Cómo nos van a entender

Juventud Liberacionista: Legado Histórico. (i-d) Marcelo Prieto, Manuel Carballo, Rodolfo Navas, Rolando Araya y Ricardo Sancho.
 
Ricardo Sancho Chavarría

Dedico estas palabras a Lina Barrantes y a Mayrena Rojas

En estas horas de comentarios y debates sobre el nombramiento del querido Marcelo Prieto, líder indiscutible de la Juventud Liberacionista y referente ideológico del socialismo democrático como Ministro de la Presidencia, se me han venido a la mente muchos recuerdos de nuestro núcleo duro de formación y de vida en la Juventud Liberacionista. Pienso primero en La Catalina, ¿cómo van a entender algunos del PLN lo que significó la formación política de nuestra generación? No estuvieron en aquellas conversaciones con Luis Alberto en su cabaña de La Catalina, ni en los seminarios, ni cuando llegaba don Pepe, Daniel o el mismo Luis Alberto a sorprendernos en medio de un seminario. O cuando llegó don Pepe con José Francisco Peña Gómez líder dominicano o Daniel con Rodrigo Borja de Ecuador.

Cómo nos van a entender nuestro compañerismo, nuestra afición con Marcelo. No estuvieron en la Marcha Costa Rica Joven en aquellos días de la campaña de Luis Alberto de 1978, con miles de jóvenes de todos los rincones del país caminando hacia San José, junto a Rodolfo Navas y Carlos Rivera y muchos otros compañeros y compañeras. No estuvieron en aquel Consejo de la IUSY en La Catalina, que La Nación llamó “el seminario rojo de La Catalina Verde”.

Cómo nos van a entender si no estuvieron en la famosa Asamblea Nacional V-B en la que Marcelo dijo “en un día como hoy, hace quince años, un carro pegabanderas llegó a pegar una bandera a mi casa… el carro se fue con una bandera menos, pero con un pegador de banderas más…” (ovación). No lo pueden entender.

Cómo nos van a entender si tampoco estuvieron en la Asamblea Nacional en la Casa Italia donde Rolando Araya le entregó la Presidencia a Marcelo. Cuando tuvimos un inspirador discurso de Luis Alberto y llegó también don Pepe a alentar la participación de los jóvenes en la política. En aquella ocasión Luis Alberto dijo que “los celos en la política son peores que en el amor” y “los adversarios dentro del partido son peores que los de afuera, son como esas aguas de los ríos subterráneos”.

Cómo nos van a entender si no estuvieron en el Congreso de la Juventud Liberacionista allá en el Seminario Menor, grandiosamente clausurado por discursos de Manuel Carballo, Angel Edmundo Solano y Fernando Berrocal. Y que por cierto ese mismo congreso había sido inaugurado en el Hotel Ambassador por Oscar Arias. Era el año 1982.

Cómo nos van a entender si no estuvieron en las luchas universitarias, en la elaboración de madrugada de las mantas de Max Hernández, los tiempos de la JUL con tantos compañeros, los Castro, Leonel, Ricardo Castro, Rodolfo Barnett, Maureen Ballestero, Liliana Arrieta, Antonio Alvarez, tantos y tantos momentos de lucha política y movilización social.

Cómo nos van a entender si no conocieron los Hyundai que manejaban algunos compañeros como Enrique Pastrana, William Mestayer y otros. Cuando hacíamos las giras en bus y a mil costos por toda Costa Rica para ir a donde los Pastranas a Santa Cruz, donde Oscar Campos y Juancito Marín en Hojancha. Para ir donde Ivan Marín en el sur bajo el inspirador liderazgo de Chico Mora. Cuando íbamos donde Marina Villanueva a Buenos Aires, donde José Sanchez en Cortés, donde Deyanira Chávez y Róger en San Isidro. Cuando íbamos donde Alfredo Hidalgo en Guácimo, o a ver a José Luis Velázquez y su tribu en Limón.

Si, no nos pueden entender.

Lo mío no es nostálgico ni que me siembre en el pasado, es una realidad que nos formó en Liberación Nacional.

Marcelo es uno de los nuestros, ha caminado todos los caminos.

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