Entre debates y maletas

El ocaso del chavismo y el miedo al micrófono

La seriedad de la política en broma y con fisga

William Hayden Quintero

No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Decía William Shakespeare que “los males que se despiden muestran su mayor perversidad en el momento de partir”. Ya estamos a cuatro meses de que Rodrigo Chaves cante viajera como presidente de la República. Qué pasará con él después del próximo 8 de mayo. Varios supuestos: i) Sí Laura Fernández gana las elecciones él se puede quedar en el país y ser ministro de la presidencia para gozar durante cuatro años de inmunidad, impunidad e inmundicia por 64 delitos aún pendientes según el fiscal general y entre ellos los más sonados, BCEI Cariñitos Choreco y el Financiamiento paralelo de su campaña a partir del año 2021 (Justicia pronta y cumplida), este nombramiento podría ser un gran error de la “peliteñida” porque le puede comer el mandado como ministro y ser el poder detrás del trono. ii) Sí Laura pierde se puede ir para Letonia el país de origen de su esposa Signe Seicate y hacer una vida familiar tranquila, parece que ahí no hay extradición. iii) Desde luego no puede aplicar como economista en el Banco Mundial porque de ahí lo echaron a patadas por acoso sexual, no lo pueden ver ni en pintura y esa fuente de trabajo le está prohibida, iv) Se puede quedar en el país administrando su pensión de lujo (cuatro millones mensuales) y con sus ahorros de funcionario internacional pasarla muy bien en Monteran esperando las elecciones del 2030 para volver a la escena, v) Puede dedicarse a escribir su memorias (Título sugerido: “Como me cagué en la democracia costarricense”) y, vi) Refugiarse en El Salvador ahora que anda de pellizco en nalga con Bukele (qué raros esos camotes y arrumacos de machos). Pero la salida de escena puede ser antes, es decir a partir del 1° de febrero o del 5 de abril (primera o segunda ronda), pues ya su periodo presidencial prácticamente termina, debe dedicarse recoger sus chunches personales. Muerto el rey, ¡viva el rey!

Entramos en la recta final de las elecciones que terminan el 1°de febrero, si es que no hay segunda ronda. Esta recta estará dominada por los famosos debates entre los candidatos presidenciales. El tema jocoso del momento es que Laura Fernández la candidata del chavismo y del continuismo les tiene miedo (miedo, miedo gallina con guineo) y solo se presentará a cuatro de ellos. Uno obligado, el organizado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y a tres organizados por medios proclives al chavismo como Radio Columbia, Trivisión y Repretel, en donde se espera que la traten muy bien con temas en los que se pueda defender y dejar una buena impresión. Pero hace algunos meses ella fue muy clara en su posición con los debates: “quien con cerdos se revuelca embarrialado queda”. Por otra parte, no quiere dar el mal a conocer: una cosa es que parezca tontita y la otra es que lo compruebe en esos debates. Pilar que la maneja dice que le prohibió que vaya al debate de Canal 7 porque Ignacio Santos es un marrullero, amigo de poner trampas. Se supone que en los debates los candidatos van a exponer sus ideas para un futuro gobierno que están bien o mal elaboradas en los mamotretos de los Planes de Gobierno que nadie se los lee. Traen los posibles temas aprendidos de memoria y los recetan sin respirar, algunos suelen usar forros.

Pero lo importantes es ver en ese breve espacio los destellos de la personalidad del candidato. Lo fundamental. Nos cae bien o mal, es simpático o no, paciente o impaciente, serio o charlatán, bravucón o mansa paloma, su presencia personal, buen o mal porte, está en forma o desgastado, gestos y tics, dominio del escenario, lucidez, seguro e inseguro, forma de hablar: atropellado, pausado, tartamudo, y un largo etcétera. Esta breve parte presencial es lo más importante, así como las palabras que se digan, porque como dijo el filósofo estadounidense Ralph Waldo Emerson (1803-1882) “cuando el hombre abre la boca, se juzga asimismo”.

La no comparecencia de Laura Fernández al debate de Canal 8 (OPA) del fideicomiso familiar (¿?) de Carlos Valenciano Kamer le costó que este paganini, encargado de las finanzas, le renunciara a esa posición el pasado martes 6 de enero. Le hizo un feo, él quería lucirse con ella y ella lo despreció. Hasta un debate en su propia casa le tuvo miedo. ¿Que esconde? Por cierto. Cómo anda el financiamiento en el Partido Pueblo Soberano. Según La Nación de hoy han colocado bonos de la deuda política por 455 millones de colones entre 39 inversionistas (no viene Calixto Chaves en la lista, a quien estará financiando). Pero la campaña por lo menos les cuesta cinco mil millones de colones, de adonde está saliendo el resto: ¿de Bukele, del narco? Cuánto están casando Chaves y Pilar. Parece que el TSE en este tema del financiamiento está cazando elotes. No sabe. No informa, y es de suma importancia conocer antes de las elecciones quienes son los financistas de los partidos. Igual el TSE se está haciendo el chancho con las encuestas amañadas de OPOL y CIP Gallup. No puede ser que estas firmas con sus datos cuestionados nos impongan al chavismo como ganador de las elecciones e influyan en la voluntad de los electores.

Economista jubilado

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