Una mirada a la década de los cuarentas

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David Loynaz

David Loynaz

Un grupo de cineastas concedió en día pasados su permiso para el consumo gratuito a los amantes del cine, por tiempo limitado, de doce largometrajes costarricenses. Entre ellos, personalmente recomiendo Violeta Al Fin de Hilda Hidalgo, Abrázame Como Antes de Jurgen Ureña y El Codo Del Diablo de Antonio Jara. Es precisamente la tercera película de este listado a la que le voy a dedicar esta primera publicación para Cambio Político, referida a la cultura cinematográfica.

Antonio Jara, Máster en Historia, docente en la Universidad de Costa Rica e investigador Center of Advanced Latin American Studies (CALAS), realiza una muy estudiada incursión histórica en la agitada década de los años cuarentas, principalmente focalizándose en el polémico crimen de seis presos políticos en aquella época, ejecutados, presuntamente, por oficiales del Estado.

Destaco esta película documental, entre las otras dos, por la capacidad del cineasta para operar un discurso esclarecedor a través de testimonios. Entre ellos se encuentran hijos de las víctimas, parejas y testigos circunstanciales.

El metraje inicia con el suceso per se. Un moto riel circula por las vías férreas del Braulio Carrillo en vísperas de la media noche. Tres oficiales armados obligan a los seis esposados bajarse del moto riel, entre la penumbra y el avasallador bosque tropical. A través de un muy bien logrado gran plano general del río Tempisque, codeándose con la montaña, escuchamos las detonaciones del fusilamiento.

Y a partir de aquí, el documental se da a la tarea de reconstruir los hechos, utilizando todos los mecanismos del género policiaco, involucrando al así espectador en el desentramando del crimen. Sin embargo, el suceso protagónico pareciera ser una excusa del realizador para indagar en la historia de nuestra democracia y la guerra civil del 48, cuestionando esas pequeñas fisuras que a la cercanía se vuelven insoportables.

Mientras que el proyecto utiliza convencionalismos del género, como metáforas un tanto forzadas, material de archivo y una recreación que se le puede acusar de acartonada, compensa en contraste por su clara estructura y polémica temática, que no solo cuestiona el patriotismo costumbrista contemporáneo, sino que además invita al espectador a construir una mirada crítica, acentuando, no tanto una propagandística contra-verdad definitiva, sino más bien esa elegante capacidad de sospecha, que induce a la construcción de una perspectiva más amplia, sobre todo de todo aquello que damos por sentado.

El mayor acto político de este proyecto es, a mi criterio, dar voz histórica-cultural, más de cinco décadas después, a quienes se les ha sido negada. Es un cine del otro, que invita a la reflexión y al debate.

Historias como esta, que roza los márgenes de la oficialidad, pululan en nuestro pasado. Cabe mencionar el caso de Viviana Gallardo, perteneciente al único grupo de Izquierda Revolucionaria en el país que usó la violencia como medio para desestabilizar el status quo. Sin extenderme demasiado en el relato, se puede realizar una analogía entre el polémico asesinato de Viviana Gallardo -menor de edad para ese momento- y el dudoso proceso penal. Parecieran ser que ambos casos constituyen un hecho sintomático de un país que abolió el ejército, y que de paso instauró profesores, para que todos los estudiantes, aprendieran a no preguntar.

Si el documental resulta de su agrado, nuevamente le invito a visitar la lista que adjunto, y tener la posibilidad de apoyar y reconocer de esta forma el talento nacional (hay otro documental de Antonio Jara sobre Bruno Porter).

Recordemos que este cine, nuestro cine, es también un Otro, relegado su invisibilidad por parte de las grandes y aparatosas salas de cine comercial. Tenemos, entonces, una oportunidad de visualizar doce largometrajes y en el proceso cuestionarnos, y reflexionar sobre el ser costarricense del siglo XXI, así como sobre la forma en que se representa a sí mismo y su histórica pluralidad.

Comparto a continuación la lista de metrajes que podrían ser del agrado de los amantes del cine:

Se despichó Tere (2019) – Hernán Jiménez.

Callos (2019) – Nacho Rodríguez.

https://vimeo.com/337135039

Queremos tanto a Bruno (2018) – Ernesto Jara y Antonio Jara.

Violeta al Fin (2017) – Hilda Hidalgo.

https://vimeo.com/397992883

Contraseña: costarica2020

Tempo (2017) – Nicole Villalobos.

Contraseña: tempo2017

Abrázame como antes (2015) – Jurgen Ureña.

https://vimeo.com/210940533

Contraseña: HOLDMELIKEBEFOREFINAL

Mapas de mi memoria (2015) – Cristóbal Serrá, Natalia Solórzano y Lorenzo Mora.

El codo del Diablo (2014) – Ernesto Jara y Antonio Jara.

https://vimeo.com/r/2wPv/WUN1MXNXOD

Contraseña: Cuarentena

Tres Marías (2012) – Pako González.

El Sanatorio (2010) – Miguel Gómez.

Contraseña: atomica20

Del Amor y Otros Demonios (2009) – Hilda Hidalgo.

https://vimeo.com/397998181

Contraseña: costarica2020

Malacrianza (2014) – Arturo Menéndez.

https://vimeo.com/124355171

Contraseña: mCri4nza_070315

Hasta la semana próxima.


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