¡Estado laico ya!

Freddy Miranda Castro

Freddy Miranda

La homilía del obispo de Tilarán Manuel Eugenio Salazar, es lo que algunos llaman una escapatoria hacia adelante. Una Iglesia Católica pergeñada de escándalos escabrosos de violaciones, pedofilia y abusos sin límites de los más indefensos, utilizando la fe como excusa, no está en condiciones de ofrecerse como ejemplo o demandar su “Derecho Inviolable” a participar en política.

La Constitución Política no le niega a ningún católico, ni a ningún cristiano, budista, hinduista o de cualquier otra fe religiosa, participar en política en Costa Rica. Su derecho está garantizado constitucionalmente. Lo que la constitución impide es que las iglesias y sus jerarcas participen de la política y que sea su fe particular la base para definir las políticas públicas. Restricción establecida por las nefastas consecuencias sociales y culturales que se obtienen como resultado de que sean los postulados religiosos los que determinen la normas legales para la vida en colectividad. Hay más de dos mil años de experiencia histórica que respalda esa restricción.

Una vida determinada por un visión monotemática de la sociedad es una vida llena de restricciones y arbitrariedades, es la negación de la pluralidad y la democracia. Allí están los ejemplos actuales de Arabía Saudita e Irán de lo que implica vivir en una sociedad teocrática, no importa el credo religioso de que se trate. Lo mismo vale cuando la vida en sociedad se rige por una ideología única y totalitaria, es el naufragio de la libertad de pensamiento, de opinión, de la pluralidad y la democracia, allí están China, Cuba y Corea del Norte para confirmarlo.

Si Costa Rica recorrió un camino diferente desde el inicio de su vida republicana fue porque los liberales que fundaron nuestra nacionalidad, plantaron cara a los dogmatismos religiosos y los desplantes dictatoriales de la iglesia católica. En Costa Rica todos los avances en derechos Humanos, se han conseguido contra la opinión de la jerarquía católica, abierta o solapadamente. Es hora de recuperar esa sana tradición nacional. Los jerarcas públicos como representantes de la colectividad no deberían participar de ninguna ceremonia religiosa, sin importar el credo de esta. Esto no tiene nada que ver con izquierdas o derechas. Hasta el Presidente de Chile, de clara militancia de derecha, le ha planteado cara a la jerarquía católica chilena en virtud de sus desafueros y sus actos criminales al encubrir y cohonestar crímenes cometidos por sus curas y obispos. Ya es hora de que nuestras autoridades asumen una posición firme y recuerden que como tales se deben no a su fe particular, sino al respeto de nuestra Constitución y demás leyes nacionales.


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Una respuesta a ¡Estado laico ya!

  1. Gustavo Elizondo 04-08-2019 en 7:57 pm

    Total razón para don Freddy; es la posición del mismo Papa Francisco. El señor Gastón denota total ignorancia de los hechos que llevaron a la expulsión del obispo Thiel y las acciones de los liberales para poner en cintura a la Iglesia de entonces.

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