Circunloquio [*]
Los eufemismos son palabras o expresiones suaves o indirectas que se usan para sustituir otras que pueden sonar duras, ofensivas, vulgares o desagradables. intencionalmente se cambia la forma de decir algo para que suene más delicado o aceptable
Yayo Vicente
Algunos ejemplos nos ayudan a explicar: el pez ciego de las cavernas, evolucionó perdiendo la vista, en la oscuridad total, los ojos no sirven y el ambiente oscuro fue seleccionando individuos con sentidos del tacto y olfato más desarrollados; las serpientes evolucionaron de reptiles con patas y los individuos que mejor reptaban, cazan y se esconden mejor y sobrevivieron los individuos sin patas; las ballenas que caminaron en tierra y cambiaron para vivir totalmente en el agua, sus patas delanteras se volvieron aletas y las traseras casi desaparecieron, el cuerpo se hizo más hidrodinámico. Algunas bacterias como Staphylococcus aureus resistente a penicilina, no se hacen más fuertes solo sobreviven las que tienen mutaciones útiles.
¿Será que la política debe como la naturaleza evitar “mejorar” siempre? ¿Renunciar a lo conquistado y devolverse sin misericordia y remordimiento de lo conseguido? No parece que las circunstancias sean tan radicalmente distintas que obliguen a renunciar a los procedimientos que facilitan la convivencia con respeto y paz.
Olof Palme, destacado y carismático político sueco, nos enseñó en las aulas de La Catalina, que todo proyecto político requiere de una utopía para superar lo establecido. Esa utopía es la que debe orientar la acción política y le da coherencia, consistencia y alcance. Don Pepe Figueres no hablaba de utopías, hablaba de estrellas: “La estrella que nos guía es el bienestar del mayor número”, sintetiza un principio ético donde las acciones se dirigen a maximizar el bien común. Esta «guía» representa un faro de esperanza y propósito para el beneficio colectivo. En el fondo ambos políticos enseñaron que los objetivos imposibles deben convertirse en “la lucha sin fin”.
Pena de muerte
Costa Rica es reconocida por ser uno de los primeros países del mundo en abolir la pena de muerte, y su historia en este tema es breve pero importante. Mientras pertenecimos al Imperio Español y observábamos sus leyes, se castigaban con ejecución los delitos graves como: homicidio, traición a la Corona y rebeliones. Las ejecuciones eran poco frecuentes debido a la pequeña población del territorio.
Después de la independencia (1821) Costa Rica mantuvo la pena de muerte por varias décadas y se aplicaba por: asesinato, traición y delitos militares graves.
La pena de muerte fue abolida oficialmente en 1877 durante el gobierno del presidente Tomás Guardia Gutiérrez y Costa Rica se convirtió en uno de los primeros países del mundo en eliminarla y el primer país de América Latina en abolirla de forma definitiva.
Con la Constitución Política de 1949 la abolición quedó completamente reforzada. El artículo 21 de la Constitución establece: “La vida humana es inviolable.” Desde entonces no existe la pena de muerte, no puede restablecerse legalmente sin cambiar la Constitución y se protege el derecho fundamental a la vida.
La abolición forma parte de la tradición pacifista, que también incluye: la eliminación del ejército, Neutralidad Perpetua, Activa y No Armada, Ley N° 9288 y la doctrina en educación y derechos humanos. A lo que se le suma los valores constitucionales del Voto N° 9992-2004 que determinó: 1) Costa Rica es neutral ante todos los conflictos armados internacionales, 2) La neutralidad es permanente, activa y no armada, 3) El Estado debe promover la paz “por todos los medios posibles” mediante su neutralidad activa, y 4) El país no puede permitir el uso de su territorio por fuerzas beligerantes ni puede alinearse con coaliciones de naturaleza militar. Esto ha dado al país prestigio internacional en materia de paz y justicia.
Asesinato en el mar
«Mátenlos a todos, Dios reconocerá a los suyos» Papa Inocencio III
«Fusílenlo, después averiguamos» Francisco «Pancho» Villa
El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) anunció el viernes 20 de marzo el ataque, que había efectuado el día anterior que alcanzó un “buque de bajo perfil que estaba transitando por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y estaba involucrado en operaciones de narcotráfico”.
El Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica informó que rescató en el océano Pacífico, a 126 millas náuticas de Golfito, dos cadáveres y un sobreviviente herido del bombardeo efectuado por Estados Unidos contra una presunta lancha del narco. (La Nación, edición del 21 de marzo del 2026). Es irrelevante que el homicidio sucediera en aguas nacionales o internacionales, el lugar no convierte en aceptable el asesinato a sangre fría. Nuestras autoridades rescataron dos cadáveres, dos PERSONAS y a un herido de gravedad, los primeros para el OIJ y el otro para el hospital. No eran maniquíes de plástico, no fueron “eliminados”, dejemos de hablar con eufemismos.
Hicimos lo moralmente correcto, no volvimos la cara para otro lado. ¿Qué sigue? ¿Cuál debe ser el proceder en el plano diplomático y judicial?
La frase «primero la sentencia y después el veredicto» se utiliza para denunciar la arbitrariedad. La alusión se refiere a una exigencia de la Reina de Corazones durante el juicio de la Sota de Corazones en el Capítulo XII, “El testimonio de Alicia”, el último capítulo de Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (1865), del autor inglés Lewis Carroll (Charles Lutwidge Dodgson – 1832-1898):
«Que el jurado decida», dijo el Rey, por vigésima vez ese día.
«¡No, no!», dijo la Reina. «Primero la sentencia, después el veredicto».
«¡Tonterías!», exclamó Alicia en voz alta. «¡La idea de tener primero la sentencia!».
La Constitución Política garantiza un juicio imparcial en su artículo 37: “Nadie podrá ser detenido sin un indicio comprobado de haber cometido delito, y sin mandato escrito de juez o autoridad encargada del orden público, excepto cuando se tratare de reo prófugo o delincuente infraganti; pero en todo caso deberá ser puesto a disposición de juez competente dentro del término perentorio de veinticuatro horas”. Un asesinato en el mar es una atrocidad, es una involución inaceptable y se aleja de todo lo civilizado. Adaptarnos como peces ciegos, serpientes, ballenas y bacterias, no es opción. Nuestro entorno no se ha modificado.
Aliados o vasallos
Desde 1851 las relaciones tico-estadounidenses han sido de aliados: pacíficas, cooperativas, económica y comercialmente fuertes, basadas en democracia y respeto mutuo. Una de las relaciones más estables entre EE. UU. y un país de América Latina. La historia registra algunos puntos bajos: la invasión filibustera con apoyo del Congreso Americano, la demarcación de los límites (en ambos casos en detrimento de Costa Rica) y puntos altos: visitas oficiales a Costa Rica de los presidentes: John F. Kennedy (1963), Ronald Reagan (1982), George H. W. Bush (1990), Bill Clinton (1997), George W. Bush (2007) y Barack Obama (2013).
A su vez, varios presidentes costarricenses has sido recibidos en la Casa Blanca, que tiene como significado: una relación diplomática sólida, cooperación económica y política, coordinación en temas regionales y reconocimiento internacional.
En el campo comercial se debe destacar la “Iniciativa de la Cuenca del Caribe” impulsada por el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan (1983) y el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, conocido como CAFTA-DR (2004) que en Costa Rica entró a regir en el año 2009 (tras un referéndum).
Un giro de 180 grados
La Administración Trump ha planteado la posibilidad de operaciones militares estadounidenses en territorio mexicano para atacar a los cárteles del narcotráfico. En entrevistas y declaraciones, Trump dijo que las fuerzas de EE. UU. podrían “atacar tierra firme” en lugares donde operan los cárteles, incluso dentro del territorio mexicano. Dice sin ningún recato diplomático que Canadá será el estado 51, que anexará a Groenlandia y les arrebatará el canal a los panameños.
Las amenazas y burlas a la Unión Europea y a Japón, aliados tradicionales son una novedad a la que el mundo no estaba preparado. En el caso de Costa Rica por geopolítica las relaciones económicas obligan a manejar con cautela los atropellos del gobierno americano. Veamos, EE.UU. es nuestro proveedor de combustible, más del 50% de la inversión extranjera directa, del turismo y destino de las exportaciones. ¡Claro que tienen al sartén cogido por el mango!
Nos imponen impuestos de entrada, les quitan la visa a funcionarios de alto nivel y a connotadas personalidades, nos obligan a extraditar a nacionales y ahora nos mandan a recoger a los cadáveres de personas asesinadas.
La relación es desigual y nunca se va a emparejar la cancha. Pero… igual que el padre de familia que significa tanto y casi todo para los suyos, tampoco le otorga el derecho a la violencia y la agresión.
Aclaremos que la narcoactividad (tráfico + lavado + adicción) es un problema de grandes dimensiones que amenaza con la destrucción de nuestra sociedad. No obstante, su combate no debe poner en riesgo las envidiables conquistas que hemos conseguido, como el derecho fundamental a la vida. El fin por más loable que sea, no justifica los medios.
Porque matar no arregla las cosas. Las personas que hacen daño deben enfrentar consecuencias y la justicia protegernos a todos sin convertirnos en lo mismo que criticamos. Por más enojados que estemos ante posibles delincuentes, si los matamos a mansalva, estaremos convirtiéndonos en una sociedad de asesinos.
Aterricemos
La “Ley del Viejo Oeste” es una expresión popular del periodo de expansión hacia el oeste de los Estados Unidos durante el siglo XIX, cuando no había autoridad efectiva ni justicia organizada y por ese vacío las personas imponían el orden por su propia cuenta. Esa situación nunca se dio en Costa Rica y el matonismo oficial y extranjero, de permitirse, sabemos dónde empieza y nunca dónde termina.
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