Comentario a los comentarios del Sr. Bernal Jiménez Monge

Gerardo Corrales Brenes

Gerardo Corrales

Para mí sorpresa y de forma indirecta, he recibido hoy por las redes sociales, unos comentarios que sobre mi persona hace el Sr. Bernal Jiménez Monge, no sé con qué intención y para quiénes, pues se trata de un audio o texto que no iba dirigido a su persona y que algunos esbirros le deben haber pasado.

Confieso que conocí a don Bernal Jiménez Monge en sus mejores años de carrera política y coincidí varias veces en su despacho en el Castillo Azul de la Asamblea Legislativa donde nos reunimos a discutir diferentes temas de interés financiero y económico.

Tenía un gran respeto y admiración por su persona. Sin embargo, en los últimos meses, no sé qué es lo que le molesta o tiene con mi persona, que me he dado cuenta que con gran interés lee; da seguimiento a todo lo que hago o escribo, no para destacar lo bueno que haya ahí, sino solo para criticarme; denigrarme, y desmeritar mi labor.

Poco a poco, se le han venido cayendo las medallas al Sr. Jiménez Monge con mi persona, cuando, por ejemplo, en un chat que compartíamos, me quiso corregir pues según él, en la definición de déficit fiscal del Gobierno se incluyen las amortizaciones y cuando respetuosamente le dije que estaba equivocado, dado su ego, me dijo en el mismo chat, que solo con una corrección oficial de alguien autorizado del Ministerio de Hacienda aceptaría su error.

Como tengo mucha paciencia, hice lo que me pidió, creyendo que como en el pasado, el Sr. Jiménez Monge reconocería su error como cualquier caballero lo haría. Conseguí la aclaración oficial de un alto funcionario de Hacienda donde confirmó que el déficit fiscal no incluye las amortizaciones y aún sigo esperando que el Sr. Jiménez Monge acepte su error, pues entiendo que le es difícil aceptar sus yerros.

Sr. Jiménez Monge, yo hubiese creído que a su edad; experiencia; educación, como un buen caballero, si hubiese tenido dudas sobre el audio o texto que le llegó sobre mi participación en la mesa de diálogo de gobierno, hubiese tomado el teléfono y me hubiese consultado con valentía sus inquietudes o comentarios. O al menos, tuviera la osadía de copiarme lo que subió en las redes sociales o en los chats donde decidió compartió sus críticas. Pero no, como cualquier “troll” moderno, tira sus dardos y se esconde tras las redes sociales.

No, Sr. Jiménez Monge, a Usted ni a nadie le voy a aceptar que, usando palabras bonitas, me venga a tildar de condotiero o mercenario de grupos opulentos. ¿Desde cuándo y quién le ha dado derecho de venir a descalificarme de esa manera? ¿Cuáles son sus verdaderas intenciones? ¿Qué pretende? ¿Tiene celos o envidia de lo que yo hago o de mi trayectoria? ¿O es que acaso, alguien más está detrás suyo pidiéndole que use su pluma venenosa para atacarme y desprestigiarme de esa forma?

Usted no participó en la mesa de diálogo; nadie le pidió que lo representara; ninguna organización acudió a su persona, como si nos lo pidieron a un grupo de casi 200 profesionales que tuvimos el honor y la dicha de participar y discutir en ese foro, muy diversos temas económicos, sociales y políticos de la realidad del país, tratando de plantear soluciones y buscar consensos hasta donde fuese posible, en un ambiente directo pero de total respeto y transparencia.

Por eso, no tiene Usted ni la autoridad ni el derecho de venir a opinar y a atacarme cobardemente por la espalda, con base en un audio o texto, sacado totalmente de contexto pues no hay nada malo en esos comentarios como Usted trata de hacer creer a los pocos que le leen y para ponerse en una condición donde yo soy el malo y Usted es la Santa Paloma y gran intelectual con un ego que pocas veces he visto en las personas que he conocido en mi existencia.

No Sr. Jiménez Monge. Yo no tengo rabo que me majen. Nunca he vivido de la política como muchos; nunca he hecho negocios turbios ni con activos del Estado ni con favores de autoridades aprovechando cargos o posiciones políticas.

Usted tiene la manía de rasgarse las vestiduras y presentarse como el gran social demócrata de la historia, pero cuando uno está claro de que hay que ser consistente entre lo que se dice ser y lo que realmente se es, me viene a la mente aquel pasaje bíblico del joven rico que al preguntarle a Jesús que tengo que hacer para ganar la vida eterna, Jesús le contesta; anda vende lo que tienes y dáselo a los pobres y tendrás el tesoro en el cielo. Cuando el joven oyó esto, salió corriendo pues no quiso renunciar a sus riquezas.

Y así pasan con muchos que se dicen ser social demócratas de la boca para afuera, pero sus opulencias evidentes, les hace verse falsos y poco sinceros; incluso cuando reclaman para sí el derecho de tildar a otros, según su conveniencia, como no social demócratas, creyéndose los dueños de la verdad absoluta y del PLN.

Venir a sermonear con que los asuntos públicos deben ventilarse siempre independientemente del interés personal y que la ausencia de ese principio en ciertos sectores, hacen tremendo daño a las políticas públicas, es ser realmente sarcástico pues Usted muy bien sabe a lo que me refiero.

No me venga a dictar cátedra diciendo que es ignorancia mía no conocer la evolución histórica de las sociedades y de la economía moderna o mi defensa de los grupos opulentos del país. Ni lo uno ni lo otro Sr. Jiménez Monge, como si podría yo de Usted sostener con conocimiento de causa, su ignorancia de ni siquiera entender, como economista, cómo se calcula el déficit fiscal y que las amortizaciones de la deuda no se incluyen en el.

Pero yo no acostumbro a atacar a las personas por la espalda. Usted no puede referirse a mi posición sobre impuestos; gastos; reactivación económica; control de evasión; generación de empleo decente; combate a la pobreza, sino estuvo presente ni en una de las doce sesiones en que sin recibir un cinco a cambio, ni nunca lo pretendí, estuve presente desde las 8:30 am hasta las 5 pm, proponiendo; debatiendo; sugiriendo; siempre de frente; de forma transparente y jamás ocultando ni pretendiendo defender a los grandes opulencias del país, sino buscando un ambiente de equidad y competitividad, al tener las empresas del país, una carga tributaria según el Banco Mundial del 58,5% de la utilidad neta y al pretender algunos dizque social demócratas, antes de exigir eficiencia; eficacia; transparencia del gasto público meter más impuestos a las zonas francas; renta mundial (que la OCDE en su Estudio sobre las Políticas Tributarias de Costa Rica no lo recomienda y no es cierto como Usted dice que es un estándar de dicha organización) o impuestos a los patrimonios de las empresas (riqueza que tanto le molesta a Usted el término si hubiese entendido mi participación en la plenaria) para evitar que el cierre de empresas continúe agravando el problema de desempleo y subempleo de más de 1 millón de costarricenses que hoy los sufren y que si son interés de un social demócrata generarlas oportunidades de desarrollo profesional como yo las tuve gracias a la visión de don Manuel Mora; Monseñor Sanabria; Pepe Figueres y Calderón Guardia.

Sr. Jiménez Monge, deje de atacarme por la espalda y de forma indirecta en las redes sociales. Si quiere que debatamos sobre mis ideas que he hecho públicas de reactivación económica y finanzas públicas, con gusto; cuando quiera, pero ojalá venga Usted también con propuestas concretas que las desconozco y deje de seguir usando falacias ad hominen y palabritas de diccionario (condotiero) para tratar de hacernos ver que es de sangre azul y acostumbrado a estar dentro de Castillos Medievales.

Me parece con todo respeto que haría mejor uso de su tiempo, velando y supervisando para que sus empleados no sigan cometiendo errores tan elementales como confundir “canastas de comestibles de la Comisión de Emergencia” que se vendían en sus supermercados, para evitar, no solo afectar su reputación y credibilidad, sino también la de mi querido Partido Liberación Nacional, el cual defenderé por todas las oportunidades y enseñanzas que me dio de verdaderos líderes como don Rodrigo Facio; don Daniel Oduber; don Chico Orlich; don Pepe Figueres; don Luis Alberto Monge y muchos otros más, que lamentablemente hoy escasean y que algunos quisieran ser recordados por la historia social demócrata como ellos, pero que ni siquiera llegan a amarrarles los cordeles de sus zapatos.

Le estoy remitiendo este texto directamente a su celular y whatsapp pues no me acostumbraron a atacar por la espalda; sino de frente y con argumentos de fondo. Tenga Usted una excelente tarde, Sr. Jiménez Monge.

La Garita, Alajuela 24 de noviembre 2020

Bernal Jiménez critica declaraciones de Gerardo Corrales


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Un comentario

  1. Gustavo Elizondo

    Créanme que después de la última campaña política don Gerardo no era santo de mi devoción, pero debo reconocerle que en los últimos meses ha tenido una actitud propositiva y fue elemento fundamental en la Mesa de Diálogo, sus intervenciones fueron bastantes acertadas. Creo que hay que ponerle atención a su visión, no perdamos de vista que el proyecto de Avales y garantías él fue quien lo propuso.

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