Ferdinand, el hermano Grimm desconocido por ser gay

Por Eva Krafczyk (dpa)

Ferdinand, el hermano Grimm desconocido por ser gay
Ejemplares de prueba con acotaciones manuscritas de la primera edición de los cuentos recopilados por los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm. Un hermano menor, Ferdinand, también recopilaba relatos populares, pero no accedió a la celebridad de los mayores. Foto: picture alliance / dpa

Ya sea Rapunzel, La Bella Durmiente o Blancanieves, cuando hablamos de cuentos alemanes todos pensamos en los hermanos Grimm. Pero Jacob y Wilhelm no fueron los únicos de la familia que recopilaron cuentos. En su nuevo libro, “Der fremde Ferdinand” (El desconocido Ferdinand), los filólogos Heiner Boehncke y Hans Sarkowicz hacen justicia tardía a un hermano Grimm ampliamente desconocido.

Una gran parte de la investigación biográfica la ocupan los cuentos y leyendas recopilados por Ferdinand Grimm. Como detective de germanística, Boehnke ya tenía en su haber un libro sobre el abuelo de Goethe. “De alguna manera caímos en esto de la búsqueda de los olvidados”, dice. A lo largo de su vida académica, ya había escrito mucho sobre los hermanos Grimm. Ahora junto con el coautor quiso poner bajo la lupa al resto de la familia.

Más conocido hasta ahora era Ludwig Emil Grimm, el hermano pintor. Ferdinand, Carl y Charlotte, la más pequeña y única niña de la familia, hasta ahora apenas habían recibido atención. Boehncke, que vive cerca de Hanau, la localidad natal de Ferdinand, y Sarkowicz quisieron cambiar eso. “Ferdinand era por lejos el más interesante”, dice Boehncke. “Descubrimos que editó tres volúmenes de leyendas y cuentos”. Así que es bastante trágico que haya quedado en la sombra de sus hermanos mayores.

En las cartas de los hermanos Grimm mayores no hay mucho de amor fraternal por Ferdinand, que tenía ambiciones de actor y al que le interesaban los pájaros. “Este vago, este silbador de ventana”, escribieron, según relata Boehncke. Y eso que Ferdinand estaba activo como escritor, pero “lamentablemente muchas veces escribía bajo un seudónimo, para pasar inadvertido ante sus hermanos”.

Pero aun cuando Ferdinand era reprendido por sus hermanos habitualmente, en los documentos sobre la familia Grimm se habla de una crisis en la Navidad de 1810. A Boehncke y Sarkowicz les dio curiosidad y acudieron a la colección de manuscritos de la Biblioteca Estatal de Berlín. Después de todo, los Grimm fueron una familia muy aficionada a escribir.

“Entonces reunimos todas las cartas escritas en esta causa y hallamos fragmentos interesantes, pero también hallamos otras cartas”, relata Boehncke. Finalmente sólo encontraron una explicación: “Ferdinand era gay”.

Ya en el pasado había habido insinuaciones sobre el hermano “especial”, que quería “vivir distinto” y sobre el que pesaba una “sospecha”. Pero aquel día de Navidad, concluyen los autores, Ferdinand parece haberse decidido a salir del closet. Y en ese sentido este hermano Grimm con ambiciones de actor encontró además un escenario ideal.

“La Navidad en casa de los Grimm la podemos imaginar con muebles Biedermeier, árbol de Navidad, canto conjunto de canciones del libro de canciones evangélicas”, dice Boehncke. “Pero nada más equivocado: Era una fiesta ruidosa, las puertas a la calle estaban abiertas, había un violinista”. Lo que haya tenido para decir Ferdinand no quedó en secreto familiar, sino que se hizo público enseguida.

Como sea, en cuanto a su calidad como autor y como recopilador de cuentos y leyendas, es injusto que haya quedado a la sombra de sus famosos hermanos, opina Boehncke. Especialmente porque Ferdinand, que siempre andaba en apuros económicos, se movía mucho a pie y se hacía contar cuentos y leyendas. “Los oía directamente de la boca de la gente”, señala Boehncke.

En cambio eso de que Jacob y Wilhelm investigaban en pueblos y ciudades las tradiciones populares es un mito. No daban ni un paso. Más bien se la pasaban en su propia vivienda.

Boehncke afirma que Ferdinand era “un escritor maravilloso”. Y en algunos cuentos se incluía a sí mismo, por ejemplo, con su gran soledad. Así, en un relato le hace decir a la hija de una bruja que solo tenía “sus libros y sus pájaros”.

Jacob visitó a Ferdinand Grimm poco antes de su muerte en Wolfenbüttel en 1845. Wilhelm Grimm, en cambio, había roto todo contacto. Los autores aseguran que con su libro no quieren restar mérito a Jacob y Wilhelm Grimm. “Pero nos permitimos hacerle a su hermano Ferdinand la justicia que ellos le negaron”.

Ferdinand, el hermano Grimm desconocido por ser gay
Los famosos hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, representados en el monumento en su homenaje frente a la alcaldía de Hanau. Su hermano menor, Ferdinand, también recopilaba cuentos populares. Foto: picture alliance / dpa

dpa


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