El precio del servilismo

La seriedad de la política en broma y con fisga

William Hayden Quintero

William Hayden

Se la pasan por el trasero y se lo limpian con ella. Esta es y ha sido la tónica del gobierno de Chaves con respecto a nuestra Constitución Política que la irrespetan y la usan como papel higiénico. Ya perdí la cuenta de las muchas violaciones a nuestra Carta Magna.

El último desafuero fue el día 5 de este mes por parte del ministro de Seguridad Mario Zamora que firmó la adhesión de Costa Rica junto con los Estados Unidos y 17países de nuestro continente al pacto “Declaración Conjunta de Seguridad de la Conferencia de las Américas contra los Carteles” que se trata de una iniciativa militar de Trump que conlleva el uso de la fuerza militar gringa en los países latinoamericanos que permitan la invasión de su territorio de ese ejército para combatir en sus fronteras al narcotráfico. El sábado 7 de marzo el presidente Chaves junto con esos mandatarios de América Latina se reunió en Miami con el presidente Trump en el marco de la Conferencia Escudo de las Américas para ratificar este convenio.

¿Qué significa? Que nuestro gobierno pueda solicitar y permitir que el ejército norteamericano se instale en el país para combatir a las bandas de narcotráfico que hay en todo muestro territorio y especialmente en las costas y en los muelles. Por cuánto tiempo estarían en el país, puede ser para siempre porque los narcos son como la mala hierba no mueren y se reproducen con el agua llovida de las balas. Vaya paradoja, que combatan a las bandas y el desarrollo agresivo del narco que el gobierno chavista ha permitido y facilitado en estos cuatro años.

Da grima ver la cara del ministro Zamora con sus mejillas arreboladas y encendidas de servilismo estrechando la mano del secretario de Guerra de Estados Unidos, se le caían las babas, como igualmente babeaba Chaves cuando le dio la mano a Trump con su cara de entrega total dando a entender con su sonrisa de amor: “soy tuyo, te amo y te venero”. No solo él, todos los presidentes invitados también. La foto y el video que circularon sobre este evento es una evidencia histórica del servilismo latinoamericano hacia el presidente Trump que asqueado de tantas babas les agradeció dándoles una patada en el trasero diciéndoles que él nunca iba a aprender su maldito idioma. Quedamos avisados, el español es un idioma maldito. Hay que dejarlo y cambiarlo por el inglés para consumar la entrega total y el entierro de nuestras soberanías.

En las redes llamaron a estos presidentes “lameculos” pero yo que soy un poquillo más decente no me atrevo a tanto, les digo arrastrados, entendiendo por este vocablo lo que dice el diccionario, personas rastreras, viles, que han perdido toda dignidad y carecen de honra y estima y también se predica el adulador y baboso que se arrastra ante quien se supone puede serle beneficioso.

Pero veamos el contrasentido de este acuerdo del Escudo de las Américas. Los Estados Unidos tienen al ejército más poderoso del mundo y no lo usan para combatir el narcotráfico de consumo en todo su territorio y que es el mayor del mundo, el paraíso de los productores y traficantes de la drogas naturales y sintéticas y uno de los principales motores de su economía. Se comenta que en las altas esferas del ejercito hay carteles compradores y distribuidores y de las drogas y en algunas películas y series de Netflix se explota este asunto. Entonces Los balazos y los objetivos van con otras miras: el expansionismo norteamericano con ese pretexto. Hacer el continente americano dominado por los Estados Unidos.

Ambos funcionarios, Chaves y Zamora, ni siquiera se tomaron la molestia de leer la Constitución o consultar a alguno de sus asesores y se prestaron obedientemente a firmar el convenio de la vergüenza y el entreguismo. El artículo 7 de la Constitución establece lo siguiente. “Los tratados públicos, los convenios internacionales y los concordatos, debidamente aprobados por la Asamblea Legislativa, tendrán desde su promulgación, o desde el día que ellos designen, autoridad suprior a las leyes. Los tratados públicos y los convenios internacionales referentes a la integridad territorial o la organización política del país, requerirán aprobación de la Asamblea Legislativa, por votación no menor de las tres cuartas partes de la totalidad de sus miembros y la de los dos tercios de los miembros de una asamblea Constituyente, convocada al efecto” El asunto es tan grave que los Constituyentes del 49 consideraron que estos convenios deben ser aprobados por 43 diputados de un total de 57, y el ministro Zamora con la venia del presidente Chaves lo firma siendo este convenio a todas luces inconstitucional e irrespetuoso para la soberanía del país y el mandatario lo avala. Pero me pregunto. Zamora y Chaves son tan ignorantes para desconocer este asunto tan serio para nuestra soberanía, o sabiéndolo, a huevo lo firman amparados en su soberbia del poder y comulgando el “porta mi”

Ya hay dos recursos de amparo y una acción de inconstitucionalidad ante la Sala Constitucional contra los acuerdos del gobierno con los Estados Unidos y desde luego son tan evidentes que serán declarados inconstitucionales y veremos en el circo semanal de las mal llamadas conferencias de prensa, burlándose de los magistrados de la Sala y tratándolos de hideputas con los aplausos de las maléficas Pilar y Laura.

Economista jubilado

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