Las comadres

Freddy Miranda Castro

Freddy Miranda

Es conocido el caso de dos comadres que se encuentran en el mercado y una le pregunta a la otra: – ¿Y cómo está tu hija? -. La segunda comadre responde; – Le va maravillosamente. Tiene un marido que le ayuda en todo, lava, plancha, cocina y tiene un estupendo salario así que ella no tiene que trabajar-.

¡Pero qué bien! Apostilla la primera comadre y repregunta: – ¿Y a tu hijo cómo le va en su matrimonio? -. – A mi pobre hijo le tocó una mujer vaguísima, no trabaja y no hace los oficios domésticos. Él tiene que lavar, planchar y cocinar -. Responde la segunda comadre.

El comportamiento de la segunda comadre es similar al de algunas personas de izquierda y de los sindicalistas nacionales. Cuando se trata de Costa Rica, aquí no hay democracia, se reprime al movimiento sindical, hay una especie de conciliábulo de personas que están en algún lugar siniestro confabulando para instaurar una dictadura y robarle a toda la sociedad sus derechos. La Sala Constitucional está vendida a ese conciliábulo y confabula con ellos en contra del pueblo. El Presidente Carlos Alvarado no es más que una marioneta, sin alma y sin cerebro, de esas siniestras fuerzas. En su desesperación ofrecen a Nicolás Maduro como mediador y hasta defensor de los derechos del pueblo y de los sindicatos, porque Venezuela es el objeto de sus amores y Maduro algo así como un marido ejemplar de la patria venezolana.

Sucede que en Venezuela se eliminan las convenciones colectivas, no hay derecho a la huelga porque eso favorece al imperio que ha desatado la guerra económica externa. Impensable una huelga de educadores de 80 días y bloqueando puentes, eso sería limitar el derecho de los venezolanos al libre tránsito y poco menos que un acto de terrorismo. Allí lo salarios no alcanzan ni para comprar un pollo y menos un par de zapatos. Pero Maduro, le puede enseñar a Carlos Alvarado a gobernar para bien del pueblo, y una genialidad como la de que “cero mata cero”, para que aquí no tengamos que usar las reservas del Banco Central, para contener la devaluación del colón. Que dios le perdone tanta estulticia y alevosía a Albino.

López Obrador aprueba una reforma laboral sin negociarla con nadie, aprovechando que tiene mayoría en las dos cámaras legislativas, y establece que ningún empleado estatal puede ganar más que el Presidente. En ese caso, nuestra izquierda coqueta aplaude. Pero cuando aquí se plantea lo mismo, que ningún empleado estatal gane más que el Presidente y también desenganchar los salarios médicos, se trata de una decisión “neoliberal” y de pauperizar el empleo público. Austericidio llaman a tales propuestas.

Hace un mes estuve en México, allí el salario del abogado de la Dirección Ambiental de Yucatán es de apenas $500 y con muchos años de trabajar. Un médico en un pueblito como Chetumal, por la consulta cobra alrededor de $20. En Costa Rica no creo que exista un solo abogado en el Estado que gane $500 o menos que eso (300 mil colones) una consulta médica no baja de los 50 mil colones, casi $100. El salario base de un médico inicia en 894,200 colones ($1516) y a eso hay que sumarle anualidades y pluses. Ah, pero plantear el desenganche es una medida austericida que va a pauperizar los pobres salarios de los médicos. El enganche además de una injusticia, impide subir los salarios de los empleados menos remunerados del Estado, porque desencadena aumentos en los profesionales médicos que se tornan insostenibles para las finanzas públicas. Pero tocar esa gollería es el sumun del “neoliberalismo”. Si AMLO estuviese aquí los mandaría al carajo a los sindicalistas nacionales.

Un último ejemplo del comportamiento de comadres de los sindicatos y esa izquierda coqueta y corrongamente privilegiada que tenemos en nuestro país. En Cuba se aprobó hace años la medida más “neoliberal” que uno se pueda imaginar y que lanzó a la miseria al 99% de los más de 10 millones de cubanos. Se inventaron una moneda convertible CUC aparejada con el dólar a un tipo actual de 24 CUC por $1. Pero a todos los cubanos les pagan con el viejo peso. Entonces, un decano que gana 400 pesos tradicionales equivale ahora a $16,77 o CUC (9,833 colones costarricenses de salario mensual). ¡Ahh! Pero eso fue una medida revolucionaria, para nada austericida y mucho menos “neoliberal”. En el mejor de los casos el salario mensual de un médico en Cuba, llega a 60 CUC (35,580 colones costarricenses) ni lo que cobra un médico en tiquicia por una consulta. Pero cuando aquí, se le quiere poner tope a las pensiones de lujo que llegan hasta la corronguera bruta de 15 millones de colones al mes ($25,295), eso es una barbaridad que lleva hasta a exdiputados comunistas a la Sala Constitucional para objetar esa medida “neoliberal” que les pone al borde del suicidio y de la pauperización. La segunda comadre se queda corta en su distorsión de la realidad, con respecto a los sindicatos y la izquierda corronga y privilegiada de Costa Rica.


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2 respuestas a Las comadres

  1. LUIS FERNANDO DIAZ 16-12-2018 en 3:10 pm

    La sátira es un estilo literario difícil. Freddy Miranda ha hecho un trabajo excelente: todo lo que dice es verdad y todo lo dice picando y dejando la ponzoña. Felicitaciones.
    Luis Fernando Díaz

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  2. Gustavo Elizondo 17-12-2018 en 8:34 am

    Excelente y directo su comentario, total coincidencia, para la izquierda trasnochada de este país, Maduro, Ortega y Chavez, deberían ser elevados a los altares como santos. Sus países han sido un perfecto fracaso y que no pretendan darnos lecciones de democracia, causan risa.

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