Entre el 2020 que no se termina de ir y el 2021: mucho que decir… ¿Poco que esperar? (I parte)

Ocean Castillo Loría

Análisis

I

El tiempo es relativo…

Para nosotros, el año civil termina el 31 de diciembre a las 11: 59 pm (No se olvide que dependemos del calendario Gregoriano, el que fue asumido por el catolicismo, en 1582)

Pero el tiempo también es un continuo: este 2021, no significa que ha terminado el 2020…

La vida continúa y en muchos ámbitos, hay cambios sustanciales y en otros, no los hay.

También hay un vínculo entre el tiempo y la historia: ¿fue el 2020 que no se termina de ir: ¿El peor año de la existencia humana?

Valga el repaso (Cuando menos someramente):

  • La pandemia.
  • Crisis económica generalizada.
  • Conflictos sociales y manipulación ideológica.
  • Estallido de conflictos bélicos en varios continentes.
  • Tensiones militares y riegos de guerra (¿Habrá una nueva “guerra fría”, entre China y Estados Unidos?: conste que dependiendo de cómo se interpreten ciertas cifras del FMI y el BM, esto es posible)
  • Drama de migraciones, pese al cierre de fronteras.
  • Desorden climático (¿Cambio o anarquía?)

Y pensar, que el 2020, era el año llamado a un fuerte progreso mundial. La Organización de Naciones Unidas, bautizaba la década como: “la década de la acción”, se suponía que para el 2030, se estarían alcanzando los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Y en esta relación entre tiempo e historia, también podemos alejar el lente y mirar más lejos, pero a la vez, más cerca… ¿Revisitamos el siglo XX?:

  • La II Guerra Mundial.
  • Regímenes comunistas.
  • El doble suceso: I Guerra Mundial y gripe española.

¿Y si vamos más lejos…?

  • El lado oscuro de la Revolución Francesa (Sus horrores)
  • La gran cantidad de conflictos bélicos de siglos anteriores.
  • La peste bubónica.
  • El 536 (Tan poco mencionado):
    1. El Imperio romano, se ha hundido.
    2. Occidente es un mosaico político y económico inestable.
    3. Ese año y hasta por 18 meses, una misteriosa niebla, comenzó a cubrir los cielos en: Europa, Oriente Medio y zonas de Asia.
    4. Historiadores, dieron cuenta del hecho: escribió Procopio de Cesarea: “El sol emitía su luz apagada, como la luna durante todo el año… los hombres no estaban libres de la guerra, la plaga o cualquier otra cosa que pudiera conducir a la muerte”.
    5. Evidencia de lo que escribió Procopio, fue la guerra entre lo que conocemos como el Imperio Romano de Oriente y el Imperio Ostrogodo, ella llevó a la destrucción total de grandes zonas, entre ellas, Florencia y Roma.
    6. De estos eventos, también escribieron políticos: dijo Flavio Magno Aurelio Casidoro: “Las estaciones han dejado de existir. Nos asombramos, incluso, porque ni siquiera veíamos la sombra de nuestros propios cuerpos al mediodía”.
    7. El historiador bizantino, Miguel el sirio, llegó a decir del 536: “el peor año de todos los tiempos”. anótese que, la niebla de la que ya vimos hay evidencia, provocó la baja de la temperatura terráquea, fue el inicio de la década más fría documentada en milenios. Algunos historiadores la conceptuaron como: “la pequeña Edad del Hielo”.
    8. Por el frío, la pérdida de cultivos y de ahí, la hambruna. Esto es claro en literatura medieval: “(faltó el) pan de los años 536 al 539” (“Annals of Ulster”, que es un conjunto de crónicas irlandesas)
    9. Del hambre y los problemas climáticos: las migraciones: los Ávaros migran y conquistan Panonia (Los actuales Hungría, Serbia y Rumania)
    10. Los Longobardos, derrotados en Panonia, invaden Italia. Así guerras y migraciones, se convierten en un dominó.

Con todo lo antes dicho, es evidente que, el 536, duró más que los días propios del 536. Inclusive, para algunos audaces historiadores, gracias a ese 536 (Que luego de leer esto, más de uno no lo va a querer ni en las series de la lotería); el islam se expende en Europa (Las sociedades del viejo continente, quedan debilitadas por mucho tiempo)

Como puede verse, en este rapidísimo vistazo a la historia, advertimos algo que nosotros ya habíamos dicho en abril del 2020: “contrario a lo que se nos ha planteado por años, la vida no es solo optimismo o pensamiento positivo: estamos recibiendo una dosis de realismo: la vida también es lo negativo, lo oscuro.” (https://cambiopolitico.com/reflexion-de-semana-santa-en-tiempos-de-coronavirus-una-optica-teologico-politica/122078/)

Entonces: ¿El 2020, terminó el 31 de diciembre?…

Con este telón de fondo, pasemos a Costa Rica… agárrense duro, porque saltamos del 536 al 2020 que no se termina de ir…

II

De este 2020 que no se termina de ir, hay mucho que expresar.

De hecho, hay muchas tesis que ya se tornan añejas, pero hay que repetirlas: por ejemplo: que nuestra política, ya no es palestra de discusión sana para proyectos de largo plazo (Esos que tanto necesitamos), sino, que se profundiza la zanja del inmediatismo, inmediatismo, que viene signado, por la manera en la que se desarrollan nuestras campañas electorales (Y esto es clave, tomando en cuenta que, este 2021, es año electoral en Costa Rica); ya caeremos en el mal uso del mercadeo electoral. y ese mal uso, no tiene otro objetivo, que destruir al adversario.

Otra tesis añeja, es que en nuestra clase política en general y en nuestra clase gobernante en particular, “cada ladrón juzga por su condición”, o como lo diría el Señor de la historia: Jesucristo (Lo cual viene a cuento, entre un año viejo y uno nuevo): “No veas la paja en el ojo ajeno, mientras tienes una viga en el propio”.

Ya vendrán las acusaciones del gobierno de turno, en el sentido que, el control político que se ejerce sobre él, es fruto de la politiquería de la campaña electoral. pero no nos debe parecer extraño, que desde la llegada de las primeras vacunas contra el virus del Covid – 19 y junto con lo acaecido en la recta final del 2020 en Argentina, el que caiga en campaña electoral sea el Poder Ejecutivo.

El problema que tiene este gobierno, contrario a otros (Por ejemplo, el gobierno de Bukele en el hermano país de El Salvador), es que son tan inútiles, que ni siquiera, han sabido manejar sus relaciones con la prensa contra hegemónica o la pseudo neutra de nuestro país (Los medios alineados o hegemónicos, son otra cosa); a esto debe sumarse el claro debilitamiento de los “PAC – lovers” o “PAC – focas”, en redes sociales.

¿Cuál es la ventaja de esto en el cierre del 2020 y el comienzo del 2021?: que podemos retornar a otra añeja tesis: la política es como el dios Jano: tiene dos caras: una es la de la integración y la otra, es la del conflicto (Así lo planteaba el maestro de las Ciencias Políticas, Maurice Duverger): la disensión, la diferencia, la crítica, es parte de la política.

Los opositores de Bukele en El Salvador, dicen que la única área, en donde ese gobierno tiene planificación, es el ámbito de la comunicación. Aquí, repetimos, ni siquiera eso. Así, en buena teoría, en nuestro país, la capacidad de la oposición política, debería verse fortalecida. Asimismo, los grupos de interés y los grupos de presión, deberían ejercer un fuerte papel de control político. Es más, los partidos opositores, deberían estar concretando otra vieja idea: ante el vacío de poder, la oposición debe, desde sus espacios propios (La Asamblea Legislativa), asumir ese poder y concretar sus planes y programas.

Pero la política es ciencia de realidades (Otra vetusta tesis): salvo contadas excepciones, desde el Primer Poder de la República, lo que se ha visto, es una complicidad de importantes sectores de la oposición, bailando al ritmo de los intereses del oficialismo.

¿Y el telón de fondo de esa PAC – danza?:

  • Lo que el gobierno deja de decir (Y lo que los medios de comunicación contra hegemónicos, quieren desenmascarar)
  • El ataque cotidiano (La oposición, sea cual sea, es “ramasheka”)
  • Las cortinas de humo (La más reciente, el Presidente de la República, como el personaje de la antigua serie de: “La Isla de la Fantasía”, “Tatoo”, diciendo: “El avión (Que porta las vacunas), viene el avioooón”)

Para los más conservadores, todo lo anterior, no es azar: como en otros países (Venezuela, El Salvador, que ya hemos citado, Nicaragua, entre otros…) es controlado por los neo marxistas o por los marxistas de siempre… vaya usted a saber…

Súmese el acallamiento contra los medios de comunicación, no alineados: quien esto escribe, tiene un programa de análisis, en una emisora de Amplitud Modulada y por supuesto, por su línea editorial, no tiene apoyo publicitario, pero no solo hablo por mí: durante todo el 2020, hemos visto cerrar programas críticos contra el gobierno, mientras otros: que dicen ser una voz plural, pero solo es la voz del oficialismo; los que dicen hablar claro, pero comunican “verborreas oscuras”; los que “ponen cerezas en pasteles” (Volvemos a citar la Biblia: “el que tiene oídos, que oiga”): tienen todo el apoyo publicitario.

Son esos, en los medios hegemónicos, los que sirven para comunicar: “logros nunca vistos”, pero sin programación, ni planificación (Y aquí podrán saltar algunos “PAC – Lovers” o “PAC – focas”, diciendo: “este Ocean es un resentido: ¿Por qué no habla de las obras públicas en materia de transporte y carreteras?”): la respuesta es fácil: porque en esa materia, este gobierno, está recogiendo la herencia de administraciones anteriores (Valga decir que, en materia de infraestructura, no se vale, sacrificarla a futuro, por la crisis fiscal)

El asunto es, que al gobierno, no le interesa eso: le interesa solo el impacto mediático que pueda lograr: “El avión (Que porta las vacunas), viene el avioooón…”. Como ya lo dijimos: que nuestra política, ya no es palestra de discusión sana para proyectos de largo plazo (Esos que, tanto necesitamos), sino, que se profundiza la zanja del inmediatismo, inmediatismo, que viene signado, por la manera en la que se desarrollan nuestras campañas electorales (Y esto es clave, tomando en cuenta que, este 2021, es año electoral en Costa Rica)

A esto hay que sumar otro punto: arrimados al gobierno demagogo o populista, hay un conjunto de intelectuales (Entre ellos politólogos, lo digo con vergüenza para mi gremio), que, juegan un papel esencial, poniéndose al servicio del discurso oficialista: “Este gobierno es extraordinario” … “Este Presidente es extraordinario” …

A estos intelectuales alineados, les gusta (Con paga o sin ella), entrar en la trinchera de la ideologización o justificación del actual estado de cosas, algunos, revistiendo de análisis académico, dizque neutro, la mera posición partidista: hace unas semanas un politólogo – académico, revestía de categorías de análisis, la falsa idea de que: “en política no hay amigos y la conformación de un gabinete presidencial, no está relacionada, ¡Para nada!, con el tema de la amistad” (Perdonen ustedes a mi colega, es por posiciones como esa, que otros profesionales en Ciencias Sociales, sobre todo economistas, nos critican y con razón)

De este modo, el Presidente de Costa Rica, es una especie de “joven Churchill”, una clase de Charles de Gaulle “mozo”: claro está, los verdaderos Churchill y de Gaulle, fueron capaces de recibir “baño de multitudes” en sus momentos de gloria. Hace unos años, nuestro Presidente de la República, trasmitía Facebook Live, en medio de la noche, en la plena soledad de la ciudad capital.

Y ¡por supuesto!: los Estadistas, fijan rutas a través de ideas claras: en Costa Rica, nuestro “joven Churchill”, es famoso por los galimatías en sus exposiciones, al grado, de ser comparado con el famoso personaje, del comediante mexicano Mario Fortino Moreno Reyes. Vamos, “en dos platos”, que nuestro Presidente habla como Cantinflas (Y conste, en la película: “Si yo fuera Diputado”, el personaje era apoyado por el pueblo… nuestro Presidente, ni eso…)

Pero el Gobernante es presentado como servidor del pueblo (Aquí dirá el gran empresariado que: “también nosotros somos pueblo”); él es presentado (Y en algún momento osó compararse), como el “nuevo Juanito Mora” …

Este método que aquí describimos no es nuevo (Ya lo describía y analizaba, el escritor e intelectual francés, Jean Marie Domenach, en su obra clasiquísima: “La propaganda política”, de 1950); eso sí, los instrumentos mediáticos, por los que se concreta, sí han variado.

Así las cosas, una es la imagen de los políticos y los gobernantes y otra, muy distinta, es la realidad de importantes sectores de la población, que tienen deterioradas sus condiciones de vida…

En otros países, el problema de los gobernantes, es el mesianismo. En Costa Rica, el problema de nuestra clase política (Por lo menos de mucha de ella) y de nuestra clase gobernante, es el “pequeñismo”: a veces intelectual, a veces moral, a veces, ambos.

Por ese “pequeñismo”, es cada vez más claro, que se generan nuevos clientelismos, nuevas redes de poder, a veces empresariales, a veces familiares, a veces patrimoniales, de negocios o por la paga de favores (Estos elementos analíticos, los ha desarrollado mucho, el político y académico chileno, José Joaquín Bruner)

En el cierre del 2020 y el inicio del 2021, este es (Por lo menos en parte), el panorama del país: la lucha por hacer prevalecer “la apariencia PAC”, por encima de la realidad (Con lo que se mata el sentido común). La polarización, cunde por encima del sano debate democrático; se trata de desbaratar al Estado, en vez de fortalecerlo; se trata de que haya opacidad y no, transparencia (El caso de no saber, cuánto pagó el Estado, por las vacunas contra la Covid – 19, es una pequeña ilustración de esto. Claro está, mientras escribíamos este análisis y comentario, al final, se ha dado a conocer el costo por unidad de medicamento. Conforme a las noticias: “país paga $ 12 por cada vacuna”. Periódico “La Nación” 07 de enero de 2021. P. 9.)

En este marco, algunos comentaristas políticos, que son o dicen ser socialdemócratas, hablan de una tesis que se las trae: “un Estado fuerte, pero no, un Estado grande”: en efecto, la tesis suena bien, pero a la hora de ver detalles, se inclinan por subrayar, el tamaño del Estado y no, “la fuerza” de ese Estado (A eso le llaman “Socialdemocracia renovada”. Monetarismo disfrazado, pensamos nosotros); aún más, esos comentaristas, muestran confusión, en cuanto al organigrama del Estado y en cuanto a la dinámica de éste: dicen que el Estado genera ingobernanza (“Ingobernabilidad”, le llaman). No, la ingobernanza no viene por allí, viene de la clase gobernante.

Baste el último ejemplo, citamos textualmente, el editorial del “Diario Extra”, del 7 de enero de 2021: “Los cantinfladas no cesan, esta vez el mismo gobierno le zafa la tabla a la nueva ministra de Presidencia, Geannina Dinarte y Pilar Garrido, titular de Planificación, pues desacredita sus palabras ante los diputados y medios de comunicación, las cuales ratificaban un IVA del 14% e impuesto a las transacciones bancarias. Como si se tratara de un tema de poca envergadura y tan solo 18 horas más tarde el mismo Poder Ejecutivo emite una comunicación oficial aduciendo que en el nuevo plan para ir a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no se hablará de tales cargas impositivas, dejando a todos los ciudadanos patinando en medio de dudas.”

Eso sí, cuando se habla de Estado fuerte, una posible respuesta, es la aplicación del artículo 188 Constitucional: “Las instituciones autónomas del Estado gozan de independencia administrativa y están sujetas a la ley en materia de gobierno”.

Así las cosas, repetimos: En el cierre del 2020 y el inicio del 2021, este es (Por lo menos en parte), el panorama del país: la lucha por hacer prevalecer “la apariencia PAC”, por encima de la realidad. La polarización, cunde por encima del sano debate democrático; se trata de desbaratar al Estado, en vez de fortalecerlo; se trata de que haya opacidad y no, transparencia.

Con estas realidades, la política y la democracia están en peligro…

III

De este 2020 que no se termina de ir, hay mucho que señalar.

Repitamos una tesis del acápite anterior: una es la imagen de los políticos y los gobernantes y otra, muy distinta, es la realidad de importantes sectores de la población, que tienen deterioradas sus condiciones de vida…

El año pasado, quedamos marcados por la pandemia, quedamos marcados por los conflictos sociales, de hecho, desde que inició la administración Alvarado Quesada, estamos signados por esos conflictos (Desde la primera reforma fiscal, hasta la confrontación gobierno – Movimiento Rescate Nacional)

Asimismo, desde antes de la pandemia, la crisis económica nos venía golpeando…

Sobre este 2021, cabe la pregunta: ¿Hay poco que esperar?: el pensamiento cristiano, nos enseña que hay que leer: “los signos de los tiempos”, pero a la luz del análisis de las Ciencias Sociales, esos signos, se nos presentan poco consoladores, más bien son de preocupación.

Precisamente, con motivo de nuestra situación fiscal, el primer gobernante salido del PAC: Luis Guillermo Solís, a mediados de diciembre, dijo que eran dignos de “repudio nacional”, los diputados, que no habían querido agilizar el préstamo con el BID.

Él fue el que dijo que su administración (2014 – 2018), había hecho “un manejo heroico de las finanzas públicas”: la realidad es, que el que ha sido heroico, es nuestro pueblo, el que ha mostrado profunda fe (En Dios, no en nuestros gobernantes), es nuestro pueblo, el que no se ha dado por vencido.

¿Y quiénes son los que sufren a lado de nuestro pueblo?: durante la época reformista en Costa Rica (1940 – 1982), la capacidad de integración del Estado, se vio ampliamente fortalecida, las instituciones Estatales, daban su servicio a la ciudadanía, que se sentía acuerpada en salud, educación, electricidad etc.

Pero luego se abrió la época monetarista, economicista o neoliberal: se debilitó la capacidad de integración del Estado, las instituciones Estatales, han sido debilitadas, en muchas ocasiones adrede, la ciudadanía depende de ella misma, bajo el postulado del “individualismo económico” y, aparte de pagar los servicios públicos, debe buscar del pago de los servicios privados (Los casos de la salud y la educación, en los estratos medios, son ilustración de esta tesis)

¿Cuál ha sido el resultado del economicismo?:

a) Desenfreno en la acumulación de la riqueza, en los sectores más poderosos.
b) Aumento de la desigualdad social y la pobreza.
c) Partidos políticos que se mimetizan en sus presuntas ideologías tradicionales, pero a la hora de ejercer el poder, solo lo hacen, sobre todo, para los grandes sectores empresariales.
d) Deslegitimación de la política y su accionar.
e) Relativismo en los alineamientos electorales.
f) Lo público pasa a ser más privado y menos controlado.

Entonces, de nuevo: ¿Y quiénes son los que sufren a lado de nuestro pueblo?: Frente a estos vacíos estructurales, sobre todo, en las zonas rurales, la sociedad civil ha tenido que llenar esos espacios: la evidencia de ello, la vimos en la campaña electoral del 2018, en donde los acompañantes de los sectores marginados, eran las Iglesias: católica y las protestantes.

Esa compañía, no es solo estructural, es psicológica y espiritual: véase en el caso de la pandemia de la Covid – 19, en donde muchos costarricenses, no han podido, ni tan siquiera, despedirse de sus seres queridos.

Por su parte, pese a las falencias, es el recurso humano (Esos funcionarios públicos, tan vilipendiados por los defensores del economicismo), los que han estado en primera línea, dando la batalla: baste nombrar dos conjuntos de hombres y mujeres: el personal de salud y nuestros educadores.

Frente a esta realidad de solidaridad, podemos y debemos volver a la palestra política: donde, como ya lo dijimos: la polarización, cunde por encima del sano debate democrático. Ya, desde el Poder Legislativo, tanto pseudo progres (PAC), como conservadores (Restauradores y de “Nueva República”), anuncian tambores de guerra: ¿Sobre la reactivación económica? ¿Sobre las estrategias para la generación de empleo?: no, sobre el tema del aborto.

Una vez más, se ciernen sobre la palestra política, las sombras de lo francamente secundario en la agenda (En este objetivo parecen coincidir, desde puntos de vista opuestos: sectores de los partidos “cristianos” y el PAC).

Si ese va a ser el telón de fondo, de la campaña electoral, volvemos sobre lo ya dicho: se profundiza la zanja del inmediatismo, inmediatismo, que viene signado, por la manera en la que se desarrollan nuestras campañas electorales (Y esto es clave, tomando en cuenta que, este 2021, es año electoral en Costa Rica)

Por otro lado, el intercambio de pareceres, está cada vez más desprestigiado: las mesas de diálogo nacional, no pararon en casi nada o en nada. Por si fuera poco, algunos interpretaron esa salida, como la posibilidad de no recurrir al FMI, para tratar de hacer reflotar nuestra política fiscal, cosa que resultó falsa. Más bien, por el contrario, para algunos analistas, el gobierno lo que busca es “una negociación sin conflictos con el FMI”.

Con esta evidencia, quedan en “sueños de opio”, las tesis de los comentaristas que tienen fe, en el llamado Consejo Económico y Social. Súmese, que esos mismos comentaristas, dicen que correspondería a esa estructura, un intercambio, de donde surgiesen medidas de corto plazo (1 año), mediano (5 años) y largo plazo (25 años o más)

A esto, se debe agregar, una confusión, muy propia de comentaristas y hasta de analistas políticos universitarios: en la política y en democracia, pueden lograrse concertaciones, pero no es propio de la democracia el consenso: este último, es que TODOS estemos de acuerdo en un tópico: esto solo es posible, en las dictaduras. Por cierto, que esa confusión, inclusive, hace que algunos comentaristas políticos, alaben (Sin quererlo), la eficiencia de las dictaduras, en cuanto a la celeridad para la toma de decisiones.

¿Tendremos en el 2021, una actitud diferente de nuestra clase política y de nuestra clase gobernante?…

El 2021, nos abre las fauces de un escenario político complicado:

  • Una institucionalidad debilitada, por la profundización del modelo de liberalización económica (Incluidas las estructuras productivas y distributivas); esto, desnudando lo que nos queda, de Estado de Bienestar.
  • El menoscabo de nuestra democracia (Lo que es comprobado por las cifras de descenso, en el apoyo difuso a ésta)
  • La tentación de que, desde los partidos políticos, los postulantes a la Presidencia y a la Asamblea Legislativa, abracen discursos autoritarios y hasta caudillistas.
  • La tentación perenne del populismo y la demagogia, en medio de una campaña electoral.

La base de este escenario es:

  • Aumento de la pobreza.
  • Fruto del aumento en el desempleo (Las cifras oficiales hablan de un 22 %)
  • Descenso del salario o congelamiento en los sectores privado y público.
  • Aumento de la desigualdad.
  • Menos poder adquisitivo de los salarios.

Es por ello, que nosotros, en nuestros últimos análisis, hallamos insistido, en la imperiosa construcción de un Movimiento de Esperanza Nacional, que, nos brinde liderazgo y cuadros, que, buscando el bien común, favorezca el bienestar del mayor número (Decimos sin titubeos, un movimiento socialdemócrata – cristiano)

Esa es la verdadera esperanza, de un pueblo como el costarricense, que, desde la nefasta llegada del PAC al poder, ha visto a su economía empobrecerse, ha visto crecer el desempleo, ha visto como aumenta la economía informal y el consecuente aumento de los índices de pobreza. Esta es la realidad del pueblo costarricense, que pese a todo lo descrito, mira el futuro con esperanza.

Esta es la realidad de Costa Rica y de Centroamérica: la esperanza basada en un verdadero pensamiento cristiano liberador (Y no conservador, que cae en las garras de la polarización, como ya le está pasando a un potencial precandidato del PLN, quien ya ha ocupado puestos en el pasado, en el Comité Ejecutivo)

IV

De este 2020 que no se termina de ir, hay mucho que indicar.

Abrimos este acápite, con el penúltimo párrafo del acápite anterior: desde la nefasta llegada del PAC al poder (El pueblo costarricense), ha visto a su economía empobrecerse, ha visto crecer el desempleo, ha visto como aumenta la economía informal y el consecuente aumento de los índices de pobreza.

Las cifras no mienten: 900 000 empleos menos: ¿Qué sucede en las casas de población que puede calificar como Económicamente Activa?: desesperación y hambre. Y lo peor, es que parece (Para ser benévolos con el gobierno y algunos partidos políticos de dizque oposición), que la reactivación económica, no es una prioridad.

Y bajo esa lógica, hay analistas políticos (De nuevo pido perdón en nombre de mi gremio), que no quieren que se critique al gobierno, quieren que se les reconozca los esfuerzos (A los cuadros que defienden el monetarismo), de lo que verdaderamente, han hecho los trabajadores del sector público (Sí, a los que se les gritaba “vagos”, en medio de la lucha contra la primera reforma fiscal); es más, esos analistas, tienen la desfachatez de decir, que las consecuencias de la reforma fiscal: “las hemos pagado todos los costarricenses” (Y un amigo que yo tengo, Juan Pueblo, responde: “No oye que cáscara”)

Esos mismos analistas (“¿ana – listos”?), dicen que con la campaña electoral abierta en 2021 – 2022: “desde la Asamblea Legislativa, van a comenzar los ataques, porque solo atacando, podrán buscar la victoria electoral”.

Ya lo hemos dicho: ya caeremos en el mal uso del mercadeo electoral. y ese mal uso, no tiene otro objetivo, que destruir al adversario…

Pero eso no significa, que no se deba de criticar, aún más, desde la más sana dinámica de los regímenes políticos democráticos, la crítica y el control político, deben ser ejercidos. A esto debe sumarse que, en el escenario de la competencia electoral, los partidos políticos deben diferenciarse.

O acaso: ¿Es lo mismo que gane la extrema derecha (Tal y como la entendemos aquí), a que gane la extrema izquierda (Bajo el mismo criterio de entendimiento) ?; ¿Es lo mismo un gobierno de centro – izquierda a un gobierno de centro – derecha?

La respuesta a estas interrogantes es negativa: por tanto, no es como dicen ciertos comentaristas políticos, ingenuos o francamente tontarrones, que expresan (Y escriben), que las ideologías políticas, son invenciones humanas, solo para diferenciarse…

No, la cosa es más compleja: las ideologías políticas, fueron decisivas en las actuaciones de los gobiernos europeos y de Estados Unidos, en los siglos XVIII y XIX, pero sobre todo en el siglo XX y por qué no decirlo, en el XXI (¿Es lo mismo Maduro que Guaidó?, por poner como ejemplo el caso de Venezuela)

Esos tontarrones o ingenuos, son los que abren la puerta al pragmatismo: “¿Por qué en vez de ver ideologías, no vemos problemas?” (Se dicen): la respuesta sería: “¿No tenemos ya claros los problemas del país?; ¿No es este, un país sobre diagnosticado?”: la variante está en responder otras preguntas: ¿Cómo se resuelven esos problemas?: ¿Bajo una lógica de revolución o de reforma?; ¿Con lucha de clases o concertación de estas?; ¿Siendo el mercado el gran organizador social o siéndolo el Estado?
Porque: como decíamos chiquillos: “ojo, pestaña y ceja”: podemos estar de acuerdo en los problemas nacionales y hasta en las metas: “el bienestar de todos, prosperidad y paz social…”: pero de nuevo: “ojo, pestaña y ceja”:

  • ¿Qué es el bienestar?: “la riqueza” dice la derecha; “la equidad”, dice la izquierda…
  • ¿Quiénes son todos?: “los empresarios”, dice la derecha; “los trabajadores”, riposta la izquierda; y por allá, “pero ojo: los empresarios, vinculados a los mercados externos”; a lo que responden los otros: “Y los que ofrecemos bienes y servicios para el mercado interno, ¿Que nos lleve la trampa?”
  • ¿Paz social?: ¿Cómo?: “con el mercado como organizador social”, dice la derecha; “con el Estado totalizante”, dice la izquierda; “con una economía mixta, pero un poco más, hacia el mercado”, dice el centro – derecha; “con una economía mixta, pero un poco más hacia el Estado”, dice el centro – izquierda; “Nosotros estamos a favor de los que estamos en contra y en contra de los que estamos a favor, eso en la línea antes dicha, pero todo lo contrario”; expresa el Presidente de Costa Rica (Perdón, pero la ironía era ineludible)

Entonces: aquí vale la pena repetir: dicen que con la campaña electoral abierta en 2021 – 2022: “desde la Asamblea Legislativa, van a comenzar los ataques, porque solo atacando, podrán buscar la victoria electoral”.

Ya lo hemos dicho: ya caeremos en el mal uso del mercadeo electoral. y ese mal uso, no tiene otro objetivo, que destruir al adversario…

Pero eso no significa, que no se deba de criticar, aún más, desde la más sana dinámica de los regímenes políticos democráticos, la crítica y el control político, deben ser ejercidos. Aa esto debe sumarse que, en el escenario de la competencia electoral, los partidos políticos deben diferenciarse.

Aquí es donde estos analistas, caen en contradicciones: si el electorado y la oposición no critican, ese pueblo y esa oposición, son “domesticados”. Si los partidos y el electorado señalan, entonces son como aquella canción ochentera: “criticones”.

Entonces viene la trampa discursiva (Trampa que le sirvió al gobierno, durante lo que se conoció como la primera ola de la pandemia y que, luego no fue tal, porque la segunda ola en realidad, fue la primera, ya parecemos el cantinfleo del Presidente): no hay que criticar (Lo que es igualado a: no ejerzan control político), porque debemos unirnos por la justicia y la paz social.

Aquí, la evidencia histórica es fundamental: en la época reformista, las diferencias entre social cristianos y socialdemócratas (Sin dejar por fuera a los comunistas), nos llevaron a una guerra civil o revolución y eso no significa, que no hubiese puntos de acuerdo (Rememórese el Pacto de Ochomogo)

Como dicen los colombianos: “¡Que tal!”: ahora resulta que, en nombre de la justicia y la paz, Don Pepe, no debió haber empuñado las armas, pese a estar de acuerdo con la reforma social de Calderón Guardia: habrase visto…

Según estos analistas, los partidos de oposición, no deben oponerse a los proyectos del gobierno, que es el que sabe lo que necesitan los costarricenses: he aquí otra trampa discursiva (La que le sirvió al PAC, para ganar las elecciones): ellos (El PAC), son lo que saben; los “otros”, no saben nada.

Pero con este camino andado desde el 2018 hasta el 2020, ¿Qué sabe el PAC?: la respuesta, en materia económica, poner más impuestos (Excepto a sus grandes aliados empresariales) y en materia social: defender los postulados del marxismo cultural.

Conforme a los colegas alineados al gobierno: los líderes o supuestos líderes de la oposición, no aportan nada, pero critican, creyendo que sus intereses partidarios, son los intereses nacionales, “haciéndole un daño inmenso al país”.

Partamos de la realidad: como hipótesis: quizás, desde el gobierno de don Francisco J. Orlich (1962 – 1966), ningún gobierno ha recibido tanta ayuda como éste, eso sí, las motivaciones de esa colaboración (Yo prefiero decir, complicidad), pueden ser variadas. El ejemplo máximo, fue hasta la “interpretación jurídica” de la Sala IV, para terminar de legitimar la primera reforma fiscal.

Entonces: vuelvo a recordar a mi amigo Juan Pueblo: resulta que: “van en carreta y llorando” …

Por otro lado, volvamos al ideal de una campaña política: palestra de discusión sana para proyectos de largo plazo (Esos que, tanto necesitamos): así (Y no se olvide que estamos en el campo de la teoría): en ese escenario, se da la confrontación de ideas, planes y programas de los diversos partidos políticos, el partido que gana constituye, sus ideas, planes y programas, en “cosa de interés nacional”, por lo que, su plan de gobierno debe operacionalizarse, en el Plan Nacional de Desarrollo.

Entonces, de la confrontación de las visiones de los contendientes en la campaña, el electorado debe escoger, la visión que va a pasar a ser interés nacional y el grupo de hombres y mujeres, que va a luchar por su concreción y los que van a ejercer control político sobre ellos.

Así las cosas, esa confrontación, más que hacerle “un inmenso daño al país”, resulta que es, ni más ni menos, que democracia…

Pero sigamos con el discurso de los analistas alineados: “la ciudadanía ha cambiado, no olvida los hechos de los partidos tradicionales, los ciudadanos no son objeto de manipulación, ellos saben la herencia de esos partidos, herencia, que el partido en el poder, está comenzando a reparar”.

Aquí cabe la pregunta: ¿La ciudadanía, ha cambiado?…

Demos un paso más allá: el PAC: ¿No es ya un partido tradicional?: no solo porque ha ejercido y está en el Ejecutivo, sino, porque tiene a sus espaldas “sendas joyas”: el “cementazo” y el “caso UPAD”, solo para mencionar dos. La cosa se vuelve trágica, cuando en redes sociales, algunos han venido sosteniendo que: “El PAC, se corrompió más rápido que el PLN y el PUSC juntos”.

Volvamos a la primera interrogante: ¿La ciudadanía, ha cambiado?, sumemos otra pregunta: ¿La ciudadanía, ya no es manipulable?: la evidencia de la campaña electoral del 2018, muestra todo lo contrario.

Respecto a los hechos y la herencia de los partidos tradicionales, en efecto: tanto el PLN, como el PUSC, abrazaron el modelo monetarista a partir de la década de los 80, pero: ¿Es que acaso el PAC, ha dado un giro radical a ese modelo ideológico?; de hecho, los cuadros económicos de los gobiernos del PAC, provienen en su mayoría de los sectores neoliberales del PLN y el PUSC.

No solo eso, veamos otras pruebas:

  1. ¿La política fiscal, digamos en torno a canasta básica, es distinta a la visión neoliberal?: no.
  2. ¿El cierre del Banco Crédito Agrícola de Cartago, aumentó la participación del Estado en la dinámica bancaria?: no. De hecho, es extraño, que algunos comentaristas políticos, citan los informes de la OCDE, sobre la intermediación bancaria pública, pero, no dicen que la apertura bancaria, obligó a la creación de una “banca de desarrollo”, que no ha sido eficiente del todo.
  3. ¿La propuesta de la venta de FANAL, es reformista o propia del socialismo científico?: no.
  4. ¿Los cuestionamientos en las compras de la CCSS al ámbito privado, son propias del socialismo del siglo XXI?: pues como que tampoco.
  5. ¿Lo que, en otros análisis, hemos llamado: “la reforma, a la reforma procesal laboral”, que de “hecho”, pero no de “derecho”, limita el accionar de los sindicatos, es socialismo duro?: jamás.

    Para los que requieren más evidencia, digámoslo con nombres:

    a) Edna Camacho, nombrada coordinadora del equipo económico.
    b) André Garnier: enlace con el sector privado.
    c) Rocío Aguilar: Ministra de Hacienda (Conste que quien fuera su sustituto: Rodrigo Chaves, tampoco era de izquierda)
    d) Rodrigo Cubero: Presidente del BCCR.

    Ya lo hemos dicho aquí: el PAC, en materia económica: monetarista. En materia social: marxista – cultural… baste mencionar dos nombres, para probar este último punto: Patricia Mora, sustituida por Marcela Guerrero en el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU)

    Punto aparte merece la inestabilidad gubernamental (Cosa en la que insiste con razón, el analista y hoy precandidato presidencial, Claudio Alpízar Otoya: solo en el Ministerio de Hacienda, han pasado tres personeros; y en el de la Presidencia, también tres)

    Otro tanto de esa inestabilidad, debemos señalarla en la Cancillería y como ya lo hemos visto, en materia de comunicación, la cosa ha sido terrible, lo que se concreta en los 3 cambios, que en esa área se hicieron.

    Ya lo decía don Bernal Jiménez: “Saldremos en unos meses de un Gobierno desorientado, indeciso, sin ideología ni programas, que Gobierna de día en día. Que ha demostrado su incompetencia para programar a corto plazo, y ni siquiera capacidad para presentar y firmar con el FMI un acuerdo de políticas fiscales y monetarias, que Costa Rica ha suscrito en múltiples ocasiones anteriores” (https://cambiopolitico.com/un-ano-excepcional-el-2021/147486/)

    Para los “listos” analistas pro gobierno, la ciudadanía se encuentra preocupada en este principio de año, por los posibles postulantes a la Presidencia de la República, sobre todo, pensando en “no volver al pasado, con los partidos tradicionales”.

    Desde aquí, les damos la noticia a los “PAC – analistas”, que la preocupación de la ciudadanía, es economía, trabajo, comida; y en términos políticos: que esta gente del PAC que hoy nos gobierna, no vuelva nunca al poder.

    Por si fuera poco, estos alineados, “reconocen ciertos errores del PAC” (“¡Que bárbaros más generosos!”, dice Juan Pueblo): por ejemplo, la inexperiencia de sus cuadros de gobierno. ¿Cuáles cuadros?: si como ya hemos visto, en materia económica, dependen de los economicistas del PUSC y el PLN, y en materia social, luego de la derrota del PAC fundacional, en aquella asamblea nacional, en la que Ottón “quedó detrás del mecate” (Foto publicada en la prensa, el 27 de mayo de 2012); los marxistas o neo marxistas (Incluidos algunos provenientes del Frente Amplio), “tomaron” el ala social del PAC.

    La inexperiencia de esos cuadros marxistas o neo marxistas (Para tomarlos de ilustración), es tan grande, que están involucrados desde el “delirio” de quitar la estatua de don León Cortés, hasta el horror de la UPAD (Y claro, no se puede dejar de mencionar, la “genialidad” de principio de año, de nuestra Cancillería: la patética y censurable felicitación, sobre los 62 años de dictadura comunista en Cuba)

    La inexperiencia se mira en el plano subjetivo, de la toma de decisiones del Presidente de la República (La categoría de plano subjetivo, es tomada de la teoría de toma de decisiones de Alexander George): en su juventud (¿Divino tesoro?), el Presidente parece altamente impresionable: primero, por la figura de Piza y luego, por la de “figuras a la sombra”, como Garnier.

    Y eso que: “son los más preparados” …

    En el fondo, al PAC le faltan dos cosas: primero, el verdadero conocimiento teórico (Tal parece que muchos, pasaron por la universidad, pero la universidad, no pasó por ellos) y segundo, lo que Maquiavelo llamaba la “virtú”, es decir, la habilidad política, para moverse en la palestra del poder. Y: ¡oh milagro!: aquí si coincidimos con algunos analistas “pro PAC”: gobernar es un arte (Aristóteles), pero ese arte, no es para cualquiera. Por eso, una de las principales herencias del partido en el poder, es el robustecimiento de la politiquería en la función pública.

    Dicho esto, insistimos: no son los rostros del pasado, los que deben tomar el poder: aquellos que, en el ayer, prometieron volver a un modelo de desarrollo reformista y terminaron en los brazos del neoliberalismo; aquellos que, fueron cómplices de vergonzosas derrotas electorales y, quieren presentarse como “caras nuevas”, pero con pensamientos ultra conservadores; aquellos que, diciéndose reformistas, presentan las ideas fracasadas del monetarismo.

    Sobre este tema de las ideas fracasadas del monetarismo, el desengaño ha sido de tal talante, que algunos suman esas tesis, a ideas propias del autoritarismo, claro, no las expresan con esa sinceridad, ellos hablan de la imperiosa necesidad de “la implementación del libre mercado, sumado a una disciplina de la población (Entendiendo por población, a los consumidores – trabajadores, porque la idea de disciplina, es propia del accionar de los “empresarios”, eso, según estas gentes)

    Para ello, se habla de las bondades de desarrollo, de los llamados “tigres asiáticos”. Pero en la década de los 90, olvidaban sus altísimos grados de autoritarismo (https://elpais.com/diario/1999/07/03/opinion/930952803_850215.html) , hoy, por lo menos con honestidad intelectual, algunos comentaristas políticos, dicen que, de esos países, “varios”, no tienen libertades.

    Pese a ello, expresan una buena conclusión: el problema es que, en Costa Rica, se ha caído en un libertinaje, en el que lo que prima es: o imposición u oposición. Y esto es cierto, pero no dicen las razones de esta situación: no podemos olvidar, cuando el hoy fallecido periodista, Julio Rodríguez, escribía una y otra vez, desde las páginas editoriales de “La Nación”, que el individualismo era exclusivamente económico y no afectaba la cultura. Hoy, se ha demostrado la falsedad de esta tesis (Solo como ejemplo: conforme al Latinobarómetro de 2018, solo el 11 % de los entrevistados, decía que se podía confiar en las demás personas)

    La idea parte de una realidad parcial: esa idea, ya la hemos explicado: una campaña política es una palestra de discusión sana para proyectos de largo plazo (Esos que, tanto necesitamos): así (Y no se olvide que estamos en el campo de la teoría): en ese escenario, se da la confrontación de ideas, planes y programas de los diversos partidos políticos, el partido que gana, constituye, sus ideas, planes y programas, en “cosa de interés nacional”, por lo que, su plan de gobierno debe operacionalizarse, en el Plan Nacional de Desarrollo.

    Pero un punto muy unido a éste, es el de la legitimidad. Y aquí hay que entrar en la teoría de los partidos políticos, de los grupos de presión y, en suma, del sistema político costarricense. La legitimidad (La aceptación), tiene dos dimensiones:

    a) Una legitimidad formal: que es la que da la Constitución Política: la legitimación la tiene, el partido político que gane las elecciones, ya sea, en primera o en segunda ronda.

    b) Pero hay una legitimidad que podríamos llamar “en construcción” y es que, el partido político que gana las elecciones, parte de un capital político determinado: éste puede ser fuerte, regular o débil. Independientemente de ello, el capital político que se tenga, se “apuesta” en las acciones de gobierno, la idea es que, en esas apuestas, el gobierno “debería” fortalecer su capital político, pero en muchas ocasiones, lo va perdiendo. Por esa razón, la legitimidad formal no es suficiente. Ella se debe “construir y reconstruir”, constantemente.

    Entonces: no solo se puede alegar que: el partido que gana, constituye, sus ideas, planes y programas, en “cosa de interés nacional”, por lo que, su plan de gobierno debe operacionalizarse, en el Plan Nacional de Desarrollo.

    Resulta que en democracia existe (Debería existir), el ejercicio del control ciudadano, ese control, incluye las acciones directas de protesta, en muchas ocasiones ejercidas por los grupos de presión. El asunto es que, en Costa Rica, como ya lo hemos dicho, la protesta de “hecho”, “no de derecho”, está muy limitada.

    Pues bien, los economicistas y hasta los “socialdemócratas renovados”, dicen que: “para que el modelo (Monetarista), funcione, se debe imponer disciplina desde el gobierno”. Este planteamiento tiene aristas interesantes.

    1. Cuando los que imponen, son los marxistas del siglo XXI, los neoliberales gritan: “dictadura, dictaduraaaa”.
    2. Cuando los que imponen son los economicistas, los marxistas del siglo XXI, gritan exactamente lo mismo.
    3. Algunos “socialdemócratas renovados”, también han dicho en algún momento, que lo que se necesita en Costa Rica es: “una tiranía en democracia”.
    4. Hace muchos años, encuestas del Instituto de Investigaciones Sociales, hablaban que el costarricense, quería: “un hombre fuerte”: nótese, que no gustaban de “una mujer fuerte”, lo que dice mucho de nuestra matriz histórico – sociológica.

      De todo esto, podemos concluir una tesis fundamental en términos ideológicos: “en algún momento, los extremos se juntan”: en el caso de los “socialistas del siglo XXI” y los neoliberales, les encanta el autoritarismo, disfrazado de disciplina.

      Así las cosas, repetimos e insistimos: no son los rostros del pasado, los que deben tomar el poder: aquellos que, en el ayer, prometieron volver a un modelo de desarrollo reformista y terminaron en los brazos del neoliberalismo; aquellos, que, fueron cómplices de vergonzosas derrotas electorales y, quieren presentarse como “caras nuevas”, pero con pensamientos ultra conservadores; aquellos, que, diciéndose reformistas, presentan las ideas fracasadas del monetarismo.

      El poder debe estar en manos de un Movimiento de Esperanza Nacional, donde experiencia y juventud, tienen la ruta clara, para que la política sea servicio, la economía solidaridad y la cultura verdadera libertad, de encontrar, el bien común y convertirla en el bienestar del mayor número (O como diría San Agustín: “la libertad es escoger el bien”)

      Ese Movimiento de Esperanza Nacional, con hombres y mujeres que: “sin miedo y sin pedir permiso”, tienen el temple, la fuerza, el carácter, para lograr un verdadero proyecto de transformación nacional, “la revolución posible”, de la que hablaba el ex presidente Daniel Oduber.

      Por eso, el electorado, durante esta campaña que se desarrolla en el 2021 y en las elecciones del 2022, no puede olvidar el pasado, pasado que tiene marcas, esas marcas, llamadas: “borrón y cuenta nueva”, “cementazo”, “UPAD”, “paquetazo fiscal”, por decir lo menos…

      Así: recordemos cada nombre, cada apellido, cada rostro… no olvidar, a quienes, siendo lobos, se visten con piel de oveja, bajo la frase: “es por vos, es por Costa Rica…”


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