Los nuevos paradigmas

…¿Y usted qué opina?

Fernando Berrocal

Fernando Berrocal Soto

De la mano de los nuevos paradigmas y sin entrar forzada por falsas puertas, la sociedad costarricense ha entrado en la etapa de la posmodernidad. La enorme y masiva Marcha de la Diversidad así lo puso de manifiesto.

Negarlo sería como querer tapar el sol con un dedo, sería no entender el sentido de los nuevos tiempos, en el que debemos ser coherentes y hacer respetar nuestros valores y principios, pero igualmente respetar la coherencia, los valores y los principios de los otros.

En ese principio de coherencia, respeto y transparencia se fundamentan el sistema democrático y la vida en sociedad en el tiempo que vivimos.

La última campaña electoral fue excepcionalmente distinta y el resultado final estuvo determinado no por un análisis sereno y racional sobre los graves problemas institucionales, económicos y sociales del país, sino por el debate sobre el matrimonio igualitario y lo que afirmó un pastor evangélico sobre nuestra Virgen de los Ángeles.

Primaron así las emociones y los sentimientos encontrados y contradictorios, sobre el análisis y las soluciones a los críticos problemas nacionales. Así quedó claro que la política electoral no es una reflexión teórica y abstracta sobre lo que debe ser, sino que estas constituyen un reflejo real sobre lo que está sucediendo en la sociedad y sus motivaciones, sentimientos y contradicciones.

No entenderlo es equivocarse. Entenderlo es estar en el mundo de la política real, en que los nuevos paradigmas fluyen como torrentes e influyen decisivamente por medio de la información y los comentarios en los medios de comunicación y las poderosas redes sociales.

Entre los nuevos paradigmas está el de la diversidad sexual, que siempre ha existido, desde el origen de la humanidad y que, en el mundo del presente, es un fuerte movimiento social y humano que exige su lugar de igualdad y respeto en la estructura jurídica de la sociedad, sin discriminaciones de ninguna especie, sino como parte integral del todo social, en plenitud de todos sus derechos y obligaciones ante la sociedad y el Estado de Derecho.

Sin duda es un tema sensible que genera divisiones y confrontación en nuestra sociedad, pero no debemos caer en la polarización y en el conflicto de valores y principios que algunos quisieran estimular y provocar. Eso sería un error garrafal que dividiría aún más e innecesariamente a nuestra sociedad.

Es la hora de la igualdad real y cierta entre hombres y mujeres, sin discriminaciones por razones de sexo, raza, religión o ideología política. Ese es el signo indiscutible y el paradigma más importante de los nuevos tiempos.

Es el tiempo de respetarnos en paz y con justicia los unos a los otros, dentro de una sociedad democrática y libre, en que el Estado Constitucional de Derecho nos alcance y envuelva a todos y en el que las oportunidades estén abiertas para todos, sin las discriminaciones odiosas e infames del pasado. Ese tiempo llegó a Costa Rica y así debemos aceptarlo y respetarlo.

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Una respuesta a Los nuevos paradigmas

  1. Gustavo Elizondo 27-06-2019 en 9:31 am

    Es correcto don Fernando, que bueno leerlo de usted, una persona tan respetable. Unas pocas guerras tienen un trasfondo económico pero me atrevo a afirmar que la intolerancia es la madre de todas las guerras modernas, entre países, entre pueblos, entre grupos políticos, en las sociedades y dentro de nuestras familias; esta frase suya merece ser compartida: Es la hora de la igualdad real y cierta entre hombres y mujeres, sin discriminaciones por razones de sexo, raza, religión o ideología política.

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