La ruta costarricense

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Chispazos

Fernando Fernández

Fernando Fernández

Para muchos, aún resulta prematuro hablar de política electoral en el país, de cara a las próximas elecciones presidenciales y legislativas del año 2022, pero el momento resulta ciertamente oportuno para que quienes aspiran a regir los destinos del país en los próximos años, ensayen desde ya planteamientos y propuestas claras y específicas sobre lo que debería ser un modelo que conduzca al país por la ruta correcta.

Los dos gobiernos consecutivos del Partido Acción Ciudadana, (2014-2018) y el actual, encabezado por Carlos Alvarado, no han acertado en el planteamiento de un proyecto de ruta país coherente y sólido, que todos anhelamos, y esta última gestión del PAC, que en un principio se autodenominó como una cruzada de Unidad Nacional, terminó convirtiéndose en un pulso de poder entre el ala izquierda del PAC, más afín con las ideas “Bolivarianas” del Socialismo del Siglo XXI –ejemplarizado en los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua- y la llamada tendencia neoliberal de algunas figuras provenientes del PUSC, que dicho sea de paso, empezaron a abandonar el barco desde hace meses y quedan ya muy pocos en el Gobierno.

Es así como, según decimos los ticos, el Gobierno de Alvarado resultó ser “un arroz con mango” entre la izquierda más radical del PAC, afín a restringir en alguna medida las libertades individuales, y la derecha representada y conformada por un sector del grupo empresarial y algunos medios de comunicación, más identificados con las ideas neoliberales que ya todos conocemos, fomentando claramente las fuerzas del monetarismo económico.

De tal suerte que lo que queda es mirar hacia adelante; hacia lo que se viene en el 2022, y en ese sentido ya empiezan a dibujarse aspiraciones presidenciales en los diferentes partidos políticos que gravitan en el espectro político nacional.

Un variado menú de aspirantes

Dentro del PLN empiezan a asomarse figuras como Antonio Álvarez Desanti, quien ya participó en las pasadas elecciones sin lograr llegar a la segunda ronda; los actuales diputados Carlos Ricardo Benavides y Roberto Thompson, el ex secretario general de esa agrupación, Fernando Zamora; el banquero Gerardo Corrales, el ex presidente de ese partido, Guillermo Constenla, y el politólogo y analista político Claudio Alpízar.

En las filas del PUSC se vislumbran desde ya aspiraciones del actual congresista Pedro Muñoz, probablemente de Rodolfo Piza, quien lo intentó en el proceso electoral anterior y no logró llegar a la segunda fase del proceso y el abogado Roberto Suñol, quien según me informaron fuentes cercanas a su figura, lo intentaría otra vez.

A lo interno del PAC por ahora sólo aspira el diputado Wélmer Ramos, mientras que en el Frente Amplio se distinguen otra vez las posibles intenciones de José María Villalta, actual diputado.

En el seno de los partidos cristianos destacan Fabricio Alvarado, quien perdió en segunda ronda contra Carlos Alvarado y el actual presidente legislativo, Eduardo Cruickshank, mientras que Rodolfo Hernández se perfila en el Partido Republicano Social Cristiano y Eli Feinzaig como aspirante de la ideas libertarias.

Progresismo y democracia social

Desde mi perspectiva sobre lo que debe ser una ruta país, sólida y coherente, me parece que una propuesta basada en el progresismo y la democracia social resultaría ser la receta más apropiada para enderezar el rumbo equivocado que lleva el país.

Como afirmaba el historiador y analista político Vladimir de la Cruz en un reciente artículo, “no basta creer en un gobierno Republicano, si artificiosamente se une este concepto al de “Capitalismo Salvaje” o al de una especie de “República Tutelada”, porque (como diría un político suramericano, ya fallecido) los pueblos son como niños, por tanto, deben ser vigilados y su libertad restringida”.

Desde mi perspectiva, muy afín al planteamiento esbozado en días pasados por el analista político Ocean Castillo en el diario digital, Cambio Político, es urgente la construcción de una política para el servicio, basada en una economía para la solidaridad y una cultura para la verdadera libertad.

Se ha venido hablando en las últimas semanas de la posibilidad de conformar una coalición de partidos políticos con miras al 2022, con el propósito de derrotar al partido en el poder, basada fundamentalmente en las ideologías socialdemócrata y socialcristiana, en la que podrían estar presentes el Partido Liberación Nacional, el ala de centro del PUSC y el partido Republicano Social Cristiano que lidera el Dr. Hernández.

También se menciona la posibilidad de la conformación de un proyecto de unión de fuerzas en torno a la ideología libertaria, que podría integrarse con la participación del ala derecha del PUSC y la tendencia libertaria que encabeza Eli Feinzaig.

El Frente Amplio, considerado de por sí como una coalición de fuerzas de izquierda desde su creación, seguiría intentando dar su lucha sin unirse a ninguna otra fuerza político partidaria, para que las ideas de izquierda que propone se impongan en la próxima contienda electoral.

Particularmente me identifico más con un proyecto reformista basado en las tesis socialdemócratas que hicieron realidad el nacimiento del Partido Liberación Nacional y las socialcristianas que dieron origen al Partido Republicano.
La síntesis de esta propuesta, tal y como lo plantea el politólogo Castillo en su artículo “El reformismo, base de un movimiento de Esperanza, pienso que nos garantizaría la anhelada paz social, una mayor estabilidad social, el equilibrio político y el desarrollo humano integral.

El 2022 parece lejano pero el arranque de una nueva campaña electoral está a la vuelta de la esquina.

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Director de Cambio Político


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Un comentario

  1. Gustavo Elizondo

    Don Fernando, nos está presentando la misma baraja, con excepción de Carlos Ricardo, que considero una cara fresca. El PLN o el PUSC deben buscar en sus filas alguien que despierte ilusión, renovación. Lo quieran o no, las últimas elecciones fueron ganadas por figuras casi desconocidas en su momento pero que despertaron la atención del electorado. Mi señor, Elí Feinzag. Toño Álvarez, Villalta, el doctorcito, Pedro Muñóz, hasta que me dieron ganas de bostezar. Además se contradice, critica el intento de Carlos Alvarado por un gobierno Nacional y luego habla de alianzas entre varios partidos, ¿entonces?

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