Vía costarricense: Con velas, timón y brújula de Oscar Arias Sánchez

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Vía costarricense

Joanny Soto

Johnny Soto Zúñiga

El jueves 26 de abril el Dr. Oscar Arias Sánchez entregó al país su nuevo libro -Con Velas, timón y brújula-, una compilación de algunos de los discursos pronunciados durante su segunda Administración 2006-2010. En éste se podría decir resalta el pensamiento condensado, comprensivo y profundo de su autor basado en su larga trayectoria pública, política y a la vez como él lo refiere: “este libro es una ventana al patio interior de mis sentimientos y que mi identidad, convertida en tinta, está plasmada en estas líneas.

Cuando el profesor universitario don Roberto Murillo definió a don Oscar, “como el más político de los intelectuales y el más intelectual de los políticos” dejó señalado para la historia costarricense que había salido a la luz pública un intelectual, un académico, un escritor y profesor del claustro universitario quien dio el paso a la praxis política, aportando su gran conocimiento teórico e intelectual al servicio de su Patria.

Don Oscar, es uno de los pocos políticos costarricenses y uno de los ex presidentes de la República más prolíficos en la elaboración de artículos, documentos y libros, donde ha dejado plasmada su vida, su gestión, sus alegrías y tristezas, sus principios y valores, su reflexión y línea de pensamiento para la solución de los problemas y hacia donde debe enrumbarse y desarrollarse el país.

Nos tiene acostumbrados a que lo que dice lo deja impreso para la posteridad y beneficio de las generaciones presentes y futuras; con sus libros y escritos ha venido marcando el rumbo de la vida política del país. Desde su tesis de grado -Grupos de Presión en Costa Rica -1967- con la cual el autor culminó su graduación de honor para optar al título de Licenciado en Leyes y el tribunal recomendó su publicación; en 1971 salió publicado el libro por la Editorial Costa Rica y obtuvo el Premio Nacional de Ensayo; ya don Oscar se interesaba por los temas sociales, y las fuerzas vivas organizadas que luchaban por influenciar en los distintos poderes del Estado.

Y así sucesivamente escribió otros libros: Significado del movimiento estudiantil en Cota Rica 1970. ¿Quién gobierna en Costa Rica? 1976. Democracia, independencia y sociedad latinoamericana 1977. Los caminos para el desarrollo de Costa Rica 1977. Frieden Fur Zentralamerika –Paz para Centroamérica 1987. Horizontes de paz 1990. Hagamos juntos el camino 2005. Todos los libros de obligada lectura para los ciudadanos (as) que se interesen en la política nacional e internacional y comprender como evoluciona el mundo en los campos políticos, sociales, económicos, globalización, de la paz, y de los derechos humanos.

Podemos coincidir o no con don Oscar, en muchas de sus decisiones, pero no cabe duda que las mismas siempre han sido tomadas de buena fe y pensando siempre en los más nobles principios democráticos y el bienestar de las mayorías, como el mismo lo señaló claramente: “Es preciso que recuperemos el valor para coincidir; la capacidad para reconocer las oportunidades que tenemos; la humildad para saber que nuestra visión del mundo no es la única, y la nobleza para situar el interés de la patria por encima de nuestros intereses particulares”. (Pág. 27)

En una anterior columna el suscrito había afirmado que dentro del Partido Liberación Nacional han existido 4 grandes movimientos históricos: el Figuerismo, Oduberismo, Mongismo y Arismo, por ser corrientes de pensamiento sustentadas en documentos, libros y decisiones estadistas y es precisamente el Arismo, el último de mayor influencia de los últimos 25 años, sin duda bajo el liderazgo del estadista y dos veces Presidente de la República y Premio Nobel de la Paz 1987, Dr. Oscar Arias Sánchez.

Enrique V. Iglesias, Secretario General Iberoamericano prologa el libro en forma muy acertada: “En “Con velas, timón y brújula”, el capitán del pulso firme nos habla de verdades como puños, nos invita a reflexionar sobre los valores más profundos del alma humana y nos deja impresiones que son difíciles de olvidar. Porque impresiona leer su última despedida como Presidente, el 1 de mayo de 2010, ante la Asamblea Legislativa de Costa Rica, en San José. Impresiona que a esa intervención le llame, con una modestia conmovedora. “Informe de labores”. E impresiona que la titulara con un “Servirle a este pueblo ha sido el mayor honor de mi vida”…” (Op.cit. pág.20)

En sus dos gobiernos de Arias Sánchez, le tocó enfrentarse en la resolución de conflictos nacionales e internacionales decisivos para la paz y convivencia de los costarricenses; y grandes desafíos; en la primera administración 1986-1990, estaba el país inmerso en el huracán de la guerra centroamericana y el vecino del norte Nicaragua prácticamente en guerra civil, donde la contrarrevolución quería derrocar a los sandinistas que habían tomado el poder en 1979 después de destronar la dictadura de los Somoza, mediante las armas.
Se imponía la paz, y nuestro país estaba en peligro de enrolarse en el conflicto armado en Nicaragua, por la cercanía fronteriza y la presión de los Estados Unidos de América, de querer imponer una democracia y acabar con los sandinistas. Don Oscar impulsa su Plan de Paz y convence a los presidentes centroamericanos que finalmente suscriben el Acuerdo de Esquipulas II, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz como un reconocimiento a su lucha y éxitos en la pacificación regional; y pone a Costa Rica en el mapa internacional, y el mundo vuelve los ojos hacia el país, incrementándose el turismo, la inversión extranjera y se nos reconoce como una República de paz, democracia, libertad y potencia moral.

En su segunda administración 2006-2010, don Oscar apuesta a apoyar decididamente el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, lo cual polariza al país en apoyarlo o no y es mediante la figura jurídica del Referéndum que el pueblo decide en forma democrática mediante el voto en las urnas aprobar como ley de la República el Tratado comercial. Una vez más don Oscar juega un papel de liderazgo luchando con vehemencia en lo que cree para poner a caminar el país en este siglo XXI. Su decisión gubernamental de implementar el Plan Escudo ante la crisis financiera internacional generada en EE.UU. y que repercutió relativamente poco en nuestro país fue producto de las buenas decisiones de la Administración Arias, reconocida incluso por la Comisión económica para América Latina -CEPAL-.

La gran decisión de establecer relaciones diplomáticas con China y con varios países moderados. La gestión para la donación y construcción del nuevo Estadio Nacional por parte de la República Popular de China, sin duda deja marcada su huella para la posteridad. Trazo una política exterior para que el país volviera a ser potencia moral en el concierto de las naciones, la defensa de la democracia, la plena vigencia y promoción de los Derechos Humanos; la lucha por la paz y el desarme mundial; y la búsqueda del desarrollo humano, así como el amor por la paz y el amor por la naturaleza. Estas son fortalezas fundamentales que debemos explotar siempre en todos los niveles.

Un grupo de jóvenes profesionales interesados en promover la historia y comunicación de toda la trayectoria del ex presidente Arias, han tenido la excelente iniciativa de abrir una página web: www.oscararias.cr, donde se pueden leer y ver vídeos de los principales momentos de la gestión pública de don Oscar, desde cuando asumió como ministro de Planificación y Política Económica en el gobierno de don José Figueres Ferrer 1970-1974, cargo que repitió en la Administración Oduber Quirós 1974-1978, para luego asumir como diputado en 1978, y todas las actividades como Presidente de la República en sus dos oportunidades 1986-1990 y 2006-2010, así como las condecoraciones, premios y doctorados honorarios recibidos a través de los años.

Y como un poeta de la vida, transmite su pensamiento, don Oscar nos deja como legado, el camino que ha hecho al andar y como un capitán dirigiendo su barco con la brújula y la vela, nos escribe en forma lacónica: “Yo no sé si hay un futuro escrito para cada uno de nosotros. No sé si cada quien lleva en el alma una brújula escondida que le muestra el camino. Sólo sé que mis pasos me llevaron al lugar más hermoso que jamás haya visto: al corazón del pueblo de Costa Rica. Ahí construí mi casa. Ahí planté los rosales de mi espíritu. Y aunque pasen los años y nuevos rostros pueblen los retratos del tiempo, estaré siempre al servicio de mi pueblo y lucharé siempre en la forja de sus sueños, bajo la luz inapagable de las causas en las que creo y defiendo.

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