La seriedad de la política en broma y con fisga
William Hayden Quintero
La tarea y retos para el próximo gobernante será ardua porque prácticamente le tocará comenzar de cero. Por ello, estas elecciones cobran una importancia trascendental y la escogencia del presidente debe hacerse con mucho cuidado. Ya los partidos políticos han perdido su hegemonía, ya nadie vota por ellos y ante los retos se necesita la personalización del poder, centrar la campaña electoral en la figura de un líder que pueda relacionarse directamente con el electorado a través de los medios de comunicación masivos quedando las estructuras de los partidos para el trámite burocrático de recolección de los votos, pero sin ahondar en sus ideologías que nadie se las cree. Pero ¿tenemos ese líder? Tal vez es prematuro porque no se vislumbra aun esta figura. Los que están intentándolo hasta el momento no me convencen.
El Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) con sus viejas mañas va a las elecciones debilitado en la falta de interés de sus partidarios. Solo dos mostraron ganas a la presidencia de la República. Uno el actual diputado Leslye Bojorges a quien el pesado fardo de la corrupción en sus espaldas lo doblegó y le impidió caminar hacia la postulación, quedando Carlos Hidalgo, como candidato único, economista y periodista que ha hecho una exitosa carrera ejecutiva dentro de la agrupación, pero carente de proyección nacional, por lo tanto, nada que ver. No tiene la estatura ni las agallas de ese líder que se necesita.
Otra agrupación de las viejas, el Partido Acción Ciudadana (PAC) que en las elecciones pasadas ni siquiera sacó un diputado lo va a intentar de nuevo, por ahora, a falta de candidatos, con la única que se ha atrevido a la levantar la bandera de la esperanza, Claudia Dobles, Camargo, la ex primera dama y esposa del expresidente Carlos Alvarado, ambos viviendo de cargos burocráticos en los Estados unidos, aun con visa porque no se las quitado Trump. Qué ofrece y que nos espera con ella. Nada, y es posible que siga entreteniéndose con su trencito.
Para las elecciones del febrero de 2026 ya tenemos dos candidatos elegidos por ellos mismos o por una pequeña cúpula de dirigentes. Uno es Claudio Alpízar del Movimiento Esperanza Nacional y el otro Fernando Zamora del Partido Nueva Generación, cuyo candidato perenne era Sergio Mena quien cansado de perder se hizo a un lado (quizás vaya en la lista de diputados). Ambos candidatos fueron liberacionistas y se salieron renegando de las mañosas y perpetuas cúpulas y porque no tenían ninguna oportunidad de llegar a ser candidatos. Alpízar fue precandidato y participó en la convención interna del 6 de junio del 2021 y saco 24.268 votos (6,22%). Zamora ni siquiera llegó a precandidato. La verdad sea dicha, aunque incomode, ninguno de los dos tiene la estatura de ese líder que se necesita, van de relleno a pulsear financiamiento público y no ganarán, pero si van con doble postulación (presidente o diputados) quizás lleguen a ser diputados y de los buenos por su profesionalismo de politólogos, pero hasta ahí.
De momento esto es lo que hay en las aspiraciones presidenciales y le podemos agregar las intenciones de Eliecer Feinzaig del Partido Liberal Progresista (si es que continua) y Fabricio Alvarado del Partido Nueva República, pero ambos también son desechables, ya sabemos la leche agria que dan.
El próximo domingo termina un largo proceso del partido Liberación Nacional (PLN) para elegir a su candidato presidencial a las elecciones de febrero del 2026. Van cuatro precandidatos, Álvaro Ramos, Gilbert Jiménez, Carolina Delgado y Marvin Taylor. Los vi y ponderé en el debate de Canal Seis y Radio Monumental el pasado lunes 31 de marzo. No me convencieron, creo que no tienen las características de ese líder excepcional que necesitamos para sacar al país del precipicio fangoso y oscuro en que lo deja hundido la administración del olvido. El chavismo. Por la bulla y entusiasmo de sus simpatizantes y el apoyo entre bastidores de algunos de la cúpula, se espera que Ramos sea el ganador, así lo dice la encuesta del CIEP de la UCR, aunque la de la Universidad Nacional se inclina por Gilbert Jiménez. ¿Habrá sorpresas? Puede ser. Sorpresas te da la vida cantaba Rubén Blades el cantante panameño.