Cuaderno de Vida
Gustavo Elizondo Fallas
En el Hospital bautizado con el nombre del Presidente que fundó la CCSS, el Calderón Guardia, cerca del Monumento de un estadista que la fortaleció y logró su universalización, José Figueres, un grupo de especialistas en cardiología de muy alto nivel, formaron equipo con cirujanos, anestesiólogo y otros profesionales que estuvieron en ese momento, pero que el profundo sueño de la anestesia no me permitió conocer. Ni se diga de las atenciones recibidas en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y de la Unidad Coronaria, donde conocí a profesionales de medicina y enfermería, que hacen todo para lograr sacar adelante a los pacientes.
Debo decir que estos profesionales de Cardiología, ha realizado procedimientos novedosos que han permitido mejorar la calidad de vida a muchos costarricenses; esto sucede en nuestra querida patria y no en Boston, los costos que podrían superar varios millones no los pagó ni mi familia ni mi persona, fueron cubiertos por el aporte solidario de la clase trabajadora de este país, de la cual formo parte.
¿Cómo pagar a todas estas personas, que no menciono por sus nombres porque podría cometer alguna omisión imperdonable?, creo que solo lo podría hacer con “monedas del cielo”, con bendiciones del “Gran Hacedor” transformadas en mentes claras, manos habilidosas pero además con el firme compromiso de luchar y defender a la CCSS de aquellos que un día la tomaron como fueron políticos de turno y dirigentes sindicales, esto último ya resuelto con la aprobación de la Ley de Regulación de Huelgas. En cuanto a la intervención de políticos, es una deuda pendiente, la conformación de la Junta Directiva debe replantearse, convertirla en un ente técnico, donde exista espacio para un representante del Colegio de Médicos, del CFIA por el tema de las obras de infraestructura, del Colegio de Ciencias Económicas para respaldar lo financiero, de los asegurados estableciendo un sistema participativo para su elección, por medio de las Juntas de Salud, un representante de los Patronos, con puestos fijos para el Presidente Ejecutivo de la Caja y el Ministro de Salud, una directiva de siete personas, más que suficiente.
Queramos y defendamos la CCSS, a lo mejor no tendrán que ocupar de ella, pero si lo hacen, como me tocó a mí, podrán estar respaldados por una institución con profesionales de altísimo nivel, equipos con tecnología de punta y sobre todo, una increíble disposición de servir a los demás.