Maldivas peleará por un lugar en el Consejo de Seguridad

Por Thalif Deen

Maldivas peleará por un lugar en el Consejo de Seguridad

Vista aérea de la aldea de Kolhuvaariyaafushi, en el atolón de Mulaaku, de Maldivas, tras el tsunami de 2004 en el océano Índico. Crédito: Evan Schneider/UN Photo

NACIONES UNIDAS, 27 jul 2017 (IPS) – Maldivas, uno de los pequeños estados insulares en desarrollo y en riesgo de extinción por el aumento del nivel del mar, busca apoyo internacional para subsistir e incidir a escala global.

“El peligro del aumento del nivel del mar es muy real y amenaza no solo a Maldivas, sino a otras naciones de baja altitud, y también a grandes ciudades costeras como Nueva York y Miami”, observó el embajador Ahmed Sarir, actual representante permanente de Maldivas, al ser consultado por IPS.

Sarir, quien durante dos años encabezó la Alianza de Pequeños Estados Insulares, dijo que aunque las proyecciones varían, hay cierto consenso en que el nivel del mar aumentará por lo menos 0,9 metros para fines de siglo.

“Eso será un problema para Maldivas, para los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID) y para muchas otras regiones costeras. Actualmente construimos defensas costeras para mitigar el peligro, pero necesitamos más apoyo”, subrayó Sarir, actual canciller de Maldivas.

Entre los PEID en riesgo de desaparecer están Islas Marshall, Kiribati, Nauru, Islas Salomón, Tuvalu, Palaos y Micronesia.

“Desde hace unos años, hay un interés mayor por los PEID, no solo en materia de cambio climático, sino económico. Agradecemos los avances, por supuesto, pero es justo decir que todavía nos falta mucho”, puntualizó.

Eso se refleja en la iniciativa de una de las principales redes de televisión Columbia Broadcast System (CBS), que a partir del 31 de julio comenzará a producir un programa sobre “Islas que se hunden”, amenazadas por el aumento del nivel del mar, agravado por el cambio climático.

Conocido “como uno de los países geográficamente más dispersos” y con más de 1.000 islas coralinas en el océano Índico, Maldivas tiene una población de poco más de 390.000 personas, que ni se compara con India, su vecino gigante con 1.200 millones de habitantes.

Ese país insular quedó devastado tras el tsunami de diciembre de 2004, cuando 57 islas sufrieron graves daños a su infraestructura, 14 tuvieron que ser totalmente evacuadas y seis quedaron destruidas. Otras 21 islas-hoteles debieron cerrar por los daños que ascendieron a 400 millones de dólares.

Las defensas de Maldivas incluyen un muro en construcción en Malé para impedir que el aumento del nivel del mar y un futuro tsunami destruyan a la capital.

En una significativa iniciativa, el presidente marshalés Mohamed Nashid realizó una reunión de gabinete submarina, con ministros ataviados con equipo de buceo, para subrayar la amenaza del recalentamiento planetario.

Asimismo, en una reunión de jefes de gobierno de la Mancomunidad de Naciones, realizada en Kuala Lumpur en octubre de 1989, el entonces presidente Maumun Abdul Gayum dijo a los presentes que si en el futuro cercano su país organizaba una reunión anual, la misma debería realizarse bajo agua.

El Banco Mundial alertó que dado “el pronóstico de que el nivel del mar aumentará entre 10 y 100 centímetros, todo el país estará sumergido en 2100”.

Pero Maldivas, que pasó de ser un país menos adelantado a nación en desarrollo en 2011, sigue vivo y en campaña por un asiento no permanente por dos años en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Es la primera vez en sus 51 años como miembro de la ONU que Maldivas aspira a integrar el órgano de 15 miembros.

En los últimos 25 años, solo seis PEID, que representan 20 por ciento de los miembros del foro mundial, integraron el Consejo de Seguridad, entre los 125 miembros elegidos en ese período.

Desde enero de 2015, Maldivas preside la Alianza de Pequeños Estados Insulares, que ayudó a crear en 1990 y que tiene con 39 miembros, 37 de los cuales integran la ONU.

La alianza cuenta con varios acuerdos en materia de desarrollo sostenible, cambio climático, reducción de riesgo de desastres, finanzas para el desarrollo, urbanización sostenible y Samoa Pathway (Small Island Developing States Accelerated Modalities of Action), que es un programa de acción en materia de de desarrollo sostenible de los PEID.

La iniciativa de Maldivas fue un esfuerzo prolongado, pues presentó su candidatura el 30 de enero de 2008, 10 años antes de la elección que se realizará el año próximo en la Asamblea General de la ONU, cuyos 193 miembros elegirás a los integrantes no permanentes del Consejo de Seguridad.

Ese país considera que las amenazas no tradicionales a la seguridad son tan importantes, si no más, que las tradicionales en el mundo actual. Además, apuesta por un enfoque multidimensional para resolver los problemas.

A pesar de sus pequeñas dimensiones, Maldivas siempre pegó fuerte en el concierto internacional y ha sido un férreo militante contra el cambio climático y un gran defensor de los PEID.

Pero el camino se le puede hacer cuesta arriba a Maldivas, pues un poderoso miembro permanente como es Estados Unidos es un declarado opositor de las medidas contra el recalentamiento planetario y, además, acaba de anunciar su retiro del Acuerdo de París sobre cambio climático.

Pero si lo eligen, Maldivas gozará de la simpatía de la mayoría de los integrantes del foro mundial, incluso de quienes iniciaron un movimiento que en 2012 buscó asesoramiento de la Corte Internacional de Justicia por responsabilidad en materia de cambio climático, indicó Palitha Kohona, exrepresentante permanente de Sri Lanka en la ONU, consultado por IPS.

“Deberá desplegar recursos considerables para garantizar un asiento y luego para lograr su objetivo porque las elecciones al Consejo de Seguridad, lamentablemente, se volvieron una competencia para ver qué aspirante gasta más y realizar visitas obligadas a las capitales”, explicó.

Maldivas marca una tendencia para los PEID, que también deben desempeñar un papel en el Consejo de Seguridad. “Tienen preocupaciones de interés global. Es inadecuado en todos los sentidos que ese órgano se vuelva cada vez más una protección de los grandes y poderosos”, opinó.

Además, dijo que está bien ubicado y calificado para crear conciencia sobre el cambio climático y las consecuencias del recalentamiento planetario, como el aumento del nivel del mar. Son amenazas a la existencia misma de la humanidad y podrían convertirse también en amenazas a la paz y a la seguridad globales.

Los refugiados ya desestabilizan a Europa, y el flujo será mayor debido al cambio climático, lo que se convertirá en una amenaza a la paz y a la seguridad y requerirá acciones del Consejo de Seguridad.

“Y ver a un amigo leal y un vecino que busca un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad también impulsa a Sri Lanka a hacer lo mismo en un futuro no muy lejano”, apuntó.

Por su parte, Sarir respondió que esperan ayuda de Fondo Verde para el Clima, “un vehículo multilateral para dar fondos a los países en desarrollo y, por lo tanto, será fundamental para todos los países vulnerables acelerar el apoyo al FVC”.

Maldivas presentó el primer proyecto al fondo, mediante el cual aspira a que la tercera parte de su población sea autosuficiente en materia de agua dulce en los próximos cinco años.

Traducido por Verónica Firme


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