La jubilación debe ser programada

Parehara

Oscar B. LLanes Torres

Oscar B. Llanes

En la habitual caminata de la mañana, en la linda plaza cercana a la residencia, el pensamiento anda al galope, la mente tiene la magia de movilizarse, no para, viaja y visita lugares exóticos, conoce de príncipes e indigentes, elabora sueños que parecen a esta altura de la existencia una brutal estupidez, se comenta consigo mismo el futuro, que es el futuro cuando pasado ya no existe, el presente se manifiesta a cada momento, en ese instante se recupera la realidad, ella está allí, con el aliento tibio que avisa y obliga a restablecer la realidad y su gusto por la sorpresa y el misterio del mañana, que se espera, habrá tiempo para concluir los proyectos en camino y los ya encaminados, sigo el curso de la rutina, ella marca el ritmo, el tiempo y el momento exacto para el reposo.

Después de más de cinco décadas llega la hora de la pausa laboral, se piensa que estamos preparados, cuando de repente no más que de repente nos llega el brutal aviso, un viernes cualquiera, con la noticia en la próxima semana por favor ya no venga, disfruta del derecho de su jubilación, se hace presente como algo natural, el tiempo cumplió su papel, se cierra un ciclo y se abre otro, pasa un fin de semana y llega el lunes y nada pasa, las horas se suceden, el tiempo es otro, corre lento y cansado, se sienta en la cama que lo expulsa y con vigor ordena haz algo, inventa algo, estudia idioma, haz curso de danza, debes salir de la casa porque molesta con tus recomendaciones que no son adecuadas, son fuera de contexto, porque no conoces el día a día de la señora que cubre todos los espacios y tiene su propio ritmo y orden, te sientas en el sofá de la sala mira la cantidad de libros, de objetos que registran la historia personal, la mesa familiar para ocho personas hoy poco utilizada, cada quien tiene su horario y los intereses ya no coinciden, es recomendable buscar nuevos espacios y tienes la experiencia profesional que podría servir a muchos interesados, una interesante vocación es la docencia, cuya actividad le hace al sujeto ser renovable, mantenerse informado, movilizarse, cultivar un nuevo estilo, inclusive, mantener el vestuario apropiado, el contacto con gente joven le renueva a la persona y se mantiene la lucidez al día.

La nueva etapa de la existencia tiene sus exigencias, sus modales y aptitudes de esta época es diferente, es interesante buscar una actividad que le permita aprovechar su experiencia, su capacidad de ser útil, y la capacidad que posee de aprender y enseñar, informarse de las novedades que circulan por el mundo, mantener nuevos hábitos en cuanto a ejercicios, la caminata por ejemplo, cultivar nuevas actividades y frecuentar lugares postergados, como teatros y conciertos, adquirir libros de su interés, especialmente obras literarias de autores consagrados, visitar amigos de otras épocas y ex compañeros de colegio o de la facultad, integrar grupos de interés común, volver al lugar de origen, encontrar aún familias que registran su propia historia y ofrecer sus servicios a las autoridades locales de la ciudad de sus entrañables afectos, visitar a los pobladores y contar historias de aquel tiempo y personajes que marcaron, de las autoridades, de los personajes folklóricos, de cuentos de fantasías, reales y ficticias, esos momentos lo harán muy feliz y vuelve a la casa renovado con repertorio renovado para la familia.

LAMBARE, PARAGUAY

Evalúe esta columna: 1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Diplomático (J) y Profesor Universitario Paraguayo.

Parehara es una palabra en Guaraní, lengua oficial en Paraguay junto al español, que significa mensajero


Relacionado:
Compartir:

Comentar en Cambio Político

Si está interesado en anunciarse en nuestro sitio u obtener más información, por favor utilizar el formulario de la sección de Contáctenos en el menú principal.