Circunloquio [*]
Los juicios inquisitoriales no buscaban justicia en el sentido moderno, sino uniformidad religiosa y obediencia. la verdad importaba menos que la confesión y la confesión menos que el ejemplo público
Yayo Vicente
El manual “Der Hexenhammer”, conocido en latín como “El Malleus Maleficarum” (‘Martillo de las Brujas’) escrito por Heinrich Kramer, inquisidor dominico en el año 1487 es sencillamente aterrador. En resumen, si una mujer era acusada de brujería, es que es bruja (la gran mayoría de las personas acusadas por brujería fueron mujeres). Consideraba la tortura como medio infalible para validar la acusación. La acusada no tenía derechos y ninguna posibilidad de enfrentarse a sus acusadores.
Durante los juicios inquisitorios, se descartaba desde el principio que las acusaciones podían ser falsas, deberse a venganza, equivocaciones, errores o celos. La institución se financiaba con los bienes confiscados a las acusadas. Con el “El Malleus Maleficarum” en la mano y el aliento papal, comenzaron a surgir inquisiciones en Europa y América.
Toda una “empresa” económica, investigación, juicio y ejecución recaían sobre las acusadas o sus familias, hasta se cobraba el vino que tomaban los centinelas, los banquetes para los jueces, los gastos de viaje para traer al torturador, la leña, el alquitrán y el mecate para amarrar a la condenada al poste donde sería quemada viva. Cada miembro del tribunal recibía cierta cantidad por cada bruja quemada. El resto del patrimonio de la bruja condenada se dividía entre la Iglesia y el Estado.
Quienes vivían de la Institución Inquisitoria, no querían que la fiesta acabara. Por eso los tribunos o jueces no podían equivocarse. Las confesiones bajo tortura eran ciertas, de lo contrario la Iglesia Católica estaría cometiendo un crimen. Así que, también se callaron las voces que osaron denunciar y protestar. La brujería dejó de ser la única transgresión y se amplió a la herejía, a la Iglesia Católica se le sumó la Iglesia Protestante y William Tyndale muere en la hoguera por traducir el Nuevo Testamento al inglés.
La última ejecución por brujería en Inglaterra fue a una mujer y su hija de nueve años y su crimen fue provocar una tormenta por haberse quitado las medias.
Sistema garantista
Existe una lógica pendular en las sociedades humanas. No es casualidad que la Carta Fundamental de los Derechos Humanos de 1949, encuentra sus raíces en las barbaridades que se cometieron durante la II Guerra y que las nuevas posturas en favor de los animales no humanos emerjan y se desarrollen en países donde el maltrato y la crueldad llegan a realidades incompatibles con la moral.
Como una reacción histórica a sistemas arbitrarios como la Inquisición, surge el “Garantismo Judicial”, donde se pone en el centro la protección de los derechos de las personas, especialmente frente al Estado y el poder encargado de impartir justicia, que en Costa Rica corresponde al Poder Judicial. Dicho en sencillo, castigar sin garantías es injusticia. Se prefiere un falso negativo a un falso positivo. El “garantismo jurídico” se inclina por tener libre a un culpable ante la posibilidad de encarcelar a un inocente.
El “Garantismo Judicial” no nace de golpe, se construye a partir del constitucionalismo liberal y la reacción contra el absolutismo y los excesos de la Inquisición. Sus antecedentes los encontramos en 1679 con el Habeas Corpus Act (Inglaterra), 1787 con la Constitución de EE.UU. su Carta de Derechos (Bill of Rights) que garantizan libertades civiles y limitan el poder de la justicia, protegiendo derechos como la libertad de expresión, prensa, religión y el debido proceso y 1789 con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (Francia).
Se consolida en el siglo XX después de la Segunda Guerra Mundial cuando se vuelve un estándar normativo en los estados constitucionales de derecho, al menos en el plano formal. En la práctica hay tensiones constantes entre garantismo y el populismo punitivo, los estados de excepción y las políticas de “mano dura”.
El “Garantismo Jurídico” prioriza el debido proceso, defiende la presunción de inocencia, el derecho de defensa, la proporcionalidad de las penas y desconfía del poder punitivo sin control (policía, fiscalías, cárceles, estados de excepción). “Absolver a un culpable para no correr el riesgo de condenar a un inocente” no es una frase emotiva, sino la lógica garantista.
Su gran formulador moderno es el jurisconsulto Luigi Ferrajoli con una firme postura en el garantismo: “El derecho penal solo es legítimo si está rodeado de garantías estrictas”.
Para cerrar con equilibrio, al “Garantismo Judicial” se le critica hoy -que estamos alejados de la inquisición y de las barbaridades de la II Guerra-, porque: “protege demasiado al delincuente”, “debilita la seguridad” y “empodera excesivamente a los jueces”. El problema no es que haya demasiadas garantías, sino que el poder punitivo históricamente ha tenido muy pocos límites. Debe aclararse que el enfoque garantista no colisiona con el concepto de “justicia pronta y cumplida”, cuyo origen filosófico y jurídico viene del derecho romano: “La justicia tardía no es justicia”, el retardo judicial equivale a una denegación de justicia (denegatio iustitiae).
Corrupción
La corrupción existió, existe y existirá. En todos los tiempos verbales es aborrecible, inaceptable e inmoral. Existe en la empresa privada, en el gobierno, en las organizaciones religiosas, deportivas y comunales. Se presenta en la ciencia, el comercio, la cultura y en todo quehacer humano.
Usemos al futbol como analogía. Dada las malas prácticas (corrupción) en fútbol, se pensó en un árbitro que determinara si la jugada se hacía conforme a las reglas. Pronto hubo que permitir que el hombre de negro ingresara al campo de juego y luego se le asignaron dos asistentes (jueces de línea) para completar el equipo arbitral y colaborar con los fueras de juego, saques de banda/meta/esquina, faltas cerca de su posición y sustituciones. El cuatro árbitro comenzó a requerirse para revisar el equipamiento, controlar las áreas técnicas y mostrar el tiempo añadido. Con la transmisión televisada, se hicieron evidentes algunos errores que el equipo arbitral no contemplaba en el momento y aparece el VAR (Video Assistant Referee) un sistema de asistencia tecnológica para revisar jugadas clave (goles, penales, rojas directas, identidad errónea) y corregir «errores claros y manifiestos».
Impartir justicia nunca será sencillo y el combate a la corrupción de cualquier tamaño, será siempre una obligación.
Inquisición política
En política electoral dejamos de ser cuidadosos y con insolente ligereza acusamos, juzgamos y condenamos, haciendo justicia con nuestras propias manos (votos). Lo hacemos sin exigir pruebas, sin entrenamiento o capacitación en materia de juzgamiento, exagerando la condena y no proporcionándola a la falta o revisando el contexto y atenuantes.
En Inglaterra se acusó, juzgó y condenó a muerte el 28 de julio de 1716 a Mary Hicks y su hija, Elizabeth Hicks de nueve años porque se les culpó de provocar una tormenta por haberse quitado las medias. Por otro lado, la educación religiosa nos dejó la frase «el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra» (Juan 8:7) que significa que nadie tiene derecho a condenar o juzgar a otros por sus faltas, como iba a sucederle a la mujer acusada por adulterio que sería apedreada por los escribas y fariseos.
Si sumamos todos los dineros presuntamente robados y los comparamos con el presupuesto de un año de Costa Rica, nos daremos cuenta de que, el daño económico no es de gran magnitud. Si fuera cierto, sí es un daño moral que nos impacta, confiamos en el Otro y nos defraudó, como el mecánico que nos cobra un repuesto que nunca puso, el odontólogo que nos extrae la pieza que no era o la gasolinera que nos cobra un combustible que no puso en el tanque.
Dos ejemplos entre muchos otros: 1) lo sucedido con La Trocha, una serie de irregularidades que denunció la presidenta Laura Chinchilla. Ella no está implicada, fue la denunciante y algunos con pocos muebles en la cabeza, la acusan de algo que no hizo, y 2) el préstamo a La Nación, un negocio sobre la mesa, claro y diáfano. La CCSS ganó como estaba previsto, el principal y los intereses fueron pagados conforme se negoció y algunos a la ligera dicen que fue corrupto.
¿Será que estamos devolviéndonos a la época de la Santa Inquisición donde se condenaba a inocentes sin pruebas, sin derecho a la defensa, sin presunción de inocencia? La pesadilla es que esos rumores los inicia cada miércoles Rodrigo Chaves y hasta la fecha no ha presentado una sola denuncia. ¡Volvamos a la decencia!
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