Del sol del glaciar a la sombra de la abadía

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Desde Suiza No. 13

Mauricio Castro Salazar
mauricio.castro.salazar@gmail.com

Mauricio Castro

Me ardí”.

“Estoy rojísimo”—me dije viéndome al espejo.”

“Rojo como un camarón…” y de repente esa voz que viene desde lo más adentro de uno, me dijo: “—no, rojo como un idiota*, porque solo los idiotas se pueden arder así. Parecés nuevo Castrosalazar…en la montaña, con hielo, en verano, a más de 2 mil metros de altura el sol pega de verdad… y subiendo el tono…PARA ESO SIRVE EL BLOQUEADOR SOLAR. ¿Nunca has ido a Pico Blanco, al Irazú, al Poás, al Cerro de la Muerte?”

Ardido, insultado y dolido seguí… Ya en el tren de vuelta, revisé el APP del SBB (el de los trenes) para ver cuando se tardaba a St Gallen, revisé la ruta y de repente me dije: “púchica, mirá vos…si uno viene del Rincón de la Vieja y va manejando para ‘Tamarindo’, manda güevo que no se dé una vueltecilla por Liberia…”, viniendo del glaciar hacia St Gallen manda güevo que uno no se dé una vueltecilla por St. Moritz… Ya encaramados en el tren, al ver tantísima gente, me asaltó un leve temor…” mucha gente y la voz de adentro: cálmate Castrosalazar, si hubiera temor de contagio estos maes suizos ya habrían tomado medidas…”, me medio tranquilicé.

Después de la llamada de atención que me dio mi conciencia hace unos días, he hecho todo mi esfuerzo por no hacer comparaciones, y dejar La Patriótica de lado…pero a veces son inevitables.

Leí algo y vi muchas fotos de St Moritz antes de llegar… “—Sí…bonito pero comparado con mí Liberia se queda corto: no tiene mar, ni volcanes, ni liberianos, ni aeropuerto propio… No sé entonces como es “sede” del jet-set europeo y es tan famoso…y concluí: quizás es por la galería de exposiciones o por las carreras de caballo, los juegos de polo y torneos de golf que hacen en el lago cuando se congela…bueno he de aceptar que también hay algunos hotelazos como el Palace, el Grand Hotel y el Kulm, buenas vistadas a los Alpes y al lago, extraordinarias zonas para esquiar y además, algunos famosos llegan a pasar vacaciones…”

En St. Moritz hay tiendas de lujo por todos lados, parecidas a los tramos de cualquier mercado tico, de verdad que igualitas a los tramos, quizás varíen un poco en el precio de construcción, en la decoración y en lo que venden, pero al final el concepto es el mismo: tramos uno al lado del otro, solo que los tramos en lugar de estar concentrados en una manzana como en el Central están colocados longitudinalmente.

En Liberia claramente no hay la cantidad de Porsches, Maseratis, Aston Martins, Lamborghinis, ni Mercedes, ni Audis como en St Moritz… No había un solo Hyundai Excel, ¡Ni uno! Ni un Nissan ni un Toyota.

Vi una torre que está 4 grados más inclinada que la torre de Pisa, también por hundimiento. Por todos lados había anuncios invitando al festival de cine de verano al aire libre y guardando la distancia como pide la OMS. Pensé: “—claro, que jugaos, como vienen muchos actores famosos quieren mostrar que son solidarios con ellos, y que a pesar del coronavirus, no abandonan a los del cine…”

Ratito antes, en el tren había buscado gente famosa que visita St Moritz, en google encontré una lista pero por más que pelé el ojo no me encontré con George Clooney ni con Hugh Grant ni con Kylie Minogue ni con David y Victoria Beckham ni con Carlos Gustavo de Suecia ni con Carolina de Mónaco, quizás los SMS anunciando mi visita se los envié con muy poco tiempo o no eran los números de celular de ellos o por el coronavirus no habían venido o simplemente me encontré con algunos pero como no sé quiénes son no los identifiqué o a lo mejor ellos no me lograron identificar porque los días de encerramiento me han cambiado un poco, he perdido mi tradicional bronceado y ardido estoy más irreconocible…..” —Castrosalazar, que bruto, en lugar de mensajes de texto eran de WhatsApp con una foto tuya lo que tenías que enviar, hubiera sido más fácil que si te veían te saludaran…bueno too late”—me dije.

Literalmente hice lo que recomendaría hacer en Liberia a alguien que vaya de pasada como yo en St Moritz: una caminata por la Calle Real, una vueltecilla al parque, de camino la Ermita ver tiendas y casas, darle una vuelta a la Ermita, comer en La Fonda donde mi hermano, y seguir el camino…

Seguimos el camino rumbo a Saint Gallen, que está a orillas del Lago Constanza, continúe leyendo en Google, fue fundada en los 600 y pico, por un monje irlandés de apellido Gallus y es lo que se llama “el rincón de los cuatro países”: Suiza, Alemania, Austria y Principado de Liechtenstein…” De reojo vi que subía mucha gente y bajaba poca… ”—Hmmm que tirada, estos maes no se cuidan, ninguno con mascarilla…”—pensé para mis adentros.

Tenía muchísima ganas de conocer la Abadía de St Gallen, donde se hicieron miles de manuscritos y todavía mantienen también miles, tal vez porque me gustó tanto Il nome della rosa, la novela de Umberto Eco (que se desarrolla en Italia y no en Suiza), y ni se diga la película homónima “En nombre de la rosa” con Sean Connery, o quizás porque empezando la U fui dibujante en el MOPT (fui copista en un scriptorium), donde tuve que escribir a pluma y Leroy montones de hojas en papel cebolla para los informes de control mensuales y hoy, 40 años después, acepto que era muy chapa y chambón, cada vez que borraba hacía unos huequerones y tenía que usar cinta mágica —que de verdad era mágica— para taparlos. Quizá la suma de esas situaciones eran las que me motivaban a conocer la famosa Abadía de St Gallen y su biblioteca, que es Patrimonio de la Humanidad, famosa por su scriptorium (como el del MOPT donde trabajé como scriba).

Ya en la Abadía de St Gallen…Confieso que yo creía que Abadía (Abbey) era la voz inglesa, seguro pensando en the Beatles and Abbey Road, y que monasterio era la palabra correcta en español, por el de La Rábida y Cristóbal Colón, y que la diferencia se centraba en el año que se construyó —que burros podemos ser los ingenieros—. El profesor Google me sacó del error y me dijo: “—no Castrosalazar, son cosas diferentes, los monasterios son una etapa prematura de una abadía, si se desarrolla puede llegar a ser una abadía…si llegan a tener al menos 12 religiosos…Las abadías son básicamente benedictinas.”

….A la entrada de la biblioteca nos recibe un letrerito en que se lee: XYXHΣ IATPEION (Curación del Alma), porque para eso son los libros: para curar el alma (bueno, algunos digo yo…). Biblias y libros increíblemente decorados son parte de los 170 mil documentos de la Abadía, muchos en escritura carolingia bellamente escritos. Lo peor para la biblioteca —que se ha quemado un par de veces— ha sido la ayuda de restauradores improvisados, que les ha costado años y güevazos de plata reparar sus “ayudas”. Por eso aquel famoso anuncio de la Cruz Roja en el que se veía un accidente y un chavalo gritando apurado y preocupado: “¿cómo ayudo, cómo ayudo?” Y una voz en off le decía: “compre TicoBingo” es lo mismo que sugieren aquí para “ayudar”, palabras más palabras menos es: dé plata y no estorbe.

Limpieza de manos con alcohol a la entrada, pero “Hmmm…mucha gente…solo los que bretean usan mascarilla, que tirada…”

“¡Puta lo que nos faltaba, los nicoyanos y santacruceños se la van a creer, se van a sentir liberianos!”— me dije viendo en el globo terráqueo hecho a finales de 1570 principios de 1580, donde lo que hoy llamamos “la península y la bajura” (Nicoya, Santa Cruz, Carrillo, Hojancha y Nandayure) se lee “Granada”, donde hoy decimos “Liberia y La Cruz” se lee “Nicoya”.

Luego vi con muchísima emoción, con las lágrimas a punto de desbordarse, uno de los primeros planos estructurales del mundo y bien conservado: el de la Abadía, en pergamino del año 820, al que le habían montado un efecto 3D con luces y láser, ¡una joya! Seguí viendo las colecciones y no lo podía creer, me mataron el momento sublime del plano: 10 años antes ya habían abogados peleando por terrenos y herencias —”puchis, estos abogados, siempre están en todos lados y en todo momento…”—me dije. “Hmmm mucha gente, sin mascarilla y a menos de 2 metros, que güeso”

Bajamos al vinariam y vi el Evangelium Longum, hecho para Carlo Magno —fundador del Sacro Imperio Romano— y yo partiendo que encontraría cantidades bestiales de vino, porque siempre se dice que los monjes se lo echaban de verdad, mi sorpresa fue mayúscula, en el cellar no tenían vino ni nada parecido, pero sí el primer proceso industrial registrado en la historia —en el 766 DC— para producir cerveza, la justificación de la Abadía era lógica y comprensible dada la falta de potabilidad del agua: más sano y seguro tomar cerveza que agua.

Afuera hacía un calor y un sol hijo de p…pero en el cellar en lugar de darme ganas de tomarme una histórica cerveza, sin gluten, lo que me dieron ganas fue de dormir, me sentía remal, ganas de subir los pies un poquito echado en el suelo, ponerme pañitos fríos en la cara, que la tenía hirviendo, y pegarla a las frías paredes de la bodega y cuando mi mente me empezó a traicionar haciéndome ver que tenía fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dificultad para respirar y concluir que tenía coronavirus por ese montón de güevones que no se cuidan…por dentro con un toque de cólera pensaba: “—qué arrechos estos maes del Gobierno Suizo que levantaron tanto las restricciones y quitaron los mínimos de gente en los museos…la gente no se cuida, que varas…” y a lo lejos muy quedo, muy silenciosa, casi imperceptible, oí la vocecita que me viene de tanto en tanto desde adentro, diciéndome: ”Castrosalazar, no seas pendejo, no tenés coronavirus, estás insolado de ayer, cuidado no te ha pasado antes muchas veces en la playa o breteando bajo el sol, anda y si te ves en el espejo todavía tenés el ‘rojo de idiota’ y si andas con tanta pendejada recordá que sos vos el que te tenés que cuidar y andar con mascarilla, guantes, alcohol y todo lo que recomiendan y si seguís con miedo…— y se hizo un silencio, estuve seguro que me diría compre perro…pero no— siguió y me dijo:—la próxima vez te quedás en Nyon…”

Con la regañada la fiebre se me bajó de una, ya sin ganas de dormir y lleno de energía, de inmediato seguí viendo y disfrutando las maravillas de la Abadía y de St Gallen, que probablemente nunca más tendré la oportunidad de ver.

Solo espero que San Pedro, cuando sea la hora, no se le ocurra que dada “la calidad” de scriba que fui me pida que le ayude a escribir mensajes con letra carolingia diciéndole a gente buena que será recibida en el cielo o lo apoye a reparar documentos dañados dadas mis habilidades mostradas en el MOPT y si es así, solo espero que tenga mucha cinta mágica.

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* Idiota es un sujeto que es consciente del acto que está llevando a cabo y sin embargo, lo realiza de todas formas


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