No lo digo yo, lo dicen Daniel Baremboin y otros, que se aplica el «apartheid» en Israel

Carlos Wuhl

No lo digo yo

Cuando en una columna se afirma, sin probar nada, que la ley pronunciada sobre el Estado de Israel, como un Estado Judío no contiene el sinónimo del «apartheid», el pianista y director de orquesta argentino, Daniel Baremboin declara:

“Que la nueva ley que define a Israel como un Estado judío instaura en la práctica una forma de “apartheid” en el país y se mostró por eso avergonzado por tener esa nacionalidad.

“Ahora tenemos una ley que confirma la condición de la población árabe como ciudadanos de segunda clase. Por consiguiente, se trata de una forma muy evidente de apartheid”,expresó el artista renombrado mundialmente y prosiguió: “No creo que el pueblo judío haya vivido 20 siglos, la mayor parte de ellos sufriendo persecución y soportando crueldades sin fin, para ahora convertirse en el opresor que somete a los demás a sus crueldades”.

¡La píldora es difícil de tragar! La aceptación de la llamada ley del Estado-nación, que fue votada el 19 de julio por el Parlamento israelí (Knesset), está lejos de ser unánime en el país. Esta ley estipula en particular que el hebreo es el único idioma oficial de Israel, cuando el idioma árabe estaba anteriormente en iguales condiciones (los ciudadanos árabes israelíes constituyen el 17,5% de la población israelí) y ahora tendrá un “estatuto especial”, sin más especificaciones.

La misma columnista había afrimado también, que si bien, la ley votada, puede ser criticada, existe una EXAGERACION de las denuncias, de que el Estado de Israel, con este gobierno, apoyado y sostenido por el Likud, se compara a un estado fascista, y nada democrático.

No lo digo yo, lo dicen los árabes, nacidos en territorio de Israel, transformandolos menos que «ciudadanos de segunda clase», no lo digo yo, lo dicen los druzos, que combatieron y que aún están en las filas del ejercito de Israel.

Y tampoco lo digo yo, sino los hechos mismos, que esta resolución, va en contra directa al acta de Independencia, pronunciada después de la resolución de partición, efectuada por las Naciones Unidas en 1947.

No lo digo yo, si no que es un hecho claro y preciso que el Estado de Israel, no tiene una constitución, ya que para ello debería fijar los límites de su territorio nacional, Y JAMAS LO HA HECHO.

No lo digo yo, porque el texto también establece que “el Estado considera que el desarrollo de las colonias judías es de interés nacional y que el Estado tomará medidas para promover, impulsar y servir a ese interés” y proclama que Jerusalén es la capital de Israel, incluida la parte oriental de la ciudad anexada. El texto establece “el Estado de Israel como Estado nacional del pueblo judío, donde aplica su derecho natural, cultural, religioso e histórico y su derecho a la autodeterminación”.

No lo digo yo, pero el creador del «Estado Judío», Teodoro Herzel no dice en su texto que la construcción de un Estado judío estuviera unido a la religión. Pensó siempre en un Estado laico, pacífico y con un Ejército meramente defensivo, aunque era consciente que la formación de un Estado para los judíos se debería a un acto colonialista; y para el nacionalismo judío, el retorno a la patria histórica de Palestina nunca fue algo fundamental y más bien se barajaron lugares como Uganda y Argentina.

No lo digo yo, pero si afirmo que Israel es un país muy secularizado, el más secularizado de la región. Aproximadamente el 70% de la población de Israel no tiene práctica religiosa y los no creyentes y ateos son muy numerosos. Sin embargo, en Israel, el significado histórico del sionismo se ha transformado y el nacionalismo ha devenido claramente excluyente.

Por lo cual, primera pregunta que hay que hacerse: ¿qué es ser judío?, ¿como se puede distinguirlo?, ¿cuáles son los parámetros en que se pueden basar para establecer que aquellos nacidos en territorio de Israel, a los cuales les llaman «sabras», son judíos o no?

Solo en las Leyes de Nuremberg, proclamadas en 1935 por el gobierno nazi de Alemania, llegó a las conclusiones, de cómo reconocer quien es judío, y mismo hicieron esquemas para llegar hasta la 5ta generación para afirmar, quien era o no era judío. Entonces, sabiendo que en Israel, hasta ahora, vivian en su territorio, árabes, druzos, matrimonios mixtos, en que la mujer o el hombre no provienen de familias judías, entonces, ¿qué son?, ¿existen?.

Michel Warchawski, periodista y militante por una convivencia con los palestinos, dice: «La adopción por el Parlamento israelí de la ley sobre la Nación es una confirmación de la deriva del gobierno de extrema derecha para el que el carácter judío del Estado es prioritario a la democracia. Y marca, según una periodista israelí, el fin de la democracia. En el último momento, justo antes del final del período parlamentario y el inicio de las vacaciones de las y los diputados, el Parlamento israelí ha votado la Ley sobre la Nación», una ley constitucional que no puede ser derogada mas que por una mayoría calificada.

Benjamin Netanyahu ya no corteja a la Europa liberal, sino a los regímenes semitotalitarios polaco, checo y húngaro, prosigue Warchawski, y está dispuesto a reescribir la historia antisemita de esos países; él, que ha instrumentalizado sistemáticamente la acusación de antisemitismo para deslegitimar todas las críticas a su política que vinieran de la izquierda del tablero político. Al primer ministro israelí, a sus ministros y amistades no les plantea ya ningún problema mostrarse con antisemitas notorios, reivindicarse de las nuevas derechas europeas, y cerrar los ojos sobre los amigos neonazis de Donald Trump.

Y es la propia columnista, en que no exhibe ninguna crítica a las resoluciones del parlamento israelí, sino que saca, como lo hizo el propio Primer Ministro, Netanyahu, que el verdadero responsable de la persecusión de los judíos, antes y después de la II Guerra Mundial, es el ex Muftí de Jerusalem y expresa en párrafos de una antología más que reñidas con la verdad histórica que:

«¿Adónde fue Al Husseini? Voló hacia Hitler. Hasta ahora la causa palestina está pagando por sus fotografías con Hitler. En primer término, Al-Husseini rechazó el plan de Partición de 1948 en el que los palestinos habrían ganado…En segundo término, incentivó a los palestinos a irse, exagerando desproporcionadamente lo ocurrido en Deir Yassin y otros lados. Para su información, masacres ocurrieron en ambas partes. El lo exageró fuera de toda proporción, por su teoría de que los palestinos deben irse a fin de facilitar la entrada a los ejércitos árabes. Además, creía que los palestinos podrían equiparse con armas en el exterior. Bueno…se fueron y nunca retornaron.El peor crimen de Al Husseini fue su insistencia en mantener a los palestinos en campamentos de refugiados. Cuando los armenios emigraron, no fueron a campamentos de refugiados. Cuando los kurdos emigraron, no fueron a campamentos de refugiados.»

Es de «otra manera» que la columnista plagia las expresiones de Bibi, el cual afirmaba que el Muftí de Jerusalen, había ido a la Alemania Nazi, en fines de noviembre del 41, y soplado al oído de Hitler, la manera de efectuar «la solución final» de los judíos. Y acotó “Hitler no quería exterminar a los judíos en aquel momento [noviembre de 1941], quería expulsarlos”

¿Cómo es posible que esta señora periodista, pueda entrar en una falsedad tal?. Ignorar que esa « solución final » para terminar con los judíos ya estaba escrito en su libro « Mi Lucha », escrito por Hitler en 1924 !!!, como entrar en una grosera ignorancia que ya en noviembre de 1941, según el « Plan Barbarrosa », las tropas nazis y de sus satélites habían invadido el territorio de la Unión Soviética el 21 de junio de 1941, y detrás del avance casi a las puertas de Moscú, los Einsatzgruppen (grupos operativos de las SS), Su tarea principal, en palabras del general Erich von dem Bach-Zelewski de las SS en los juicios de Núremberg, era «la aniquilación de los judíos (prioritario), los gitanos y los comisarios políticos». Según sus propios expedientes, mataron alrededor de un millón cuatrocientas mil personas, casi exclusivamente civiles, sin supervisión judicial ni respaldo alguno de la legalidad (no se efectuó ninguna lectura de acusaciones del derecho penal o administrativo). Los asesinatos comenzaron con la aniquilación de la intelligentsia polaca tras la invasión de este país, y más adelante de las etnias despreciadas como infrahumanas para el régimen nazi, incluyendo mujeres y niños, de las poblaciones que quedaban tras la línea del frente. Su tarea fue realizar fusilamientos masivos en los que se asesinaba sin ningún tipo de pruebas de los “crímenes” de los que se les acusaba. Asesinaron en total a más de un millón cuatrocientos mil judíos, comunistas, prisioneros de guerra y gitanos.

¿Cómo es posible, que una fogueada periodista pueda caer en tamaña grosería, que es el Muftí de Jerusalem, instó a los árabes palestinos, a abandonar la parte del terriotiro demarcada por las Naciones Unidas?. ¿Y entonces, porqué esconder el «exterminio étnico», que usaron en 1948, grupos como «el Irgún», y el «grupo Stern»?

Además la periodista afirma, muy suelta, que solamente los palestinos fueron fundando campamentos de refugiados, comparando, vaya atrevimiento, que los armenios y kurdos, no lo hicieron. Pero ¿qué me dice del genocidio de los armenios por parte de Turquía?, y la lucha perpetua y ¿todavía de turcos e irakies contra el pueblo kurdo?. No señora, Ud. se equivoca, ya que parece ignorar que el genocidio armenio, el ex primera figura de la políca isareli Shimon Peres, había afirmado en Turquía, que «el exterminio y persecución de armenios, no fue un genocidio», y que la lucha de los kurdos por crear su propio país, el Kurdistán, eran solo una banda de comunistas, dirigidos por el PKK.

En un artículo mío, afirmaba que este gobierno actual del Estado de Israel, es dominado, por el Likud, pero a Ud. nunca le pareció conveniente recordar la figura del fundador del sionismo revisionista, Zev Jabotinski, un fascista, el mismo organizador de esas fuerzas de choque, como el Betar, y de aquellos grupos, como el Irgún y el Stern. Que este mismo fascista tenía relaciones directas con Mussolini, el cual apoyaba la creación de un estado judío para poder combatir al imperio británico. Vaya que olvido o simplemente una finta para esquivar que la actual ley aprobada por el Parlamento de Israel, a pesar de los votos negativos, de árabes que viven en territorio israelí, así como parte de la izquierda, se opusieron terminantemente ya que tal como se explicó, el resultado va al encuentro de la Declaratoria de Independencia, leída por el ex primer ministro Ben Gurión, o también esto ¿Ud. lo ignora?.

También es necesario recordar algunas expresiones de Albert Einstein, antes y después del nacimiento del Estado de Israel: ‘Quiero agregar unas pocas palabras, a título personal, acerca de la cuestión de las fronteras. Desearía que se llegase a un acuerdo razonable con los árabes sobre la base de una vida pacífica en común; me parece que esto sería preferible a la creación de un Estado judío. Más allá de las consideraciones prácticas, mi idea acerca de la naturaleza esencial del judaísmo se resiste a forjar la imagen de un Estado judío con fronteras, un ejército y cierta cantidad de poder temporal, por mínima que sea. Me aterrorizan los riesgos internos que se derivarían de tal situación para el judaísmo; en especial los que surjan del desarrollo de un nacionalismo estrecho dentro de nuestras propias filas, contra el que ya hemos debido pelear con energía, aun sin la existencia de un Estado judío’.

Y más tarde, en 1955, unos meses antes de su muerte, escribió lo siguiente: “el aspecto más importante de nuestra política debe estar siempre presente: manifestar el deseo de instaurar una completa igualdad para los ciudadanos árabes que viven en nuestro medio, y darse cuenta de las dificultades inherentes en su situación actual… La actitud que adoptemos hacia la minoría árabe significará la prueba verdadera de nuestros valores morales como pueblo”

Y para finalizar, aunque ya lo he repetido numerosas veces, pero es imprescindible que comprendan lo que signifa la reflexión del rabino Lebowitz, superviviente de Auschwitz : « no porque nos hayan hecho a nosotros (los nazis) tenemos derecho de hacérselo a otros ». ¿Esto lo ha comprendido la señora periodista ?

Periodista- ex jefe de talleres de la editorial «Nascimento» en Sgo. De Chile


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