Las mujeres, un problema para Trump en el Congreso

Fernando Del Corro

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Las recientes elecciones de medio término en los Estados Unidos de América si bien dieron una presunta ampliación de su poder al presidente Donald John Trump al otorgarle al Partido Republicano un mayor control del Senado por otro lado permitieron la aparición en el Congreso de expresiones políticas, si bien encuadradas en el también tradicional Partido Demócrata, que representan un rechazo manifiesto al histriónico actual primer mandatario y en ello es interesante ver la llegada a la cámara baja de mujeres latinas, musulmanas y originarias.

Todo ello acompañando la gran victoria en Vermont, con cerca del 70 por ciento de los votos, del senador Bernie Sanders, admirador del papa Francisco y cabeza del ala izquierda de los demócratas quién, a pesar de sus 77 años, volvió a perfilarse como el gran candidato para enfrentar a Trump en 2020 cuando éste se presente como postulante para la reelección presidencial.

Pero si bien la victoria de Sanders era esperable, aunque con un porcentaje menor, la llegada de un centenar de mujeres al Congreso, y las características de varias de ellas, introducirá, el próximo primero de enero un inesperado cambio que permitirá expresiones de las más diversas como que no falta la que se autoproclame socialista y que, masivamente, rechacen cuestiones claves impulsadas por Trump como las relacionadas con el programa de salud y con la inmigración, en este caso, además, teniendo en cuenta que varias de ellas son, precisamente, inmigrantes.

Ilhan Omar es una refugiada somalí, de religión musulmana, elegida por Minnesota, y Rashida Tlaib, una hija de migrantes palestinos, también islámica, ganadora de su distrito en Detroit, serán las primeras mujeres seguidoras del profeta Mahoma que ocupen una banca en el Congreso Nacional y lo harán en circunstancias en que desde la Casa Blanca se impulsan políticas agresivas contra países donde predomina esa religión.

Entre las latinas se destaca Alexandria Ocasio-Cortez, de origen portorriqueño, integrante de Socialistas Democráticos de América, electa por Nueva York, una ex moza de 29 años que derrotó a su rival en la interna demócrata y luego aplastó en la general al candidato republicano, apelando en su campaña a recaudar aportes personales de pequeños montos y rechazando recibir fondos de empresarios.

Defensora de la colectividad latina también se ha expresado en solidaridad con el pueblo palestino y choca fuertemente con Trump, cuya destitución propicia, en lo referente a la defensa del Medio Ambiente y sobre la política de salud a la que considera como un derecho humano que no puede ser objeto de negocios, entre otras cuestiones como su propuesta de prohibir las cárceles privadas.

Su triunfo fue garantizado por los residentes en los distritos de Bronx y Queens, en su mayoría humildes, a los que así agradeció la diputada más joven en la historia de su país: “Palabras no pueden expresar mi gratitud. La gente del Bronx y Queens y los incontables seguidores en todo el país, nos eligieron en un claro mandato para luchar por la justicia económica y social en los Estados Unidos de América. Y eso es lo que hacemos”.

También la Cámara de Representantes contará por primera vez con una afrodescendiente, Ayanna Pressley, electa por Massachusetts; en tanto que siempre por vez primera habrá dos mujeres indígenas: Deb Haaland, de Nueva México, y Sharice Davids, de Kansas; Verónica Escobar y Sylvia García, las primeras latinas por Texas, y la ecuatoriana Debbie Murcasel que constituirá el debut de un suramericano en el cuerpo tras haber derrotado a un republicano cubano anticastrista en Florida.

La nómina es larga, son 107, más algunas senadoras entre las que también hay una ultraconservadora, Marsha Blackburn, de Tennesse, y a nueve gobernadoras, es decir tres más que las preexistentes en representación de ambos partidos, como la demócrata Janet Mills, de Maine, y la republicana Kristin Noem, de Dakota del Sur.

Dado que en los EUA el Senado se va renovando parcialmente lo sucedido en las elecciones de noviembre da una visión parcial de la opinión pública mejor reflejada por la Cámara de Representantes, reelegida in totum, donde se produjeron estos cambios que no sólo dieron una mayoría opositora dentro de la cual hay un porcentaje no desdeñable de cuestionadores del sistema como la mencionada Ocasio-Cortez, votados por la población de menores recursos, y un cúmulo de mujeres que en buena medida son la expresión de rechazo a los dichos de un presidente que dice poder “agarrar” los órganos genitales femeninos sin tener que pedir permiso.

Fernando Del Corro es periodista, historiador, docente en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.


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