 votos, pero Ramos apenas llega a un 11%, esto es a 244.246, le están faltando 268.226 votos en que estimo el castigo de los resentidos. Entonces sí los cinco alejados: Oscar Arias, Laura Chinchilla, José María Figueres, Antonio Álvarez, Johnny Araya, los alcaldes chimados, los ramonenses, los viejos diputados cuyos parientes no fueron tomados en cuenta para curules, se olvidan de sus caprichos personales y votan por la esencia del partido, Ramos podría obtener esos 268.226 votos que le están haciendo falta para llegar al primer lugar en las elecciones de febrero 2026 y desplazar de esa posición a Laura Fernández. No hay de otra. El liberacionismo tiene su propio especifico si se aglutina. Es la única forma de impedir que ella gane la primera ronda con un 27% o lo peor, consiga el 40%. Así las cosas, solo el liberacionismo puede impedir el triunfo del chavismo. Créalo o no, pero es lo cierto a como van las cosas. Colateralmente para impedir el chavismo se debe a la vez combatir el abstencionismo, la gente debe salir a votar, pero sin diluir el voto en quince quimeras opciones, diluirlo es desperdiciarlo. Hay que concentrarlo en los primeros cuatro lugares aparte del chavismo.
Año nuevo, vida nueva, esa es la premisa. A partir del 8 de mayo del 2026 tendremos un nuevo gobierno que ojalá no sea chavista. Lo cierto es que, al fin, por dicha, se va Rodrigo Chaves y toda su podredumbre democrática. Puede ser que siga en las sombras sí gana el chavismo, pero su odiosa figura pierde el protagonismo sí Laura no se deja arrinconar y se impone al macho bravío que la hizo presidenta. Si no lo hace continuaremos con el chavismo imponiéndose como una lepra democrática. La peste que vino para quedarse. Costarricense. De usted depende con su voto, es mucho lo que está en juego.
– Economista jubilado
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