“El soberano pueblo recupera su trono”

Luis Ángel Salazar Oses

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Como preámbulo a estas reflexiones plantearé tres citas ineludibles: 1- DEMOCRACIA. (gr. démos, pueblo, y krátos, autoridad.) f. Forma de gobierno en que el poder público está en manos del pueblo”. Diccionario Vastus, Editorial Sopena, Argentina. 2- “Costa Rica es una República democrática, libre e independiente.” 3- ” El Gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable, Lo ejercen el pueblo y tres Poderes distintos e independientes entre sí: Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial” (Subrayados nuestros). Artículo primero y párrafo primero del artículo noveno, respectivamente, de la Constitución Política de la República de Costa Rica.

Así las cosas, la lucha liberadora y sobre todo dignificadora, que nuestro Soberano Pueblo ha emprendido contra esa estafadora concesión-privatización- de nuestra carretera San Ramón – San José, es el inicio del proceso redentor mediante el cual, el Soberano retomará su legítimo derecho de imperio sobre esta finca llamada Costa Rica que, por méritos de todo tipo, le pertenece por completo.

Si estudiamos concienzudamente nuestra historia y la universal en general, comprenderemos que no fueron los faraones, los emperadores, los reyes o las élites -mal llamadas ahora “clase política” y que no han sido más que argollas parasitarias del esfuerzo de la humanidad- quienes han construido el mundo, sino los esclavos, los siervos, el proletariado, en fin, las y los trabajadores del planeta quienes, con su mal retribuido y enajenado trabajo cotidiano, han creado integralmente las variadas obras que hoy constituyen material y culturalmente la Civilización Humana.

En democracia el pueblo es el Pueblo Soberano. ¿Cómo hemos perdido ese legítimo derecho a autogobernarnos? La historia es larga pero la sintetizaré diciendo que, valiéndose de todo tipo de artimañas y violencias, una pequeña “rosca” nos ha obligado a abandonar el poder e, incluso -tal ha sido la manipulación y la domesticación que nos han recetado- nos han puesto, en el caso de Costa Rica, a votar mansa y “mensamente” cada cuatro años por ellos para que administren nuestra Patria, es decir, y que me perdonen los simpáticos roedores por la comparación que no merecen, hemos puesto a los ratones a cuidar nuestro queso; el resultado es evidente, estos rateros han hecho fiesta con nuestro esfuerzo, con nuestro país y, ahora, hasta las míseras boronas que nos dan se las quieren engullir, tal es su obscena, criminal y descarada ambición. ¿Seguiremos como aborregados corderos permitiendo estas felonías en contra de nuestros legítimos derechos? ¡No! Ya hemos empezado nuestro liberador y justo retorno al reino de la auténtica justicia nacional. Por cierto que en el resto del mundo el proceso se ha iniciado también de manera irreversible pues, de no hacerlo, retrocederemos hasta volver a ser siervos menguados.

Y que no se nos diga que somos violentos, ellos son los que han violentado y confiscado nuestros legítimos derechos a la salud, a la vivienda, a la alimentación adecuada, a la educación de calidad, a la seguridad ciudadana, a la justicia laboral, al disfrute de las artes, del deporte, de la sana recreación, de cómoda vivienda, al disfrute de un ambiente sano -su desmesurada ambición ha destruido la Naturaleza- a las libertades fundamentales de expresión, de protesta y ahora, privatizando nuestras vías, a la libertad de tránsito. Hemos sido tan educados que empezamos pidiéndoles diálogos para escucharlos respetuosamente y para que, de igual manera, nos escucharan y su autista soberbia ha sido tal que ni siquiera nos han respondido o lo hicieron tan despectivamente que, a una respetuosa petición que la Municipalidad de San Ramón le hizo a la Contralora General de la República, para que no refrendara ese maldito contrato hasta que se le diera a ese Gobierno Local toda la información para compartirla con el Pueblo y escuchar su Soberano criterio, solo le dieron la callada por respuesta. Cuatro o cinco días después, refrendaron este chorizo, lo que junto a muchas otras injusticias, provocaran nuestras movilizaciones y los sucesos del 11 de abril en Alajuela donde, además, tratando a nuestro Pueblo Soberano como una gavilla de maleantes, los separaron, por cinco cinturones de seguridad de la ceremonia donde el Pueblo homenajeaba al soldado Juan -puro Pueblo por cierto- por haber dado la vida defendiendo los derechos y libertades que la argolla le entrega hoy, convertida en cipayos, a sus amos los nuevos filibusteros. Con todo el descaro ellos, que nos han insultado y agredido siempre con sus prepotentes asaltos a nuestros legítimos derechos, nos llaman violentos y maleantes siendo ellos los que sobradamente merecen esos epítetos.

Pero ya se acabó. Hoy el Soberano Pueblo ha despertado para volver a su trono. Solo le pido con todo respeto que nos mantengamos unidos, que no nos separe la politiquería barata con que nos ha dividido siempre -el Pueblo Unido funciona sin partido- ni el fanatismo deportivo ni religioso, que no busquemos líderes pues todos lo somos, para que esta unidad, esta nueva consciencia y esta gloriosa movilización, hagan posible construir la nueva Costa Rica de JUSTICIA, SOLIDARIDAD, SANA TOLERANCIA, FRATERNIDAD, AMOR Y PAZ, EN ARMONÍA CON LA NATURALEZA. Integrémonos a los foros y organizaciones populares que hoy coordinan esta lucha anti privatización de esta Vía San Ramón – San José, y que es el primer gran paso hacia el paraíso terrenal que la Humanidad ha empezado a construir para su legítimo disfrute.

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