Conversaciones con mis nietos
Arsenio Rodríguez
Hoy, me dije, voy a terminar el artículo para la columna de Cambio Político, que ya había comenzado unos días atrás y someterlo para el próximo ciclo. Y pensé, mi querida amiga Lina Barrantes, me metió en esto y me gusta colaborar y escribir y es entretenido.
Y además Costa Rica es un país muy querido para mí. Hay mucho en común con el país donde yo nací. Quizás tenga algo que ver, con la nomenclatura de los marineros españoles que contentos de llegar a tierra, a uno le llamaron Puerto Rico y al otro Costa Rica.
No lo sé pero a mí me encanta Costa Rica y su gente. Y así comenzaron a desfilar por mi mente todos los buenos amigos, las reuniones, sus bellezas naturales, la pura vida.
Y bueno y se me fue la mente recordando.
En eso el teléfono celular me avisó con una campanita, que tenía una notificación. Miré la pantalla era un aviso del Washington Post, con un resumen de los titulares de la mañana. Suspendí mi paseo mental por la comunidad de Punta Islita y otros ejemplos de desarrollo sostenible en Costa Rica y leí los titulares:
Sesión informativa del viernes: Terremoto en Myanmar; planes federales de despidos masivos; la visita de JD Vance a Groenlandia; Locura de marzo; eclipse parcial; y más. Ponte al día en minutos con estas 7 historias.
Myanmar, allá nunca he ido, siempre me estuvo remoto. Aún más que China e India aunque está por la misma zona. Birmania le llamaban antes, igual que Mumbai era Bombay y Sri Lanka era Ceylán. En fin, los ingleses le daban los nombres que querían a los sitios que ocupaban. Y se descarriló mi mente con los otros titulares, los despidos masivos del gobierno de Trump, y su obsesión con Groenlandia.
Pensé de momento que el titular Locura de marzo se refería a lo que esta pasando en Estados Unidos, pero no, era sobre asuntos relativos a cambios drásticos en los patrones del estado del tiempo. Y pensé en el cambio climático, el cual dice Trump y su gente que es un cuento chino, y me vino a la memoria, el creciente número de gentes que suscriben la teoría de que la tierra es plana.
Y me acordé también haber escuchado ayer al nuevo primer ministro de Canadá hablando sobre la anexión propuesta, en guasa, chifladura o distracción por la “locura de marzo”.
Y bueno como dijo un político inglés de los 1930 citando una maldición china- “ojalá y vivas tiempos interesantes”. Frase que resultó que no era china, sino de su propia invención. La maldición sea china o inglesa la estamos viviendo: sí son tiempos muy interesantes o estresantes, como sugería la maldición inglesa-china. Locuras no solo de marzo, sino de este primer milenio. Y pensándolo bien quizás también de todas las épocas, quizás como en el desarrollo de cada uno, la civilización pasa por sus crisis y hay progresos y fracasos y luchas y caídas, y al fin aprendemos a correr bicicleta. No lo se.
Yo iba a terminar mi artículo para enviar a Cambio Político y me entretuve con mi mente, los recuerdos de la bella Costa Rica, las locuras de Trump, los titulares del Washington Post, y mi propio estado reflexivo de ver los años pasar, de ver que lo que fue, se ha ido, de apreciar lo vivido, de tratar de entender lo inentendible y vivir maravillado ante cada día. Ante cada giro en piruetas que da esta redonda esfera, sobre la cual caminamos como hormigas mientras ella baila alrededor del sol que nos alumbra, y nos da vida, en medio de un universo insondable y una fascinante consciencia de nosotros mismos.
Consciencia que nos hace sentirnos, darnos cuenta de que somos, creernos lo que no somos, y a veces cuando nos percatamos, de que no somos tan importantes como creemos, con nuestras opiniones y trayectorias, nos hace ser humildes y conocernos y sabernos todos en el mismo barco, y empezar a querernos de verdad los unos a los otros.
Y bueno lo siento, pero nunca terminé de revisar mi artículo para Cambio Político que tenía como tarea para hoy. Pero aquí les comparto estas notas de reflexión espontánea de un viernes.