Merkel y Schulz reeditan la gran coalición de gobierno en Alemania

Merkel y Schulz reeditan la gran coalición de gobierno en Alemania

BERLÍN, 07 feb 2018 (Uypress) — Después de cuatro meses y medio sin poder formar gobierno, los dos grandes bloques políticos de Alemania llegaron a un acuerdo para reeditar la coalición entre la centroderecha y la socialdemocracia.

La canciller Angela Merkel, del centroderechista CDU/CSU y Martin Schulz, del socialdemócrata SPD, llegaron finalmente a un acuerdo para dar lugar a una nueva edición de la supercoalición de gobierno, y de esta manera Merkel estaría iniciando su cuarto mandato consecutivo, tras doce años en el poder.

Un mensaje de WhatsApp de la dirección del SPD confirmaba la noticia que había adelantado una hora antes Der Spiegel. “Cansados pero contentos. El acuerdo finalmente está en pie”, se leía. “Un nuevo comienzo para Europa. Una nueva dinámica para Alemania. Una nueva solidaridad para nuestro país”, se titula el acuerdo, en el que el fortalecimiento de Europa figura como prioridad máxima, informa El País de Madrid.

El reparto de carteras, algo que siempre importa -y muchas veces define- en este tipo de acuerdos, sería el siguiente: el Partido Socialdemócrata, que obtuvo un 20,5% de los votos en las elecciones de setiembre, se haría con las principales carteras en el nuevo Ejecutivo, según consta en la última página del borrador del acuerdo: el todopoderoso ministerio de Finanzas, el de Exteriores y el de Trabajo y Asuntos Sociales. A la CDU de Merkel le correspondería Defensa y Economía, mientras que su aliado bávaro, la conservadora CSU, obtendría la cartera de Interior. Este reparto implicaría concesiones enormes por parte de Merkel, al frente del partido más votado en las pasadas elecciones.

Aún resta un paso, muy importante, para que la gran coalición se haga realidad: en las próximas semanas estarán llamados a refrendarlo en votación los 463.000 afiliados al Partido Socialdemócrata, con una buena parte de su base contraria al acuerdo. Desde comienzos del año ingresaron al partido 24.000 nuevos afiliados, que respondieron a la convocatoria de las juventudes del SPD, que pidieron a los socialdemócratas que rechazan la gran coalición que se afilien para derribarla en la consulta vinculante.

Ha sido un proceso “doloroso”, reconocía el martes Merkel, en el que los partidos llamados a entenderse son conscientes de que las concesiones en la mesa negociadora pueden pasarles factura política ante un electorado que también en Alemania busca definición ideológica. El resultado de doce días de negociación y parte de sus noches es, un documento de 177 páginas y 14 capítulos, que desgrana el programa de Gobierno para los próximos cuatro años. En ese contrato de gobierno, fortalecer la Unión Europea figura como la gran prioridad, tal como exigía el líder del SPD y ex presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz. De obtener el SPD finalmente la cartera de Finanzas, supondría “el fin del dictado de la austeridad”, como aseguró el propio Schulz esta semana tras pactar el capítulo europeo.

El pacto de Gobierno contempla, según el último borrador además una inversión multimillonaria en políticas sociales y educativas y pone especial énfasis en la ayuda a las familias. Es decir, se comprometen a gastar buena parte del abultadísimo superávit alemán, aunque también prometen mantener las cuentas equilibradas y no endeudarse. Los partidos han pactado también un tope de entrada de refugiados y de sus familiares, después de que un millón y medio de demandantes de asilo recalara en Alemania en los últimos dos años.

Según informó el diario El Mundo, Schulz ocuparía la cartera de Exteriores y dejaría el liderazgo del partido en favor la exministra de Trabajo y jefa del grupo parlamentario, Andrea Nahles.

Las conversaciones entre los dos grandes grupos han sido complejas porque, tras su debacle en las elecciones de setiembre, los socialdemócratas habían rechazado reeditar la coalición de la pasada legislatura (2013 – 2017).

El último tramo de las negociaciones coincidió con la difusión de una encuesta con datos demoledores para la gran coalición. La CDU, su hermanada CSU y el SPD caen en los sondeos de intención de voto hasta el punto de que si hubiera nuevas elecciones no sumarían mayoría parlamentaria. A eso se suma que el 53% de la ciudadanía rechaza una nueva gran coalición y no es por Merkel pues, si hubiera votación directa, el 46% de los ciudadanos votaría por ella. Por Schulz sólo lo haría el 14%.


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