La seriedad de la política en broma y con fisga
William Hayden Quintero
Siendo realistas debemos reconocer que Chaves con el cuentito de comerse la bronca ha logrado una metamorfosis en nuestro país. Para empezar, borró del mapa las viejas ideologías, que ya nadie cree en ellas, como la social demócrata del Partido Liberación Nacional y en parte del Partido Acción Ciudadana, el socialismo cristiano del Partido Unidad Social Cristiana, tres partidos que están en vías de desaparecer porque llevan años de no ser gobierno y en cada elección presidencial se transmutan más, van para atrás como el cangrejo. Se fue el liberalismo, el neoliberalismo, el comunismo viejo de Marx y el comunismo del Frente Amplio, todas esas ideologías sustituidas por una más fácil de manipular, el populismo de derecha del movimiento chavista engendrado por Pilar Cisneros y Rodrigo Chaves, un populismo que acude a los instintos primarios de la envidia, el rencor y la división instrumentado por un maniqueísmo político polarizante de dividir al país en dos bandos, los chavistas (los buenos) y el resto (los malos).
Apenas estamos empezando, nos esperan días tristes. Laura Fernández sin dar muestras de independencia, nos anunció este martes al recibir la credencial como presidenta electa de manos del Tribunal Supremo de Elecciones, que el camino que va a seguir en su gobierno es el trazado por el presidente Chaves. Más de lo mismo. A estilo del Gran Hermano en la novela 1984 de George Orwell, el futuro jefe de la fracción legislativa del chavismo, Nogui Acosta nos anuncia para iniciar su curul, dos proyectos dictadorzuelos: suspender los derechos y garantías individuales de los costarricenses consagrados en la Constitución y permitir allanamientos sin orden judicial. Sin derechos y que la policía se meta en nuestras casas cuando le da la gana o por mandato de los de arriba estaremos en la dictadura “orwellana”.
Con la soberbia del poder pretenden hacer lo que les de la gana y el pueblo chitón, sin ni siquiera tener el derecho al berreo. La diputada electa Yara Jiménez y futura presidenta del Directorio de la Asamblea Legislativa, por voluntad expresa de Rodrigo Chaves, quiere eliminar el control político que ejercen los diputados. Sin ni siquiera sonrojarse dijo que si de ella dependiera limitaría la potestad constitucional de hacer control político que tienen los diputados y también limitaría la potestad de realizar investigaciones. Pretende volarse los numerales 23 y 24 del artículo 121 de la Constitución. Aplicar en el Congreso el laissez passer, “déjenos hacer y déjenos pasar; háganse a un lado, no estorben, solo aplaudan como las focas amaestradas. Perderemos nuestras libertades en los próximos cuatro años. Recordemos a Friedrich Hayek en su libro Camino de la servidumbre (1944). “El control gubernamental de nuestras vidas es totalitarismo y nos convierte a todos en siervos”.
Desde ahora, sin tomar sus curules, están haciendo control político, las diputadas electas Abril Gordienko (PUSC), Claudia Dobles (CAC) y el diputado Álvaro Ramírez (PLN) están saliendo al paso de estas tonteras dictatoriales, pero llama la atención de que José María Villalta del Frente Amplio este calladito. ¿Se cansó de luchar, o está a favor?
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