Las ferias de arte en tiempos del coronavirus

Por Sabine Glaubitz y Christoph Driessen (dpa)

dpa
Art Cologne es la feria de arte más importante de Alemania. La última edición fue presentada en abril de 2019, la próxima tendrá lugar entre el 17 y el 21 de noviembre de este año. Foto: Oliver Berg/dpa

Debido a las restricciones actuales, los museos, galerías y centros culturales permanecen cerrados, mientras que las ferias de arte se han cancelado o pospuesto hasta nuevo aviso.

Entre los eventos internacionales más prestigiosos del mundo del arte sobresale la feria de arte y antigüedades TEFAF, que se celebra todos los años en la ciudad de Maastricht (Países Bajos) y da la bienvenida a sus visitantes con decenas de miles de tulipanes y arreglos florales.

Aunque tradicionalmente tiene lugar a principios de marzo, este año TEFAF aplazó primero su fecha a finales de mayo/principios de junio para posponerla una vez más hasta el 11 al 19 de septiembre.

Algo similar ocurrió con Art Basel. La destacada feria de arte contemporáneo, que tiene lugar anualmente en la ciudad suiza de Basilea, trasladó su edición de junio al 23-26 de septiembre.

La mayor feria de arte de Alemania, Art Cologne, tuvo lugar por última vez en abril de 2019, ya que la edición de 2020 fue cancelada. La próxima tendrá lugar del 17 al 21 de noviembre de este año.

Los organizadores esperan que los programas de vacunación comiencen a surtir efecto hacia el otoño europeo, pero también saben que hasta ese entonces la pandemia aún no habrá terminado.

“Tenemos que ser realistas”, declaró el organizador de TEFAF, Hidde van Seggelen, a la Agencia de Prensa Alemana dpa.

“Supongo que muchas personas continuarán mostrándose reservadas en cuanto a participar en un evento ferial en septiembre de 2021. Pero si trabajamos con cuidado y se cumplen las normas, quizás podamos vencer la reticencia de los interesados”.

Van Seggelen considera que es una señal alentadora el hecho de que, para septiembre, haya tantas solicitudes de galeristas como de costumbre. Si bien con cuatro días menos, el año pasado TEFAF alcanzó a celebrarse en la primera quincena de marzo: era la época en la que algunos aún se daban la mano y otros solo se saludaban con el codo.

Todas las grandes ferias reaccionaron a la pandemia organizando ediciones en línea. En estas “salas de visualización en línea” también se realizaban compras, pero en ningún caso al nivel de una feria presencial.

Según Marc Spiegler, director de Art Basel, los clientes buscan normalmente el contacto directo.

Van Seggelen es de la misma opinión: “La pandemia nos ha obligado al retraimiento. Echamos de menos las conversaciones personales con los amantes del arte, los coleccionistas, los mecenas, los comisarios de exposiciones, los expertos y los colegas”.

Van Seggelen está convencido de que, sin embargo, las ediciones en línea continuarán en el futuro: “Los medios digitales adquirirán más importancia en el mercado del arte, especialmente para la generación más joven que ha crecido con ellos”.

Y añade: “Creo que coexistirán tanto el comercio de arte tradicional con ferias presenciales como el comercio de arte online”.

El galerista austriaco Thaddaeus Ropac, uno de los grandes marchantes del sector, sabe que los coleccionistas quieren y deben ver las obras que tienen delante antes de pagar por ellas.

Elena Soboleva, directora de ventas online de la galería David Zwirner, nacida en la ciudad alemana de Colonia y con sedes en Nueva York, Londres y París, también opina que Internet es un canal interesante, pero que el modelo de negocio clásico de las galerías y las ferias no está en peligro.

Por otro lado, es posible que la pandemia ofrezca una oportunidad para el establecimiento de ferias más pequeñas.

La FIAC, por ejemplo, la feria de arte contemporáneo más importante de Francia, fue cancelada el año pasado, mientras que Art Paris, de menor envergadura, se celebró en septiembre en el Grand Palais bajo una normativa sanitaria más estricta.

Entre los 100 marchantes presentes en el evento se encontraban por primera vez prestigiosos expertos asiduos a la FIAC, que en circunstancias normales habría tenido lugar unas cuatro semanas después.

En lugar de los 5.000 visitantes permitidos en aquel momento, el director de Art Paris, Guillaume Piens, abrió las puertas de los majestuosos salones del Grand Palais, 13.500 metros cuadrados de espacio, a solo 3.000 visitantes. La prensa especializada calificó la feria como un éxito inesperado.

Si bien disminuyó la presencia de público internacional, y la cantidad de asistentes procedentes de Francia fue mayor que nunca, el número de coleccionistas y representantes de instituciones artísticas aumentó en una cuarta parte con respecto al año anterior.

Hidde van Seggelen espera otro efecto de la pandemia: “Este último año nos hemos dado cuenta de que pasamos más tiempo en casa, incluso trabajando. Por eso, el diseño de los espacios personales para vivir y trabajar se ha vuelto más importante, y para muchas personas, las obras de arte en la casa, el apartamento o la oficina son un gran enriquecimiento”.

Lo que los marchantes esperan ahora, más que nada, es un poco de normalidad. De cara al futuro, Van Seggelen anuncia que TEFAF 2022 volverá a celebrarse en marzo como evento regular y con flores de primavera para dar la bienvenida a sus visitantes.

dpa


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