Anecdotario costarricense

Anecdotario

EN 1914 FUERON a pasar su temporada de verano al vecino pueblo de San Isidro de Coronado, las respetables familias de don Cleto González Víquez, don Ricardo Jiménez Oreamuno, don Carlos Brenes Ortiz y don Jorge y don José María Orozco Casorla.

Los jefes de hogares se veían obligados a almorzar en casas de pensión, para regresar a caballo por la tarde al pueblo.

Dio la casualidad que en el hogar muy respetable de doña Nicolasa de Méndez, se dieron cita todas las mañanas estos señores, y como era costumbre en aquella época, durante el almuerzo se comentaban los acontecimientos políticos del día.

Una mañana, sentados a la mesa y almorzando todos juntos, don Cleto, que era el más bromista del grupo, muy serio le dice a su amigo don José María Orozco Casarla:

—»¡No sabía que su hermano Jorge era aviador!»

Y don José María, profundamente extrañado, le contesta:

—»¿Por qué don Cleto?»

Y don Cleto, asomando una risilla burlona en sus labios, le responde:

—»¡Porque lo vi pasar en su avión que sólo las varillas se le veían!»

(El avión era el caballo que don Jorge montaba todos los días para ir a San Isidro de Coronado a ver a sus familiares).

Tomado del Anecdotario Nacional de Carlos Fernández Mora. Usado con autorización.

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