Rosa Luxemburgo y el socialismo polaco (1893-1919)

Eric Blanc

Rosa Luxemburgo y el socialismo polaco (1893-1919)

Introducción

La contribución de Rosa Luxemburgo al movimiento revolucionario y al desarrollo del marxismo es sin duda importante. Sin embargo, muchos escritores idealizan actualmente de manera acrítica a Luxemburgo como una alternativa humanista, no dogmática, y democrática a la socialdemocracia, el leninismo, y / o el estalinismo. Sobhanlal Datta Gupta, por ejemplo, sostiene que Luxemburgo “inaugura la herencia de una comprensión alternativa del marxismo con una cara humanista revolucionaria, a diferencia del liberalismo, el revisionismo socialdemócrata, así como el autoritarismo estalinista. Es a través de la visión de Rosa Luxemburgo como podemos entender porqué fracasó el socialismo soviético y cómo podemos revaluar nuestra comprensión del socialismo en el siglo XXI.” [1]

Además de reflejar los climas políticos y académicos actuales, tales interpretaciones tienden a reflejar en su enfoque las contribuciones de Luxemburgo en Alemania, excluyendo su papel mucho más problemático en el movimiento socialista de Polonia. Sobre la base de mi investigación en archivos y bibliotecas polacas, el presente artículo contradice la idealización generalizada de Luxemburgo a través del examen de las políticas y prácticas de Luxemburgo y su partido, la Socialdemocracia del Reino de Polonia y Lituania (SDKPiL) en Polonia. [2]

Mientras Luxemburgo generalmente calificada como la primera marxista en desafiar el reformismo del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), en este artículo se demuestra que los líderes marxistas del Partido Socialista Polaco (PPS) en 1904 escribieron las primeras críticas importantes del SPD y de su principal teórico Karl Kautsky. Irónicamente, lo que provocó esta critica del PPS fue la campaña de Luxemburgo, en alianza con la dirección conservadora del SPD en contra de la autonomía organizativa y política de los socialistas polacos en Alemania.

Una evaluación integral de la política y teorías de Luxemburgo está fuera del alcance de este artículo. Sin duda, la importancia de Luxemburgo como teórico marxista no depende en cualquier caso de como se evalúe la práctica política de su partido en Polonia – la crítica de éste aspecto no nos lleva a descartar la pertinencia en el tiempo de gran parte de su voluminosa producción literaria. Sin embargo, dado que Luxemburgo fue también siempre una militante política, es justo evaluar también este aspecto a menudo descuidado. En tanto que una crítica de una de las facetas más problemáticos de Luxemburgo, este artículo no se centra en sus muchos puntos fuertes, que incluyen su dedicación al marxismo revolucionario, su internacionalismo, su antimilitarismo, y su defensa de la auto-actividad de la clase trabajadora. [3] Esos puntos fuertes exigen el reconocimiento, tanto para hacer justicia al legado de Luxemburgo, como para explicar por qué tantos militantes defendieron sus perspectivas y liderazgo durante tanto tiempo.

El SPD alemán y el reformismo

Luxemburgo generalmente es descrita como la primera y la más importante crítica marxista del Partido Socialdemócrata Alemán. Según un reciente artículo en la revista International Socialism, Luxemburgo “identificó por primera vez la tendencia dentro del movimiento obrero hacia el reformismo” y fue la pionera de la crítica marxista a la misma. [4] Raya Dunayevskaya, del mismo modo, ha argumentado que “Luxemburg percibió el oportunismo cuatro años antes que nadie”. [5] Para refutar este mito, voy a esbozar la historia importante y relativamente desconocida de Luxemburgo y el conflicto del SPD con el PPS en la Polonia prusiana (Alemania) en 1898-1903. Esta lucha hizo que los marxistas del PPS criticaran sistemáticamente no sólo el reformismo de los ‘revisionistas’ del SPD, sino también lo que creyeron las limitaciones políticas de teórico radical Karl Kautsky – siendo el primer debate importante de la Segunda Internacional sobre los medios para conquistar el poder. En este conflicto Luxemburgo se alió con la burocracia del partido alemán y se apoyó en su creciente legalismo y nacionalismo.

Fundado en 1893, el Partido Socialista Polaco de la partición de Prusia (PPSzp) organizó a los trabajadores en la Alta Silesia y Poznan, las regiones predominantemente polacas de Prusia (Alemania) que fueron testigos en 1919-1921 de algunos de los acontecimientos más dramáticos de la revolución polaca, incluyendo múltiples huelgas generales e insurrecciones armadas para exigir su separación del dominio alemán. [6]

Las políticas del PPSzp fueron significativamente menos separatista que las de su partido hermano en Rusia, dado que el partido en Prusia ni siquiera incluyó la revióindicación de la independencia de Polonia en su programa (a pesar de que la defendió a veces en su prensa). Al igual que el PPS ‘ruso’, que pretendía vincular la liberación nacional a la lucha de clases. “¿De qué demonios serviría una Polonia libre si se mantuviera la misma esclavitud a la que nos enfrentamos?”, proclamó el diario del PPSzp, Gazeta Robotnicza [ Gaceta de los Trabajadores ]. [7]

Rosa Luxemburgo y el socialismo polaco (1893-1919)

Su relación con el partido alemán fue al principio de colaboración y cordial. Actuando como una sección autónoma del SPD, el PPSzp aprobó el Programa de Erfurt de 1891 del SPD como propio y recibió un subsidio financiero significativo de la dirección alemana . Por su parte, los líderes más conocidos del SPD – August Bebel, Wilhelm Liebknecht, y Karl Kautsky – eran todos defensores abiertos de la independencia polaca.

Sin embargo, las tensiones entre las dos organizaciones surgieron con el tiempo. En el congreso del SPD de 1897, la dirección alemana rechazó la propuesta del PPSzp de que todos los candidatos electorales socialistas en los distritos en los que los polacos eran mayoría debían ser capaces de hablar polaco. [8] Muchos de los principales funcionarios del SPD se estaban adaptando cada vez más al nacionalismo alemán y vivían el movimiento nacional polaco como una amenaza a su aparato de partido centralizado y a la integridad territorial del estado alemán. [9] Y mientras el SPD oficialmente se oponía las continuas campañas de germanización de Prusia – prohibiendo el polaco en las escuelas y promoviendo la colonización alemana de las zonas polacas – el principal líder del SPD en la Alta Silesia, August Winter, defendía abiertamente que los polacos eran gentes ‘poco civilizadas’. En referencia a la propagación del movimiento socialista en Silesia, Winter declaró públicamente que “el proceso de germanización ejerce influencias benéficas … los camaradas alemanes son siempre más inteligentes que los camaradas polacos”. [10]

El partido de Luxemburgo en Polonia – la SDKPiL – nació de una escisión del PPS en 1893 sobre la cuestión nacional. Pedir la independencia de Polonia, Luxemburgo argumentó, era una manifestación reaccionaria de nacionalismo no proletario. Un auténtico partido socialdemócrata en Polonia por lo tanto nunca podría apoyar esta exigencia. Desde 1893, la dirección del partido de Luxemburgo participó en una campaña incansable para desacreditar al PPS y desalojarlo de su posición de influencia en el movimiento obrero.

Las políticas de germanización

Con el objetivo de convencer a los líderes del partido alemán de que apoyasen su ala del socialismo polaco frente al PPS, Luxemburgo se trasladó desde Suiza a Alemania, en mayo de 1898. “Los asuntos internos del partido, y los problemas de organización en la propia Polonia, había tomado tradicionalmente un segundo lugar a la creación de la imagen internacional del partido”, escribe JP Nettl, el biógrafo más importante de Luxemburgo. [11] Una semana después de su llegada se reunió con Ignaz Auer, el responsable de organización del SPD. Como la mayoría de los burócratas del SPD, Auer pertenecía al ala derecha del partido, con tendencia al chovinismo alemán, y era un oponente de la independencia polaca. [12] Auer aceptó con entusiasmo la oferta de Luxemburgo de promover el trabajo electoral del partido entre los polacos, y le explicó que toda la ejecutiva del SPD consideraba la independencia como un ‘sin sentido’. Alabando la germanización, le dijo a Luxemburgo que August Winter “tal vez había hablado imprudentemente … pero no se puede hacer a los trabajadores polacos mayor favor germanizarlos, pero no se puede decir públicamente”. [13]

Luxemburgo pronto se dirigeió a la Alta Silesia para hacer campaña electoral. Le explicó a su camarada y dirigente del SDKPiL Leo Jogiches que tenía que hacerlo para ganar el apoyo de la dirección del SPD: “Este trabajo es lo único que me ganará la simpatía de Winter, Bruhns, y el Ejecutivo [del SPD], y es la única cosa que me puede dar prestigio ante todo el mundo”. [14] A su llegada, se decepcionó al descubrir que Winter no tenía entre sus prioridades atacar al PPSzp y que estaba incluso considerando abandonar la lucha contra él por completo: “He hecho un gran esfuerzo para sacarle esa idea de la cabeza, y en gran medida, he tenido éxito, pero a pesar de todo, por su propia iniciativa no hará la guerra contra ellos [el PPSzp], y ellos tampoco le atacaran. Porque siempre hay que aprovechar una buena oportunidad de darles un golpe una vez más.” [15]

Luxemburgo era un defensora consecuente de la cultura polaca y una opositora decidida de la campaña de germanización del gobierno prusiano. Así, Luxemburgo consiguió que el SPD aprobase varias resoluciones de condena de las políticas anti-polacas del gobierno prusiano. [16] Sin embargo, Luxemburgo priorizó la lucha contra la orientación nacional del PPSzp frente al chovinismo de Auer, Winter y otros dirigentes del SPD – de hecho falsamente negó que hubiera tendencias germanizantes dentro del SPD. [17] Este fue, por decirlo suavemente, un error de cálculo político importante. Los acontecimientos demostrarían que fue la adaptación al nacionalismo alemán, no el separatismo polaco, la que resultó letal para el SPD como organización revolucionaria.

En 1900, Luxemburgo y algunos de sus seguidores asistieron al congreso del PPSzp y propusieron resoluciones para que el partido renunciase a su ‘nacionalismo’ y se disolviese como una organización específica. Después de que estas propuestas fracasasen, Luxemburgo logró que el SPD cortase los subsidios al PPSzp en abril de 1901. [18] Bajo la presión de Luxemburgo, el líder del SPD August Bebel revocó su apoyo a la independencia de Polonia y anunció al PPSzp que el SPD podría ser ‘juzgado por alta traición’ si tenía vínculos con los partidarios de la independencia de Polonia. [19] En los próximos años, la dirección del SPD mantuvo su aversión a plantear reivindicaciones que pudiesen potencialmente implicar su persecución judicial, lo que jugaría un papel central en la adaptación del SPD al régimen.

Una de las ironías de la campaña de Luxemburgo contra el PPSzp fue que la enfrentó a militantes polacos y alemanes que estaban mucho más cerca de su orientación marxista revolucionaria que la dirección del SPD a la que se había aliado. De éstos, quizás la más interesante fuese Estera Golde, principal dirigente del PPSzp en aquel momento. Figura importante, aunque olvidada del marxismo polaco, Golde – que era, como Luxemburgo, una judía polaca – y se situaba en la izquierda radical del PPS. ‘Para defender a nuestro país hoy, solo podemos confiar en la lucha de clases internacional”, [20] defendía Golde. Durante la mayor parte de 1903 estuvo encarcelada por el gobierno prusiano por ‘incitar al odio de clases’. A diferencia de Luxemburgo, Golde daba prioridad a la lucha por la emancipación de la mujer, aprovechando su formación profesional como médica para organizar conferencias y grupos de lectura para las mujeres trabajadoras sobre salud femenina, el marxismo y el movimiento obrero. [21] En 1906 co-editó el periódico del PPS Robotnica [Mujer Trabajadora], y en la década de 1920 se convirtió en la dirigente del Departamento de la Mujer del Partido Comunista polaco. [22]

Rosa Luxemburgo y el socialismo polaco (1893-1919)

La orientación de Luxemburgo la enfrentó de manera similar con los principales izquierdistas del SPD alemán, ya que la fuerza principal dentro del SPD contraria a la nueva línea polaca del partido fue un grupo dirigido por Georg Ledebour, un destacado líder de la izquierda y un oponente a las tendencias pro-coloniales dentro del SPD .

A pesar del deseo de Golde, Ledebour y otros militantes del SPD y del PPSzp de llegar a un acuerdo, los años 1902 y 1903 se caracterizaron por una escalada del conflicto en relación con las próximas elecciones al Reichstag. En octubre de 1902, las dos organizaciones llegaron a un acuerdo, básicamente, en los términos establecidos por Luxemburgo y el Comité Ejecutivo del SPD: solo habría una lista de candidatos elegidos por las organizaciones locales (polacas y alemanas). En una concesión al PPSzp también se acordó que todos los candidatos debían ser bilingües en las regiones polacas, aunque – como insistieron la dirección del SPD y Luxemburgo – se haría una excepción si Winter fuese nominado por una organización local. [23]

Pero Luxemburg demostró estar más empeñada en la lucha contra los “social-patriotas” que en llegar a un acuerdo. Tras la aceptación del acuerdo por parte del PPSzp, Luxemburgo insistió unilateralmente en nuevas condiciones, incluyendo el abandono de cualquier referencia a la independencia de Polonia, su admisión en la dirección PPSzp, y cambiar el nombre del grupo al de “ Organización Socialdemócrata polaca”. [24] El resto de condiciones, junto con el escándalo creado por la filtración accidental de un memorando secreto de la dirección del SPD contra la independencia de Polonia, acabaron con el acuerdo. [25] “Esta vez la determinación de Rosa de humillar a sus oponentes había ido demasiado lejos”, señala Nettl. [26]

El congreso del SPD de 1903

Llegado este punto, Kazimierz Kelles-Krauz – camarada cercano de Esther Golde y principal teórico marxista del PPS – escribió a Kautsky, implorándole que interviniese en apoyo del PPSzp en el próximo congreso del SPD en Dresde, en 1903. Aunque Kautsky, con su típica renuencia a intervenir en los conflictos internos de la organización, no prestó atención a la petición de Kelles-Krauz, Ledebour y otros izquierdistas alemanes se movilizaron en defensa del PPSzp. Ledebour centró sus críticas en el papel jugado por Luxemburgo: “El Comité Ejecutivo, que no habla polaco y por lo tanto no puede formar su propia opinión sobre la agitación de los socialistas polacos, ha estado bajo la influencia de la camarada Luxemburgo … enemiga jurada de la organización polaca. … Estoy firmemente convencido de que el fracaso del acuerdo se debe únicamente a la camarada Luxemburgo”. Del mismo modo, el militante radical Konrad Haenisch declaró que el PPSzp no era una organización chovinista y argumentó que el SPD debía seguir promoviendo la lucha polaca por la independencia nacional. Pero en la medida que sus esfuerzos no recibieron el apoyo de los principales líderes del partido, el Congreso de Dresde de 1903 aprobó la resolución de Luxemburgo sobre la cuestión polaca. [27]

En resumen, la campaña de Luxemburgo contra el PPSzp, a pesar de su constante oposición a la germanización y su compromiso con el marxismo revolucionario, promovió sin darse cuenta el creciente nacionalismo y el legalismo de la ejecutiva del SPD. Luxemburgo se convirtió más tarde en la oponente más vocal y consistente del Ejecutivo del SPD y su apoyo al colonialismo alemán, pero no pudo jugar ese papel en aquellos primeros años debido a su campaña contra el PPS.

En 1903 Luxemburgo había conseguido el objetivo inicial por el que se trasladó a Alemania: conseguir que los dirigentes del SPD abandonasen su apoyo a la independencia polaca, dando un duro golpe a la legitimidad del PPS y su proyecto político. Y al conseguir la confianza de la jerarquía del SPD, Luxemburgo se convirtió en el árbitro del SPD para los asuntos polacos y rusos.[28] En los años siguientes, Luxemburgo y otros emigrados del SDKPiL utilizarían sistemáticamente sus conexiones con los dirigentes socialistas alemanes y rusos para aislar y desacreditar a sus oponentes de otras facciones dentro de Polonia. Sería difícil exagerar la importancia de esta dinámica para la lucha revolucionaria polaca: los intentos repetidos del PPS-Izquierda para unirse al RSDRP [el Partido Obrero Socialdemócrata ruso] fueron bloquearon con éxito por Luxemburgo y el SDKPiL, que en 1906, con el apoyo de los bolcheviques, había exigido y ganado este poder de veto como una condición previa para integrarse en la socialdemocracia rusa. [29]

La resolución del congreso del SPD de Dresde de 1903 fue una gran victoria para Luxemburgo y un desastre para el PPS. Kelles-Krauz denunció el nuevo enfoque polaco del SPD como “el peor tipo de revisionismo”. [30] Poco después, él y otros marxistas del PPS publicaron una serie de críticas innovadoras sobre la estrategia socialista alemana, con la esperanza de demostrar que la nueva política polaca del SPD reflejaba una profunda ruptura con la orientación revolucionaria.

Para entender la novedad de estas contribuciones, hay que recordar el fondo político del debate revisionista hasta entonces. Contra los cambios de la teoría marxista propuestos por el socialista-reformista Eduard Bernstein, los marxistas ‘ortodoxos’ (es decir, revolucionarios) como Luxemburgo y Kautsky defendieron la inveterada orientación del SPD, que combinaba un ‘lento-pero estable’ parlamentarismo, el sindicalismo y la construcción del partido, con una adhesión programática a los objetivos revolucionarios. Bernstein argumentó que la retórica revolucionaria del partido y su hincapié en el ‘objetivo final’ socialista debían ser abandonados, dado que la práctica del SPD era en realidad reformista. Kautsky y Luxemburgo – sobre todo en su ¿Reforma o revolución? (1899) – respondieron que la orientación estratégica y práctica del SPD era revolucionaria y debía seguir siéndolo. El carácter relativamente abstracto del debate permitió incluso a los líderes más conservadores del SPD rechazar públicamente el ‘revisionismo’ de Bernstein – que fue abrumadora y repetidamente condenado por los congresos del SPD. [31] Auer escribió a Bernstein para explicarle por qué no había necesidad de renunciar a la adhesión formal del partido a la política revolucionaria:

“El partido estallaría en pedazos si los líderes actuasen de acuerdo a sus exigencias. … Sus demandas no pueden ser formalmente acordadas y no se puede hablar sobre ellas, basta con actuar en consecuencia. Toda nuestra actividad, incluso bajo la ley infame [1878-1890 antisocialista], ha sido la actividad de un partido reformista socialdemócrata”. [32]

La alternativa de izquierdas del PPS

Los marxistas del PPS, en contraste con Luxemburgo y Kautsky, defendieron que el SPD debía cambiar sus perspectivas y prácticas si quería alcanzar eficazmente sus objetivos revolucionarios. Tres textos importantes marcaron el debate de 1904: una polémica inicial en contra de Kautsky de Kelles-Krauz, que argumentó la necesidad de las insurrecciones armadas proletarias para derrocar el capitalismo en Europa Occidental; una respuesta de Kautsky, en defensa y desgarrollando su estrategia; y una larga respuesta posterior por la dirigente del PPS-Izquierda Marian Bielecki titulada Zagadnienia rewolucyi [Temas de la Revolución]. [33] Como los dos primeros textos se han traducido recientemente al Inglés, voy a centrarme en la contribución de Bielecki, que sigue siendo prácticamente desconocida hoy en día, a pesar de ser la primera crítica marxista importante del mundo al SPD y a Kautsky. [34] Dada la extensión del ensayo, tendré que limitarme a un breve resumen de sus argumentos.

Zagadnienia rewolucyi sostuvo que el SPD en su conjunto – no sólo su minoría ‘revisionista’ – se había sumido en una reformismo legalista que posponía la lucha por el socialismo a un futuro indefinido. [35] El “cambio de táctica en un espíritu moderado” del SPD, escribió Bielecki, partía de una adaptación en las décadas anteriores de desarrollo social pacífico, durante las cuales el partido, y sus instituciones sindicales y culturales afiliadas, se había expandido masivamente. [36] Muchos en el SPD ahora creían que los enfrentamientos revolucionarios sólo servirían para dar a la clase dominante un pretexto para destruir esas conquistas. [37] Pero la esperanza en una evolución pacífica continua de la vida política, afirmaba Zagadnienia rewolucyi, era ilusoria. [38] El oportunismo del SPD, según Bielecki , se apoyaba en un ‘sustrato’ social surgido recientemente: la “gran mayoría de los funcionarios del partido” que ‘llevan una vida completamente tranquila” y que no quieren “problemas con el orden existente”. [39] Como tal, este creciente conservadurismo era un problema distinto del ‘revisionismo’ (una corriente teórica). [40]

Al igual que Kelles-Krauz, Bielecki se identificaba con la teoría general del marxismo ‘ortodoxo’, pero rechazaba las posturas políticas concretas adoptadas por Kautsky, en particular su indecisión para romper con la legalidad democrático-burguesa, su posición de que las huelgas políticas de masas sólo se justificaban en circunstancias muy limitadas, su rechazo de la agitación revolucionaria en el interior del ejército, y su oposición a orientar al proletariado hacia la insurrección armada. [41] Defendiendo la relevancia de estas tácticas, Bielecki un tanto injustamente, afirmaba que ‘el líder del ala radical de la socialdemocracia, cuando se trata de la política práctica, propone un camino de desarrollo futuro para el proletariado alemán que no es muy diferente del de los “oportunistas”, contra los que lanzó todo tipo de rayos y truenos en el congreso de Dresde. [42] Tanto Kautsky como los moderados del SPD, concluía Zagadnienia rewolucyi, dicen al proletariado “no se puede hacer otra cosa que organizar, educar, y esperar – esperar hasta ganar una mayoría decisiva de la sociedad”. [43]

Conclusión

Por desgracia, el conflicto de 1898-1903 no fue el único caso en el que el faccionalismo de Luxemburgo la llevaron a una alianza con la burocracia del SPD. Para superar la desunión del marxismo polaco y con el objetivo de integrarse en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, el PPS cambió su nombre a PPS-izquierda en 1907, abandonó la exigencia de la independencia en su programa político, y llamó a una fusión con el SDKPiL .

La continua hostilidad de la dirección luxemburguista hacia el PPS-izquierda después de 1905, combinada con las prácticas generalmente antidemocráticas de los líderes del SDKPiL, provocaron una rebelión interna en el partido que culminó con su división a finales de 1911. Cuando el Comité de Varsovia del SDKPiL se convirtió en la punta de lanza de la lucha a favor de una mayor democracia interna y un nuevo enfoque hacia los sindicatos y el PPS-izquierda, Luxemburgo, Jogisches y Dzierżyński anunciaron que los dirigentes de Varsovia del SDKPiL eran agentes de la policía secreta zarista (la Ojrana) y declararon disuelto el comité. [44] El Comité de Varsovia rechazó estas calumnias y se negó a someterse. En una carta de diciembre de 1913 al Buró Socialista Internacional demostrando que la dirección de Luxemburgo había perdido casi toda su base de apoyo en Polonia, los comités de Varsovia y Lodz del SDKPiL afirmaban que ‘Rosa Luxemburgo y su ‘dirección del partido’ representaban a lo sumo a un grupo de exilados en Berlín, pero que no tenían nada que ver con el movimiento obrero en Polonia. [45]

Marginados entre los militantes de Polonia, el grupo de Luxemburgo trató de utilizar su importante influencia en el partido alemán para desacreditar a los opositores. Uno de los principales medios que emplearon fue atacar a Karl Radek – un escritor polaco del SDKPiL que vivía en Alemania y que apoyaba a los opositores de Varsovia – que durante muchos años habían sido acusados por los socialistas de derecha de haber robado a otros militantes. [46] A pesar de que Luxemburgo y Jogisches habían defendido solo un año antes a Radek contra estas acusaciones, las volvieron a utilizar en 1911 y convencieron al Ejecutivo del SPD que lo expulsase del partido alemán.

El Ejecutivo aprovechó la oportunidad, porque Radek era uno de sus principales críticos radicales y, por otra parte, estaba vinculado a la organización de Bremen del SPD – la única gran agrupación urbana controlada por el ala izquierda del partido. Fayet señala que Luxemburgo “se alió con la dirección alemana sin entender la importancia que la expulsión de Radek tendría en Alemania y en particular su utilización por el Ejecutivo alemán en sus esfuerzos por amordazar a los radicales de los que formaba parte”. [47]

Sin embargo, incluso después de que la dirección alemana transformase el ‘asunto Radek’ en una campaña nacional de gran envergadura contra los radicales del partido, Luxemburgo continuó su alianza con el Ejecutivo contra Radek, a pesar de sus desacuerdos políticos en tantas otras cuestiones. Las acciones de Luxemburgo volaron la unidad de las más importantes fuerzas de izquierda del partido. “La vieja unidad de lucha que existía entre Luxemburgo y los radicales de Bremen se rompió para siempre. … Ambas partes perderían en este asunto la base de apoyo necesaria en el choque de tendencias que dividían al SPD”, señala Fayet. [48] Como durante su campaña de 1898-03 contra el PPSzp, el faccionalismo de Luxemburgo la condujo a una alianza con la burocracia del SPD – y una vez más la enfrentó a aliados radicales potenciales en Alemania y Polonia. [49]

La participación de Rosa Luxemburgo en el socialismo polaco fue profundamente contradictoria y, al final, trágica. Sin su gran prestigio revolucionario y su fuerza política es poco probable que el sectario SDKPiL hubiera podido jugar un papel tan influyente en la historia polaca y europea.

Referencias

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Bielecki, Marian [M. Raudonas] 1904, ‘Zagadnienia Rewolucji’, Przedświt, 24, 4: 152–7; 24, 5–6: 200–6; 24, 7: 262–72; 24, 8: 314–22.

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Gluckstein, Donny 2014, ‘Classical Marxism and the Question of Reformism’, International Socialism, 143: 141–64, available at: Notas

[1] Gupta 2012, p. 17.

[2] La investigación para este artículo fue llevada a cabo principalmente en la Czytelnia Wydziału Zbiorów Historii Społecznej–Biblioteka Sejmowa, el Archiwum Akt Nowych, y la Biblioteka Narodowa y su Dokumenty życia społecznego collection en Warsaw, así como en la Biblioteca Polonesa en París.

[3] Para una descripción útil de estas contribuciones, véase Luxemburgo 2010.

[4] Gluckstein 2014, pp. 144-6.

[5] La referencia aquí es a la ruptura de Luxemburgo con Kautsky en 1910 (Dunayevskaya 1982,. P 21). En una línea similar, Gilbert Badia escribe que Luxemburgo “fue sin duda la primer militante en entender que la socialdemocracia alemana se deslizaba por un camino peligroso para el movimiento de los trabajadores alemanes”. (Badia 1975, p. 805.)

[6] Los tres levantamientos proletarios polacos en la Alta Silesia (agosto de 1919, agosto de 1920 y mayo de 1921) – que tenían el potencial de ser un puente entre las revoluciones de los trabajadores polacos y alemanes – no fueron apoyadas por el partido comunista polaco, que declaró que la lucha para cambiar las fronteras estatales era nacionalismo (Hawranek 1966).

[7] Citado en Zieliński 1982, p. 97.

[8] Zielinski 1982, pp. 134-9.

[9] Wehler 1971, pp. 142, 157.

[10] Citado en Hawranek 1977, p. 156.

[11] Nettl 1966, pp. 258-9.

[12] Auer es quizás el más recordado hoy por haber acuñado la máxima burocrática: ‘la huelga general es un sin sentido’.

[13] ’25 de mayo de 1898′, en Luxemburgo, 2011, p. 52. Énfasis en el original.

[14] ‘9 de junio de 1898′, en Luxemburgo 2011, p. 60.

[15] ’24 de junio de 1898′, en Luxemburgo 2011, pp. 67-8.

[16] Rauba 2005, p. 40.

[17] Hawranek 1977, p. 167.

[18] Wehler 1971, pp. 151-2.

[19] Citado en Hawranek 1977, p. 203.

[20] Golde 1896, p. 15.

[21] Las fuentes polacas generalmente socavan la exagerada reivindicación de que Luxemburg estaba ‘decidida a construir el movimiento de liberación de las mujeres’ (Dunayevskaya 1982, p. 13). Luxemburgo desde luego defendía la igualdad de las mujeres, sin embargo, sus pocos artículos sobre las mujeres fueron escritos todos en alemán. Aunque Luxemburgo incluyó un punto sobre la igualdad de las mujeres en su importante ensayo de 1906 en polaco chcemy Czego? , la historiadora de las mujeres polacas Dioniza Wawrzykowska-Wierciochowa señala que “el SDKPiL apenas estaba interesado en la actuación de las mujeres trabajadoras y las intelectuales. … Incluso en los tumultuosos años de 1905-1907, cuando las mujeres en el Reino [de Polonia] demostraron su militancia revolucionaria, Rosa no mostró interés y subestimó su papel. … [Luxemburgo] no vio la necesidad de una agitación especial entre ellas o de células diferenciadas para organizarlas”. Según el autor, la postura de Luxemburgo podría explicar por qué el PPS y el PPS-izquierda tenían un número significativamente mayor de militantes mujeres que el SDKPiL (Wawrzykowska-Wierciochowa 1987, pp. 244, 303).

[22] Sobre Golde, ver Wawrzykowska-Wierciochowa 1987, pp. 219-22, 243-9.

[23] Przedświt Redakcja, 1903; Wehler 1971, pp. 162-3.

[24] Przedświt Redakcja 1903b, pp. 173-80; Wehler 1971, p 164.; Hawranek, pp. = 233-4.

[25] Hawranek 1977, p. 235.

[26] Nettl 1966, p. 181.

[27] Protokoll über die Verhandlungen des Parteitages der Sozialdemokratischen Partei Deutschlands. Abgehalten vom 13. bis zu Dresden 20. September 1903, Berlin: Expedition der Buchhandlung Vorwärts, Th. Glocke, pp. 275–81.

[28] Luxemburgo participó en el congreso del RSDRP de 1907 como representante oficial de la dirección del SPD.

[29] Kasprzak 1965 passim .

[30] Citado en Snyder 1997, p. 182.

[31] Sobre la función de Luxemburgo en el debate revisionista, ver Nettl 1966, pp. 202-50.

[32] Citado en Roth 1963, p. 191.

[33] La contribución de Bielecki también marcó un paso importante en el debate interno del PPS, mientras defendía (en contra de la posición de Kelles-Krauz y Pilsudski) que una revolución en Rusia central era inminente y que el principal aliado de los trabajadores polacos era por lo tanto el proletariado ruso.

[34] Para grandes fragmentos del ensayo de Kelles-Krauz y la totalidad de la respuesta de Kautsky, ver Day y Gaido (eds.) 2009, pp. 188-92, 197-249. Una de las razones de la oscuridad de la pieza de Bielecki es que se publicó en polaco, a diferencia de los dos ensayos anteriores, que fueron publicados en la revista de lengua alemana de Kautsky Die Neue Zeit. Durante el debate de 1904, Luxemburgo se alineó con Kautsky contra Kelles-Krauz y el PPS (Snyder 1997, pp. 184-5).

[35] Bielecki 1904, pp. 265-6.

[36] Bielecki 1904, p. 266.

[37] Ibid.

[38] Ibid.

[39] Ibid. Bielecki también señaló un segundo sustrato pro-oportunista dentro del SPD: (ibíd.) los nuevos miembros del partido que se había unido sin asimilar seriamente la política marxista.

[40] Ibid.

[41] Bielecki 1904, pp. 266-72, 314-22.

[42] Bielecki 1904, p. 266.

[43] Bielecki 1904, pp. 319-20.

[44] Los estudios post-1917 de los archivos de la Ojrana confirmaron la naturaleza difamatoria de esta denuncia. Para la escisión del SDKPiL, ver Strobel 1974, pp. 361-481, y Michta 1987, pp. 208-63.

[45] An Das Internationale Sozialistische Bureau, 1 Dezember 1913, Warschauer Komitee, Lodzer Komitee SDKPiL (Archiwum Akt Nowych, 9/VII – 36).

[46] Para el ‘asunto Radek’, ver Fayet 2004, pp. 61-158.

[47] Fayet 2004, pp. 115-16.

[48] Fayet 2004, p. 125.

[49] El SDKPiL se reunificó en 1916, un proceso posible en parte por la detención de prácticamente la totalidad de la dirección del SDKPiL en el interior de Polonia durante la guerra, en paralelo con el encarcelamiento de Luxemburgo, Jogisches y Dzierżyński. Sobre la reunificación, ver Michta 1987, pp. 263-81, y Najdus 1980, pp. 387-91.

Eric Blanc historiador del movimiento socialista y activista californiano, es autor de Anti-Colonial Marxism: Oppression & Revolution in the Czarist Borderlands, 1881-1917 (Materialismo histórico, Brill Publishers). Sin Permiso ha publicado varios de sus innovadores artículos históricos, que pueden consultarse en nuestros archivos. Este texto es un extracto editado de ‘El mito de Rosa Luxemburg Mito: Una crítica de la política de Luxemburgo en Polonia (1893-1919)’, publicado en Historical Materialism 2018 , 26, 1: 1-34.

Fuente: https://johnriddell.wordpress.com/2018/02/01/rosa-luxemburgs-bloc-with-the-spd-bureaucracy/#more-4953
Traducción: G. Buster para sinpermido.info


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