Cuba, la historia me absolverá

Vía costarricense

Johnny Soto Zúñiga

Johnny Soto Zúñiga

Fueron largos 53 años, de tensas relaciones entre Estados Unidos y Cuba, donde el gran perdedor ha sido sin duda el pueblo cubano. El 1° de enero de 1959 triunfa la Revolución cubana liderada por Fidel Castro y su Movimiento 26 de julio, derrocan la dictadura de Fulgencio Batista. Rápidamente se alinean con la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y Cuba inicia la nacionalización de las empresas extranjeras y especialmente las norteamericanas como las refinerías de petróleo. En octubre de 1960, EE.UU. decreta el embargo económico sobre Cuba y finalmente en 1961 ambos rompen relaciones diplomáticas; las tensiones, los enfrentamientos constantes, las conspiraciones y el espionaje perduro entre los dos países irónicamente con apenas 90 millas de distancia en el mar que los separa.

La Revolución cubana se mantuvo contra viento y marea, el comandante Fidel Castro se convirtió en historia y leyenda; estableció la única dictadura comunista en Latinoamérica, vivió todos los años de la guerra fría entre EE.UU. y la U.R.S.S. Las críticas de sus opositores han sido fuertes, sobre todo los seguidores de la democracia, la libertad, el respeto a los derechos humanos, la división de poderes, el sistema de partidos políticos y elecciones libres, muy tradicional en los países latinoamericanos, por supuesto con las intermitencias de dictaduras militares de extrema derecha. Castro, con su hermano Raúl, y sus icónicos comandantes Camilo Cienfuegos, Ernesto “Che” Guevara y otros de los llamados “rebeldes barbudos” establecieron una dictadura socialista, con un parlamento dominado por un solo partido político, al estilo la URSS y China.

La epopeya pública inicio en 1953 con el famoso ataque al cuartel Moncada en Santiago de Cuba, y luego desde 1959, Fidel Castro se convirtió en el Jefe de Estado que ha estado más tiempo en el poder, sustituido en el 2008 por vejez y enfermedad por su hermano menor Raúl Castro. La lucha ideológica y hostil entre EE.UU. y Cuba ha sido de nunca acabar, y ésta última nunca ha cambiado su línea de pensamiento socialista, aún a pesar de la caída de la U.R.S.S., el muro de Berlín y otros países comunistas que se abrieron al mundo globalizado, capitalista y de múltiples relaciones con todos los países del mundo. En Miami, Florida viven la mayoría de los 2 millones de cubanos norteamericanos opositores al régimen cubano; desde ahí transmiten a la Habana con sus potentes Radio Martí y Televisión Martí, para llevarle mensajes al pueblo cubano y exigiendo libertad.

El régimen cubano se ha caracterizado por encarcelar o matar a sus disidentes; las violaciones a las libertades públicas han sido constantes, no obstante la delincuencia es casi nula en Cuba, tiene buenos índices en salud, desarrollo humano, erradicación del analfabetismo, han sido eficientes en educación y en el deporte han sobresalido en competencias internacionales. Una de las grandes críticas fue apoyar las guerrillas en varios países latinoamericanos (durante los años 60s y 70s, que le valió la suspensión en la OEA) y enviar tropas militares a países de África. Más recientemente, Fidel Castro estrechó lazos con la Venezuela de Hugo Chávez, con su carisma Castro fue su inspirador y consejero, al igual que ha influido en otros líderes latinoamericanos que lo visitan a la Habana.

En octubre de 1962, se vivió la “crisis de los misiles”, estando presidente de EE.UU. John F. Kennedy; en Cuba habían llegado 42 mil soldados soviéticos y el ejército cubano tenía 300 mil soldados, y estaban dispuestos a no permitir ninguna agresión contra Cuba. La URSS había instalado 192 misiles estratégicos, (antes se había producido el 17 de abril de 1961 la invasión de 1500 contrarrevolucionarios cubanos en Playa Girón, bahía de Cochinos) apoyados por EE.UU. con aviones y paracaidistas, buques de guerra y el portaaviones USS Essex supervisaban directamente la invasión. La invasión fue un fracaso y Cuba hizo prisioneros a 1200 soldados invasores, que fueron devueltos y canjeados a EE.UU., por medicamentos y equipos agrícolas y tractores. (Entrevista a Fidel Castro. Biografía a dos voces. Ignacio Ramonet. Págs.235)

Finalmente el presidente soviético Kruschov, luego de una serie de negociaciones con Kennedy, retira los misiles ofensivos contra EE.UU., que podría haber provocado una guerra nuclear, en caso de una invasión norteamericana a Cuba. El mundo vivió una enorme tensión, hubo bloqueos navales a la isla por parte de EE.UU. y la URSS había enviado 23 navíos a Cuba; se evitó un fuerte enfrentamiento. Aunque Cuba quiso negociar el cese de ataques piratas, los actos de agresión, el cese del bloqueo económico, la devolución de la base naval de Guantánamo; con el retiro unilateral de los proyectiles estratégicos por parte de la URSS, se eliminó la tensión nuclear y el único logro para Cuba fue la promesa de Kennedy de no invadir a Cuba.

Como anécdota personal, en 1978, se realizó el XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en la Ciudad de la Habana y en estos eventos invitaban delegaciones de los partidos comunistas, socialistas, socialdemócratas, otras organizaciones políticas, así como organizaciones educativas, deportivas, culturales. En el caso personal asistí como parte de un grupo de delegados de la Juventud Universitaria Liberacionista (JUL); nos llevaron en bus a Panamá y ahí abordamos un barco hacia la Habana, donde también iban delegados de todos los países centroamericanos, muchos de ellos camuflados, ya que se vivían momentos de gran tensión y lucha armada en sus países, y los gobiernos no podían conocer que asistirían al Festival en Cuba, de lo contrario los perseguirían. Todos los compañeros de la JUL éramos muy jóvenes, la mayoría iniciando carreras universitarias.

El choque cultural fue impresionante, las calles y avenidas casi no tenían rótulos comerciales, los carros antiguos de los años 50s y 60s, pareciera que la historia se paró. Nos daban un refresco parecido a la Coca Cola, una especie de copia en cuanto al sabor, existían ventas de pollo esquineros, y los comerciantes nos preguntaban cómo se vivía en un país capitalista, etc. Nos hospedaron en villas olímpicas, los latinoamericanos estábamos en la Villa Lenin, con piscinas y buenas canchas de futbol y básquet y otros deportes. Algunos íbamos a los bailes de los europeos; me acuerdo un baile de la delegación húngara, llevaban su propio equipo de sonido con DJ incluido, las húngaras muy hermosas les gustaba bailar con los latinos. Nos llevaron al museo de la Revolución y otras casas de cultura; pudimos conversar con familias en los barrios; también fuimos a conocer las lecherías que manejaba Ramón Castro, hermano de Fidel.

Una vez íbamos entrando de noche a la Habana, veníamos dormidos, de pronto la costarricense doña Emilia Prieto (Q.d.D.g.) grito a viva voz que nos despertó de inmediato: “que dicha estar aquí donde no hay aguas negras del imperialismo”, refiriéndose a que no había “Coca Cola” y otros productos comerciales de este país del norte. A la delegación costarricense nos pusieron en la gran tarima principal, junto a todas las delegaciones del mundo, en la Plaza de la Revolución que le cabe 1 millón de personas y estuvimos a pocos metros escuchando el discurso de Fidel Castro, que era un gran orador de masas.

Nunca regresé a Cuba, sin embargo el desarrollo turístico actual es grande, los europeos han invertido en muchos hoteles y otras empresas. El sorpresivo anuncio del presidente estadounidense Barack Obama y el presidente cubano Raúl Castro, con la mediación decidida del papa Francisco, de implementar la apertura de relaciones diplomáticas y la flexibilización a las restricciones de comercio que puede hacer directamente el presidente Obama; el alza de $ 500 a $ 2000 en remesas trimestrales que pueden enviar los cubanos a la Isla, los viajes que podrán realizar los estadounidenses, el establecimiento de empresas y la posibilidad de hacer inversiones, beneficiara sin duda al pueblo cubano; todo significa el inicio del fin del embargo económico que en realidad no tuvo los efectos deseados en más de 50 años en cuanto a cambiarle la dirección política al gobierno cubano.

En todo el mundo se celebró el cese de hostilidades entre ambos países, y el nuevo rumbo que se daría a la política exterior, el intercambio comercial y la migración. El Congreso de EE.UU. tendrá que discutir el levantamiento definitivo del bloqueo comercial y financiero a la Isla de Cuba, que parodiando el alegato de Fidel Castro cuando se defendió solo ante un juicio en 1953, que inclusive lo tuvo en prisión y terminó con su célebre alegato: “La Historia me absolverá”, pareciera que la tierra de José Martí, su querida Isla de Cuba y su pueblo luego de 53 años de Revolución la historia la absolverá.

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