De jaguar a perrito faldero

La seriedad de la política en broma y con fisga

William Hayden Quintero

William Hayden

Hace muchos años leí la novela La Metamorfosis de Franz Kafka, escritor checo (1883-1924) editada en 1915 y recuerdo que el personaje Gregorio se transforma en una monstruosa alimaña (insecto) que le dificulta cada vez más la comunicación con su entorno social con él, hasta que fue considerado intolerable por su familia. Visité en Praga su casa museo y ese espeluznante bicho adorna una de sus paredes. Aquí en nuestro país, sin ser tan escalofriante como la obra kafkiana estamos viendo en cierto personaje público una metamorfosis al revés. Hace unos meses con el virus del theria era un furioso jaguar que rugía y aterrorizaba, tenía dificultades para darse a entender con el entorno social y político que le tenían miedo; ahora se está transformando dócilmente en un perrito faldero como lo llamó una diputada del Frente Amplio, que sigue las órdenes de Trump. La semana pasada irrespetando nuestra Constitución Política ese mandatario y un ministro que a su vez es otro perrillo faldero que le lame las botas firmaron en Miami un convenio que le permite al ejército de los Estados Unidos a solicitud del gobierno llegar a nuestro país a combatir el narcotráfico, con el riesgo que se queden después de matar unos cuantos narcos y sus sicarios. Esta semana siguiendo órdenes de Trump quien quiere apoderarse de Cuba para hacer lo que le da la gana con esta isla, según sus recientes declaraciones, nuestro mandatario, corrió babeando y haciendo gracias a terminar nuestras relaciones diplomáticas con este país retirando la embajada, bajo el pretexto que hay que borrar del mapa la lacra del comunismo. Por qué no lo hizo antes en estos casi cuatro años de gobierno si tanto le estorban los comunistas. Simple, “Trumpito” no había dado la orden de aislar al régimen cubano, y nuestro gobierno más rápido que corriendo se alineó de primero en esta infamia. Que hueso le prometieron si no ocupa el del ministro de la presidencia en la “era Lauriana”.

Siendo realistas debemos reconocer que Chaves con el cuentito de comerse la bronca ha logrado una metamorfosis en nuestro país. Para empezar, borró del mapa las viejas ideologías, que ya nadie cree en ellas, como la social demócrata del Partido Liberación Nacional y en parte del Partido Acción Ciudadana, el socialismo cristiano del Partido Unidad Social Cristiana, tres partidos que están en vías de desaparecer porque llevan años de no ser gobierno y en cada elección presidencial se transmutan más, van para atrás como el cangrejo. Se fue el liberalismo, el neoliberalismo, el comunismo viejo de Marx y el comunismo del Frente Amplio, todas esas ideologías sustituidas por una más fácil de manipular, el populismo de derecha del movimiento chavista engendrado por Pilar Cisneros y Rodrigo Chaves, un populismo que acude a los instintos primarios de la envidia, el rencor y la división instrumentado por un maniqueísmo político polarizante de dividir al país en dos bandos, los chavistas (los buenos) y el resto (los malos).

Apenas estamos empezando, nos esperan días tristes. Laura Fernández sin dar muestras de independencia, nos anunció este martes al recibir la credencial como presidenta electa de manos del Tribunal Supremo de Elecciones, que el camino que va a seguir en su gobierno es el trazado por el presidente Chaves. Más de lo mismo. A estilo del Gran Hermano en la novela 1984 de George Orwell, el futuro jefe de la fracción legislativa del chavismo, Nogui Acosta nos anuncia para iniciar su curul, dos proyectos dictadorzuelos: suspender los derechos y garantías individuales de los costarricenses consagrados en la Constitución y permitir allanamientos sin orden judicial. Sin derechos y que la policía se meta en nuestras casas cuando le da la gana o por mandato de los de arriba estaremos en la dictadura “orwellana”.

Con la soberbia del poder pretenden hacer lo que les de la gana y el pueblo chitón, sin ni siquiera tener el derecho al berreo. La diputada electa Yara Jiménez y futura presidenta del Directorio de la Asamblea Legislativa, por voluntad expresa de Rodrigo Chaves, quiere eliminar el control político que ejercen los diputados. Sin ni siquiera sonrojarse dijo que si de ella dependiera limitaría la potestad constitucional de hacer control político que tienen los diputados y también limitaría la potestad de realizar investigaciones. Pretende volarse los numerales 23 y 24 del artículo 121 de la Constitución. Aplicar en el Congreso el laissez passer, “déjenos hacer y déjenos pasar; háganse a un lado, no estorben, solo aplaudan como las focas amaestradas. Perderemos nuestras libertades en los próximos cuatro años. Recordemos a Friedrich Hayek en su libro Camino de la servidumbre (1944). “El control gubernamental de nuestras vidas es totalitarismo y nos convierte a todos en siervos”.

Desde ahora, sin tomar sus curules, están haciendo control político, las diputadas electas Abril Gordienko (PUSC), Claudia Dobles (CAC) y el diputado Álvaro Ramírez (PLN) están saliendo al paso de estas tonteras dictatoriales, pero llama la atención de que José María Villalta del Frente Amplio este calladito. ¿Se cansó de luchar, o está a favor?

Revise también

Caryl Alonso

El equinoccio de primavera

El equinoccio de primavera tendrá siempre la magia de la nostalgia… El viernes 20 de …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *