Tapados por 50 millones de toneladas de chatarra electrónica

Por Baher Kamal

Desmontaje de desperdicios electrónicos en Bengaluru, India. Crédito: Victorgrigas/Creative Commons

Desmontaje de desperdicios electrónicos en Bengaluru, India. Crédito: Victorgrigas/Creative Commons

ROMA, 28 sep 2017 (IPS) – La industria electrónica ya genera 41 millones de toneladas de basura tecnológica, pero con el creciente número de consumidores y la reducción de la vida útil de los dispositivos debido a la demanda de lo más nuevo y mejor, este año los desechos tecnológicos podrían llegar a 50 millones de toneladas.

Entre 60 y 90 por ciento de la chatarra electrónica, cuyo valor asciende a unos 19.000 millones de dólares se comercializa o se desecha de forma ilegal, lo que a menudo involucra a bandas criminales trasnacionales, reveló hace unos años una investigación de ONU Medio Ambiente.

África occidental es, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el principal destino de la basura electrónica, mientras los países asiáticos también son receptores de millones de toneladas de materiales tóxicos, a veces en el marco de los llamados acuerdos de libre comercio con países occidentales.

Computadoras viejas y teléfonos móviles, cables eléctricos, televisores, máquinas de café, refrigeradores y radios analógicas se acumulan en vertederos en todo el mundo, explicó ONU Medio Ambiente.

Según la investigación de esa agencia, la basura tecnológica contiene materiales peligrosos, que suponen riesgos para la salud humana y el ambiente, y en especial de los países en desarrollo.

Uno de los flujos de residuos de mayor crecimiento

Los desperdicios electrónicos constituyen uno de los flujos de residuos de mayor crecimiento tanto en los países ricos como en los que están en desarrollo, coincide la Asociación Mundial para la Gestión de Desperdicios.

Debido a la reducción de la vida útil de las computadoras en los países ricos, que pasó de seis años, en 1997, a solo dos, en 2005, y que la de los celulares es aún menor a dos años, la cantidad de basura tecnológica desechada crece año a año, añade.

“Ese es un problema mayor en las naciones en desarrollo, pues los vacíos legales en las actuales Directivas sobre Desperdicios de Equipos Eléctricos y Electrónicos (WEEE) de la Comisión Europea, le permiten exportar de los países ricos a las naciones en desarrollo”, precisa.

“Alrededor de 70 por ciento de los WEEE terminan en destinos no informados y principalmente desconocidos”, precisó.

Reciclar y reutilizar es un gran desafío

Según la Asociación Mundial para la Gestión de Desperdicios, métodos de descarte inapropiados como la quema a cielo abierto, a menudo usado en el sector informal en las naciones en desarrollo para recuperar materiales valiosos, tiene un gran impacto en la salud humana y el ambiente.

“Los productos electrónicos aumentan de forma exponencial en número, en variedad y en complejidad, y todos ellos incluyen materiales valiosos y peligrosos”, explicó Keith Alverson, director del Centro Internacional de Tecnología Ambiental.

“El desafío de reutilizar, reciclar y eliminar adecuadamente los desperdicios electrónicos ya es enorme, y aumentará, ya sea en hogares particulares, el sector privado o (a escala de) países”, alertó.

“Tenemos que pensar con cuidado e implementar soluciones para la basura electrónica a medida que seguimos beneficiándonos cada vez más de los bienes y servicios eletrónico”, añadió.

Negocio criminal

“Es ilegal exportar desechos electrónicos, pero grandes redes de contrabando clasifican la basura como productos de segunda mano y los tiran en lugares como Ghana, India, Pakistán y Brasil”, observó Christian Nellemann, director de la Unidad de Respuesta Rápida de Rhipto, Centro Noruego de Análisis Global, además de autor del informe de ONU Medio Ambiente.

La falta de controles sobre la eliminación de desechos electrónicos es otro vacío legal explotado por las bandas criminales, que reciben dinero por eliminar de forma segura la basura, que luego vierten o reciclan sin medidas de seguridad, alerta el estudio.

Riesgos para la salud humana

Según el informe, en el vertido ilegal de residuos en los países en desarrollo comienzan a deslizarse de los problemas.

Los métodos inapropiados como la quema a cielo abierto suelen ser comunes en el sector informal para recuperar materiales valiosos, con grandes consecuencias sobre la salud y el ambiente.

“Las emisiones dañinas proceden del plomo de las placas de circuito o de tubos de rayos catódicos, mercurio en pantallas de cristal líquido, cadmio, cromo, materiales ignífugos bromados o bifenilo policlorado y la acumulación de químicos en el suelo, el agua y los alimentos”.

La inhalación de vapores tóxicos de reactivos como cianuro u otros ácidos de lixiviación para extraer raros metales de la tierra, como el cobre y el oro, también causa problemas sanitarios.

Los niños son especialmente vulnerables a los riesgos que supone para la salud porque sus cuerpos todavía están en desarrollo, añade el informe.

Poco reciclaje

“La clave para resolver muchos de esos problemas, y asegurarse de no quedarnos sin metales en las próximas décadas, es un mejor reciclaje y más formalizado”, observó.

Según una investigación del Panel Internacional de Recursos, el grado de reciclaje ha sido consistentemente bajo.

Se recicla menos de una tercera parte de unos 60 metales estudiados al final de su vida y menos de uno por ciento de unos 34 elementos.

Eso presenta una oportunidad valiosa de reducir la degradación ambiental, la energía y el uso del agua, y de disminuir el impacto en la salud si se hace bien.

“Necesitamos atender todo el círculo, crear sistemas de reciclaje y formalizar y subsidiar los sistemas de gestión informal”, indicó Nellemann, uno de los autores del informe de ONU Medio Ambiente.

“También necesitamos hacer frente a la significativa participación del crimen organizado en la gestión de desperdicios”

Aparecen soluciones para luchar contra el manejo ilegal y poco sostenible de la chatarra electrónica, como recuperar metales valiosos y otros recursos contenidos en los productos, y reducir el volumen de basura producido, disminuir la presión sobre el ambiente, crear puestos de trabajo y generar ingresos.

“Montañas de desechos electrónicos crecen en el mundo, pero pueden convertirse en un recurso vital que proteja la salud humana y garantice que la humanidad use cada vez más los recursos cada vez más exigidos”, añadió.

Un mundo moderno sin productos electrónicos

Es imposible pensar el mundo actual sin dispositivos electrónicos, indica la ONU. De hecho, parece demasiado tarde para pensar en un contexto hipotético de ese tipo.

Los teléfonos inteligentes que son como un cordón umbilical al mundo digital, los refrigeradores y los sistemas de aire acondicionado para mantener la comida y nuestros hogares frescos, al igual que las computadoras, las licuadoras y las consolas de juegos, los automóviles eléctricos y los paneles solares.

“Esas invenciones transformaron, sin duda, nuestras vidas y las mejoraron, al permitirnos acceder a información y recursos, a la comunicación instantánea y liberando nuestro tiempo para poder dedicarnos al disfrute”, indicó.

Pero la ONU precisa que no hay bien que no incluya un aspecto negativo, que en este caso es la chatarra electrónica.

Traducido por Verónica Firme


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