Las leyes de la guerra son ampliamente burladas 70 años después

Por James Reinl

El primero de los cuatro Convenios de Ginebra, que compilan las leyes de la guerra y son la base del derecho humanitario, protege a los soldados heridos y enfermos durante los conflictos. Crédito: Cortesía del CICR

NACIONES UNIDAS, 14 ago 2019 (IPS) – Los gobiernos del mundo no están haciendo lo suficiente para evitar que los grupos armados cometan violaciones masivas, torturas y otros crímenes de guerra, denunció la Cruz Roja.

Peter Maurer, presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), dijo el martes 13 que 70 años después de su adopción, los Convenios de Ginebra estaban siendo violados e instó a las potencias mundiales a reprimir a quienes cometen atrocidades en el marco de un conflicto.

Los Convenios de Ginebra, establecidos en 1949 bajo el impacto de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y conocidos también como las leyes de la guerra, constituyen la base sobre la que se ha ido construyendo el derecho humanitario internacional y buscan proteger a los civiles inmersos en un conflicto.

Mientras el máximo funcionario del CICR hablaba, se libraron combates en Siria, Libia, Yemen, la República Democrática del Congo (RDC) y otros puntos críticos en los que los investigadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtieron sobre bajas civiles generalizadas y otros posibles crímenes de guerra.

“Está claro por el terrible y evidente sufrimiento (de la población) en los conflictos actuales que (los Convenios de Ginebra) no se respetan universalmente”, dijo Maurer al Consejo de Seguridad de la ONU a través de una videoconferencia desde Ginebra, en un acto para conmemorar su 70 aniversario.

“Con demasiada frecuencia, el CICR ve el impacto en las personas cuando se viola el derecho internacional humanitario: asesinatos indiscriminados, torturas, violaciones, ciudades destruidas, traumas psicológicos infligidos”, narró.

Los cuatro Convenios de Ginebra son tratados internacionales que establecen las reglas de tratamiento de soldados heridos en los campos de batalla, del trato al personal médico y humanitario y a los prisioneros de guerra, y la obligada protección a los civiles.

Fueron adoptados el 12 de agosto de 1949, luego de largas deliberaciones.

Para Maurer, son leyes cada vez más testadas por los conflictos de hoy en día, en los que las grandes potencias se asocian frecuentemente con grupos locales, los combates se concentran en pueblos y ciudades y se despliegan drones y otros equipos militares de alta tecnología.

“No hay duda de que el campo de batalla moderno es una arena compleja; la guerra urbanizada, un número cada vez mayor de grupos armados o los conflictos conjuntos están planteando dilemas nuevos y difíciles”, dijo Maurer.

Además, subrayó, “el rápido desarrollo de tecnologías están creando nuevos frentes en el ciberespacio, así como nuevas formas de combatir, por ejemplo, sistemas de armas autónomos y tecnologías remotas”.

Diplomáticos de la ONU señalaron como ejemplo de estas nuevas formas de guerra y de violaciones a sus leyes el caso de la guerra civil de ocho años en Siria, donde las fuerzas del presidente Bashar al Assad, respaldadas por el poder aéreo ruso, son acusadas de tortura, bombardeo de civiles y uso de gas venenoso, mientras recuperan el territorio controlado por grupos rebeldes.

En Yemen, informaciones recabadas en el terreno denuncian que tanto los grupos rebeldes hutíes respaldados por Irán como la coalición pro gobierno liderada por Arabia Saudita, han atacado a poblaciones civiles, escuelas y hospitales, mientras han reclutado a niños como soldados en el prolongado conflicto.

En otros lugares, los investigadores han comprobado las violaciones del derecho internacional humanitario en Libia, los territorios palestinos ocupados y en varios puntos críticos de África, incluida la RDC, Sudán del Sur y la República Centroafricana.

Los gobiernos deberían reforzar el cumplimiento de los tratados de derecho humanitario, aprobar legislaciones nacionales que los ratifiquen, mejorar la investigación y control de crímenes de guerra y elevar los estándares éticos de los soldados y otros participantes en los conflictos, dijo Maurer, un antiguo embajador suizo.

El ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Jacek Czaputowicz, dijo que los comandantes militares deben saber que iniciar una campaña de limpieza étnica, por ejemplo, podrá hacerlos terminar en un banquillo del Tribunal de La Haya.

Czaputowicz, un activista prodemocracia durante la extinta Unión Soviética, dijo que las leyes de la guerra “no se observaron suficientemente” en zonas de conflicto como Libia, Sudán del Sur y en Ucrania.

El “régimen sirio definitivamente usó armas químicas y debería rendir cuentas”, dijo Czaputowicz a IPS.

La Convención de Ginebra original, que cubría la “mejora de la condición de los heridos en los campos de batalla”, fue adoptada en 1864 después de una propuesta de Henry Dunant, quien fundó el CICR.

En los años previos a la Segunda Guerra Mundial, el CICR redactó tratados adicionales para ampliar las protecciones para los civiles que quedaban atrapados en los combates, pero los gobiernos no se comprometieron con las nuevas normas.

Los horrores de la Segunda Guerra Mundial impulsaron a los gobiernos a convenir en revisar y actualizar esos tratados en 1949, agregando un cuarto para proteger a los civiles y la propiedad en tiempos de guerra. En 1977 se agregaron dos protocolos adicionales.

Las Convenios son en gran medida universales, habiendo sido ratificadas por 196 países, incluidos todos los miembros de la ONU y observadores como Palestina, que suscribió los tratados en 2014.

T: MF


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