Monólogos con Pelé *
Lina Barrantes Castegnaro
En agosto de 2002, convocados por el Senado de Puerto Rico, y por la Fundación Arias para la Paz, concurren en San Juan, una serie de personalidades de lo que en ese entonces, dimos en llamar “distintos caminos de la vida”.
Al terminar la Conferencia llamada “Paz en la Paz”, un grupito integrado por Oscar Arias, Baltazar Garzón (Juez de la Audiencia Nacional) Ricky Martin (Cantante), Betty Williams (Premio Nobel de la Paz) Deepak Chopra (líder de la espiritualidad), Roberto Savio (Periodista, fundador de Inter Press Service), Kerry Kennedy (Defensora de Derechos Humanos), Ashok Koshla (líder ambientalista mundial), y Antonio Faz (Presidente del Senado de Puerto Rico), se reúnen en una salita del Hotel Caribe Hilton, todavía bajo el efecto de las palabras recién escuchadas al cierre de la Conferencia, de don Ernesto Sábato, que habló de la necesidad de héroes para contener la emergencia que sucede cada minuto en todos los lugares del mundo, deciden fundar la Alianza para la Nueva Humanidad.
En ese momento, la idea de que cada día mueren 30 mil niños de hambre, que se alimentarían con 40 billones de dólares anuales, que no existen, mientras se gastan 900 billones en bombas y armas, motivo a este grupo de idealistas a tratar de unir sus voces, para hacer un llamado al mundo, gritar una alerta.
Durante seis años tratamos de consolidar el esfuerzo, conciliamos agendas, creamos una plataforma, finalmente, el esfuerzo se cayó.
Antier domingo Deepak Chopra llegó al país para ofrecer una conferencia, promovida por una agencia privada. La conferencia fue ayer en la noche.
Oscar Arias había organizado en su casa, una recepción hasta con cuarteto de flautas para Deepak, planes que se vieron interrumpidos por un súbito quebranto de salud que lo llevó al Hospital, lo cual cambió las condiciones, y almorzamos con Deepak, Manuel Araya Incera, María Elena Carballo y yo. Luego del almuerzo Deepak quiso visitar a Oscar en el Hospital. Cuando se crean lazos estos quedan para toda la vida, ambos estaban ilusionados de verse. Hablaron y hablaron se contaron cosas se dieron opiniones sobre diversísimos temas.
Durante esos años de la Alianza, yo tuve la suerte de ser quien representó a la Fundación Arias en el proyecto.
Durante seis años, pasé mi vida entre San Juan y San José. Viajando con frecuencia a Nueva York, o a San Diego al Centro Chopra.
Trencé lazos más fuertes que la amistad con Arsenio, Marcos, German y Ariel.
Ayer Deepak, entre las muchas cosas interesantes que dijo durante el almuerzo, dijo a propósito del aprovechamiento de su tiempo, que el no se cansa por que hace lo que le gusta. Eso me hizo por supuesto pensar en mi misma y en lo que ha sido mi vida profesional. He tenido la inmensa suerte de tener una vida profesional divertidísima y de casi no cansarme. Efectivamente, ¿cómo cansarse cuando uno está haciendo lo que le gusta? ¿Cómo cansarse cuando trabajar es diversión? Exactamente eso ha sido mi vida profesional cerca de Oscar Arias. Siempre creativa, siempre divertida, siempre novedosa. Conocer gente interesante siempre. Tener la libertad de inventar, de aprender, de viajar, de ver cosas nuevas, y hasta de jalarse tortas! Tener a Oscar Arias cerca es no perder la capacidad de asombro: siempre inventa algo puede asombrarlo a uno, hasta cuando uno cree que ya no será posible hacerlo.
Que suerte que tuve yo, de que la vida me pusiera cerca de un hombre tan lúcido, tan inteligente, tan generoso, tan extraordinario como Oscar Arias. Cuando pienso en mi suerte profesional, como si esta fuera poca, además me lo dio como amigo. ¡Que suerte tenemos algunos!
* Pele fue mi perro, un beagle. Durante 10 años, escuchó pacientemente las reflexiones que de vez en cuando decidí poner en blanco y negro. Por su complicidad, decidí poner este nombre a la columna.