Promover los paneles solares en casa no es la política más inteligente

Por James Temple

Promover los paneles solares en casa no es la política más inteligente

La medida fue adoptada en California (EE. UU.) para luchar contra el cambio climático. Crédito: Archivo.

A partir de ahora, California (EE. UU.) exigirá que se coloquen paneles solares en la mayoría de las casas nuevas. Así, pretenden expandir el papel del estado para impulsar algunas de las más estrictas regulaciones ambientales en el país.

No obstante, este cambio en el código de construcción que, en teoría, nos debería hacer sentir bien, también es una política pública cuestionable en lo que se refiere a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El gran problema con el nuevo mandato de la Comisión de Energía de California, que se aprobó el 9 de mayo y entrará en vigor en 2020, es el precio.

En comparación con las plantas de energía solar, el tejado solar es “una forma mucho más costosa de aumentar las energías renovables en la red”, dice el profesor de economía en la Universidad de California, Berkeley (EE. UU.), Severin Borenstein, que compartió sus preocupaciones en una carta dirigida a un comisionado.

De hecho, los sistemas solares residenciales cuestan entre entre 12.95 y 16.77 centavos de dólar por kilovatio/hora como promedio durante su vida útil, según un informe publicado el año pasado del Laboratorio Nacional de Energía Renovable. Eso es más del doble del precio de los sistemas solares a escala de servicios públicos, que van de los 4.48 a los 6.56 centavos de dólar.

Tal como están las cosas, va a ser increíblemente costoso y difícil revisar el sistema energético, por lo que los investigadores enfatizan que es crucial seguir los caminos más rentables posibles (ver A este ritmo, el sistema energético tardará 400 años en transformarse).

“Creo que existen recursos políticos limitados que se puedan reunir contra el cambio climático”, señaló Borenstein en un correo electrónico, donde explicó: “Si se hace una demostración de que es una forma muy costosa para reducir los gases de efecto invernadero, otros estados y países podrían usarlo como un argumento en contra del avance hacia la energía renovable”.

La nueva norma podría añadir más de 10,041 dólares a los costos de construcción de una casa, elevando el precio en el que ya es uno de los estados estadounidenses más caros para comprar una vivienda. Sin embargo, se espera que los compradores paguen menos facturas mensuales de energía como resultado de este cambio y que, a la larga, ahorren dinero.

Borenstein señala que estos ahorros son efectivamente subsidiados por otros contribuyentes sin paneles solares, balance neto y créditos fiscales solares.

California ya ha dado grandes pasos para incluir la generación de energía renovable en sus políticas, pero esto ha comenzado a provocar problemas. En días muy soleados, las plantas solares del estado pueden generar más energía de la que el sistema puede utilizar, empujando los precios a un terreno negativo (ver Texas y California tienen mucha energía renovable).

La integración efectiva de un suministro cada vez mayor de energía solar y eólica intermitente requerirá agregar muchos más sistemas de almacenamiento, transmisión y redes inteligentes. Ahora mismo, el operador de la red del estado carece de las herramientas básicas para monitorear, comunicarse y reaccionar a un suministro que cambia continuamente en los tejados solares.

California estima que la nueva regla reducirá las emisiones en 1,4 millones de toneladas métricas en tres años, que es una pequeña fracción de los 440 millones de toneladas que generó el estado en 2015. Como otros han señalado, las políticas que requieren una mayor densidad residencial harían mucho más por reducir las emisiones, en gran medida al disuadir a las personas de conducir automóviles.

Sin embargo, estas propuestas son mucho más controvertidas que las de los paneles solares. El mes pasado, los legisladores de California cancelaron un proyecto de ley que habría anulado las normas locales para permitir el desarrollo de viviendas de cinco pisos en centros muy transitados.

En un correo electrónico, el profesor asistente de ingeniería ambiental en la Universidad Carnegie Mellon (EE. UU.) Costa Samaras explicó: “Mientras que la electricidad renovable distribuida adicional será útil, el gran obstáculo contra el cambio climático de California sigue siendo el efecto invernadero provocado por los automóviles. El aumento de la densidad de viviendas cerca de los centros de empleo y el fomento de la vivienda cerca de las zonas de tránsito, así como la electrificación continua del transporte, son medidas esenciales para la descarbonización profunda de California”.

MIT Technology Review

Traducido por Mariana Díaz


Relacionado:
Compartir:

Comentar en Facebook

comentarios

Comentar en Cambio Político

Si está interesado en anunciarse en nuestro sitio u obtener más información, por favor utilizar el formulario de la sección de Contáctenos en el menú principal.