La acción climática en el mundo apenas comienza

Por Thalif Deen

Miles de jóvenes se manifestaron el viernes 20 por todo el mundo, para demandar que los gobiernos y las instituciones internacionales y nacionales atiendan la emergencia climática. Crédito: Unicef

NACIONES UNIDAS, 23 sep 2019 (IPS) – El mundo está ante una “emergencia climática”, sintetiza el secretario general de la ONU, António Guterres, mientras en el planeta se suceden sequías devastadoras, inundaciones, huracanes y el aumento del nivel del mar que amenaza la existencia de pequeños estados insulares en desarrollo ubicados en zonas bajas respecto al nivel del mar.

La ola de calor en Europa el verano boreal que acaba de terminar fue devastadora, una de las peores de la historia, según informes de varias naciones europeas.

Según la cadena de noticias CNN (Cable News Network) esa ola de calor también amenazó a Groenlandia, que acoge la segunda capa de hielo más grande del mundo. Y en un solo mes, esa capa de hielo perdió 160.000 millones de toneladas de hielo, equivalente a 64 millones de piscinas olímpicas.

La ex directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde advirtió durante una conferencia internacional en Ryad que si la comunidad internacional no aborda seriamente los peligros del cambio climático, “seremos tostados, rostizados ​​y asados”.

Pero los más afectados por el cambio climático son y serán las naciones más pobres del mundo, donde las sequías y los huracanes han devastado las tierras agrícolas, con el consecuente aumento tanto de la pobreza extrema como del hambre.

Consciente de los crecientes peligros del calentamiento global, la Cumbre sobre la Acción por el Clima de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) comenzó este lunes 23, con el contexto de un histórico informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), publicado mayo, que concluyó que alrededor de un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción, mientras que las tres cuartas partes del ambiente terrestre y alrededor de 66 por ciento del medio marino se han visto significativamente alteradas por las acciones humanas.

“La naturaleza está disminuyendo mundialmente a tasas sin precedentes en la historia humana, y la tasa de extinción de especies se está acelerando, con graves impactos en las personas de todo el mundo”, indica la Evaluación Global (EG) del IPBES.

Pamela McElwee, profesora asociada del Departamento de Ecología Humana de la Facultad de Ciencias Ambientales y Biológicas de la estadounidense Universidad de Rutgers, dijo en una entrevista con IPS que la EG del IBPES destaca que la crisis climática y de biodiversidad exige como respuesta voluntad política y acción a múltiples escalas.

“Ciertamente, las reuniones y convenciones internacionales son importantes, pero también lo son las acciones cotidianas locales de millones de consumidores, votantes y ciudadanos”, explicó la especialista, quien forma parte del IPBES y participó en la redacción del informe lanzado el 6 de mayo.

McElwee dijo que la ayuda internacional es parte de la respuesta, “ya que sabemos que nuestros acuerdos y políticas de biodiversidad están constantemente subfinanciados en comparación con otras inversiones de desarrollo económico, pero la ayuda por sí sola no resolverá el problema”.

Con demasiada frecuencia, no hay incentivos suficientes para que las personas hagan lo correcto con respecto a la biodiversidad. “Esto también se aplica a los políticos; hemos visto a los países hacer grandes progresos en temas como la desaceleración de la deforestación, solo para retroceder cuando un nuevo partido político o líder asume el cargo”, analizó.

A su juicio, lo que sucede con Brasil y los incendios en la Amazonia es un ejemplo de esa necesidad de voluntad política y liderazgo, al igual que la decisión de la administración estadounidense de mutilar la Ley de Especies en Peligro de Extinción representa un paso atrás.

Para avanzar, es necesario garantizar que la naturaleza se tenga en cuenta en cada decisión política, no solo en las explícitamente etiquetadas como “ambientales”, dijo McElwee, antigua consultora del Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y otras agencias.

Pamela McElwee, profesora asociada del Departamento de Ecología Humana de la Facultad de Ciencias Ambientales y Biológicas de la estadounidense Universidad de Rutgers. Crédito: Cortesía de Jeff Heckman/Rutgers

Estos son algunos extractos de la entrevista:

IPS: ¿Cómo respondería al histórico informe del IPBES, considerado el estudio más completo sobre el estado actual de la naturaleza? ¿Parece un gran llamado a la acción de la comunidad internacional? ¿Se escuchará?

PAMELA MCELWEE: La EG es realmente el primer informe mundial desde la Evaluación de Ecosistemas del Milenio en 2005, destinado a tratar de identificar tendencias en la naturaleza y los ecosistemas, por lo que en términos de contenido es una actualización muy necesaria, y ciertamente una llamada a despertar.

En términos de proceso, el informe IPBES es también el primer informe intergubernamental sobre biodiversidad, lo que significa que fue producido conjuntamente entre científicos y gobiernos para dar un peso adicional a los hallazgos.

Cada uno de los más de 130 gobiernos que son miembros de IPBES pudo evaluar, revisar el resumen para los encargados de formular políticas que finalmente se adoptó. Tengo la esperanza de que esta aceptación, así como la seriedad y la urgencia de los hallazgos reales del informe, hará que la comunidad internacional lo use para realizar cambios importantes en la forma en que manejamos la Tierra.

IPS: ¿Cuán devastador es el impacto del cambio climático, incluido el clima extremo, el deshielo y el aumento del nivel del mar, en todas las regiones del mundo, particularmente en las naciones en desarrollo y los pequeños estados insulares en desarrollo, los PEID?

PM: Una de las tareas de la EG fue identificar los principales impulsores de la disminución de la biodiversidad y la pérdida de ecosistemas. Al evaluar la evidencia, el informe concluyó que el cambio climático es el tercer impulsor más importante del cambio de los ecosistemas, detrás del cambio del uso de la tierra y la explotación directa de la naturaleza (por ejemplo, la pesca o la caza).

El trabajo del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) es principalmente el de evaluar los impactos climáticos en el desarrollo, y el informe del IPCC del otoño de 2018 se centró en cómo mantener el incremento de la temperatura a 1,5 grados centígrados, indicando que existen riesgos significativos para los estados PEID si no logramos ese objetivo.

Nuestra EG complementó el informe sobre los 1,5 grados al identificar cuáles serían específicamente las pérdidas para la biodiversidad, pero también señaló que algunas soluciones de mitigación climática para mantenernos en 1,5 grados, como los biocombustibles, pueden tener impactos muy negativos en la biodiversidad porque pueden implicar cambios en el uso de la tierra (conversión de bosques de biodiversidad en plantaciones de monocultivos para biomasa, por ejemplo).

Por tanto, debemos tomar decisiones inteligentes y urgentes ahora sobre la reducción de emisiones para evitar esas compensaciones con la biodiversidad más adelante y minimizar las graves consecuencias de no abordar el cambio climático para los PEID y otros países entre los más desfavorecidos.

IPS: ¿Y qué impacto tiene el cambio climático en las comunidades indígenas del mundo?

PM: Una vez más, los informes del IPCC son realmente el estándar de oro para los impactos climáticos, y el próximo informe especial del IPCC, que se difundirá a fines de septiembre será sobre los océanos y la criósfera (superficie congelada).

Muchos pueblos indígenas viven o usan estas áreas, y se verán cada vez más afectados de manera desproporcionada por reubicaciones forzadas causadas por el derretimiento del permafrost (permahielo, la capa del subsuelo congelada) o el aumento del nivel del mar, por lo que insto a las personas a que busquen la publicación de ese informe pronto.

Ciertamente, la EG analizó específicamente el impacto de la pérdida de biodiversidad en los pueblos indígenas, y nuestro mensaje fue que tanto la cantidad como la calidad del suministro de la naturaleza para alimentos, salud, bienestar espiritual y otras prácticas tradicionales están en declive, causadas por las industrias extractivas , agricultura intensiva, pesca insostenible, contaminación ambiental, propagación de especies invasoras y otros daños ambientales.

Pero los pueblos indígenas pueden desempeñar un papel importante en la solución de estos problemas; de hecho, la biodiversidad generalmente está disminuyendo más lentamente en tierras que son manejadas por comunidades indígenas y locales, lo que indica que su participación en el manejo de la biodiversidad es crucial y que tienen soluciones de las que el resto de nosotros podemos aprender.

IPS: Proyectando hacia el futuro, ¿cuáles son sus expectativas de la Conferencia de Biodiversidad 2020 que se espera que adopte un nuevo marco global para salvaguardar la naturaleza y sus contribuciones al bienestar humano?

PM: Las negociaciones posteriores a 2020 están en curso, y recientemente se han celebrado varias reuniones importantes para comenzar a asegurar un resultado positivo en la reunión de Kunming, en China, a fines del otoño de 2020.

El liderazgo de China aquí será importante, y están orgullosos de algo de lo que han logrado a nivel nacional, y esperan presionar a la comunidad internacional para que siga su ejemplo en términos de cobertura de áreas protegidas, los pagos por servicios ecológicos y otras políticas

Para mí, uno de los resultados más importantes será analizar con detenimiento y honestidad por qué no cumplimos con tantas de las Metas de Aichi establecidas en el plan estratégico para la biodiversidad de 2011-2020. No es suficiente establecer nuevos objetivos de alto rendimiento.

Necesitamos tomarnos en serio el motivo por el cual no cumplimos con los anteriores e intentar solucionar esos impedimentos lo mejor que podamos, sin dejar de ser ambiciosos en nuevas promesas. También creo que veremos una mejor integración del clima y la biodiversidad en la agenda posterior a 2020, ya que hay muchas charlas e investigaciones actuales sobre ideas como las soluciones climáticas basadas en la naturaleza y la adaptación basada en el ecosistema que pueden impulsar nuevos objetivos y metas .

Creo que hay atención a estos temas en niveles nunca antes vistos, impulsados ​​en parte por los movimientos de jóvenes y pueblos indígenas para crear conciencia sobre ellos, por lo que eso me hace optimista para un resultado positivo.

T: MF


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