Cuaderno de Vida
Gustavo Elizondo Fallas
Llegamos al costado del Estadio, había una fila de vehículos esperando ser atendidos, pero el “olor a embutido” se notaba en el ambiente, el tal “tijerilla” merodeaba el sitio y por lo visto tenía a varios de sus clientes en la fila, en cuenta nosotros. En los empíricos sitios de revisión dimos la contraseña “somos de tijerilla”, los diz que técnicos hacían la pantomima de revisar, el equipo no pasaba de una gata de carretillo, levantaban el vehículo y movían el volante de un lugar a otro; increíble, en vista a que la vetusta máquina que tenían para alineamiento de llantas no funcionaba, verificaban esa condición un artilugio usando unas cuerdas. Para no dar más largas, al final se me acercó el “agente externo” y me dijo —ahí a la salida lo espero para que me cancele lo acordado— ¿cómo cuánto sería? —le dije sacó su libreta y empezó a sumar —vea hermanito, los compas tuvieron que hacerse los majes con muchos defectos del carrito, entonces le va a salir en 30 000 pesitos (de los de hace 40 años), porque usted sabe que esto es un equipo de trabajo y a todos les tengo que dar alguito— rápidamente sume en la mente lo que llevaba y si acaso, me llegaría a 10 000 —ya le llego, espéreme ahí— Tomé la decisión de ver como me fugaba, di un tiempito y en el momento que “tijerilla” se fue a conversar con otro cliente, salí disparado y nada más logré escuchar sus improperios —hp sinvergüenza, se fue sin pagar—
Con la llegada de RITEVE hubo un cambio radical, equipos modernos, personal capacitado y metodologías muy formales, certificadas en ISO 9000 pero, sobre todo, cero tolerancias a favorecimientos y dádivas. En algún momento compartí oficinas con una estación móvil y pude conocer muy de cerca la forma ordenada como operan, muy diferente a lo que conocí en la “revisión” de La Sabana.
En manos de la Contraloría está la autorización de extender el vencimiento de la concesión y pensar, por lo menos una sola vez, en el bienestar de la población.
tijerilla todavía anda buscándolo…jajaja.
A tu comentario sumale la reducción de emisiones de la flota costarricense
Completamente mi amigo Mauricio, todavía retumba en La Sabana el hijueputazo de tijerilla.