Crisis climática requiere de nuevas respuestas financieras

Por Thalif Deen

Jóvenes demandan más acción, más compromiso y más justicia climática durante la COP25 en Madrid. En esta cumbre climática, las organizaciones sociales insisten en que se asuman los compromisos financieros que la emergencia climática requiere y que se destinen realmente a los países más vulnerables al recalentamiento planetario. Crédito: CMNUCC

NACIONES UNIDAS, 11 dic 2019 (IPS) – El éxito para responder a la crisis climática y su avalancha de desastres naturales, como inundaciones, sequías y aumento del nivel del mar, va a depender en gran medida de que exista financiamiento disponible para dar la batalla, lo que requiere de nuevas e innovadoras respuestas en la materia.

El año pasado, el Banco Mundial prometió 200 000 millones de dólares para financiar la lucha contra el cambio climático en el periodo 2021-2025, mientras en octubre Estados Unidos ofreció 1 210 millones de dólares para promover la Economía Azul, para paliar la degradación y contaminación de los océanos.

Pero son montos muy limitados respecto a las necesidades de financiamiento de mitigación y adaptación al cambio climático, como apunta António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), quien alerta de que debe aumentar en mucho la ambición.

«Debemos asegurarnos de que al menos 100 000 millones de dólares al año estén disponibles para los países en desarrollo para mitigación y adaptación teniendo en cuenta sus expectativas legítimas de tener los recursos necesarios para construir resiliencia y para la respuesta y recuperación ante desastres «, dijo en la apertura de la 25 Conferencia de las Partes (COP25) sobre cambio climático, que acoge Madrid entre el 2 y el 13 de este mes.

Guterres llamó a reponer el Fondo Verde para el Clima (FVC) para cumplir con el compromiso de movilizar esos 100 000 millones de dólares anuales para la acción climática.

Pero la realidad es que en octubre, cuando se realizó en París una conferencia para inyectar recursos al FVC, las naciones ricas se comprometieron a aportar apenas 9 800 millones de dólares, lo que significa una brecha enorme entre las necesidades y los aportes.

Así que no sorprende que el tema del financiamiento se haya convertido en uno de los más cruciales y controversiales de la COP25, en que participan unos 25 000 delegados de las 196 Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC).

Una coalición de más de 150 organizaciones no gubernamentales (ONG) y activistas del cambio climático ha pedido a los países industrializados «que dejen de usar tácticas de intimidación para bloquear la financiación de los desastres climáticos», en una carta abierta hecha llegar a la Presidencia de la COP25, antes de comenzar las negociaciones climáticas de Madrid.

“Los países desarrollados, los más responsables de la crisis climática, incluido el Reino Unido, Estados Unidos, la UE, Australia y Japón, han pasado años bloqueando los progresos para crear estos fondos, que ya fueron decididos en 2013 en la COP19 de Polonia”, indica la comunicación, así como un alivio de la deuda para los países del Sur Global más afectados por el aumento de las temperaturas mundiales”.

Ese fondo del que hablan la coalición de la ONG se conoce en el argot de las negociaciones climáticas como el Mecanismo Internacional de Pérdidas y Daños de Varsovia (WIM, en inglés), y nació para aliviar a los países vulnerables que ya están experimentando desastres climáticos extremos.

«Las organizaciones firmantes, dado que la ONU reconoce que los desastres climáticos están ocurriendo a un ritmo de uno por semana y que costarán al menos 300 000 millones de dólares al año para 2030, piden el fin del estancamiento en las negociaciones y la creación de un servicio integral de financiación, incluida la condonación de la deuda, para los países en desarrollo que experimentan tales desastres”, añade la misiva.

«Sin financiación para ayudar a los países a hacer frente a las pérdidas y daños inducidos por el clima, las partes más vulnerables del mundo se hundirán más profundamente en la deuda y la pobreza cada vez que se vean afectados por desastres climáticos que no causaron», subrayan las ONG.

Tim Jones, jefe de Política de la Campaña contra la Deuda de la internacional Red Jubileo y uno de los firmantes de la carta, dijo a IPS que se debe acordar un nuevo fondo porque de no ser así los países que más sufren los efectos de la crisis climáticas deberán asumir más costos, contrayendo deudas injustas, por cuanto son a la vez los más vulnerables y los que menos han contribuido al recalentamiento planetario.

«Existen múltiples fuentes de financiación, desde los impuestos sobre las transacciones financieras hasta los viajes aéreos internacionales. Todos los países en desarrollo afectados por desastres deben obtener moratorias en el pago de la deuda para que permanezcan en el país fondos que le son vitales para la reconstrucción inmediatamente después», señaló.

Además, dijo Jones, los fondos deberían dejar de desperdiciarse en costosos esquemas privados como el seguro climático, lo que lleva a que el dinero público se desperdicie en ganancias del sector privado.

Citó a modo de ejemplo que un plan de seguro climático en el Caribe ha recibido 293 millones de dólares en pagos de primas y subvenciones de donantes desde que comenzó en 2007, pero ha pagado solo 131 millones en reclamos.

En contraste se destinaron 105 millones del plan a compañías de seguros privadas, insistió.

«Sin financiamiento para ayudar a los países a hacer frente a las pérdidas y daños inducidos por el clima, las partes más vulnerables del mundo se hundirán más en la deuda y la pobreza cada vez que se vean afectados por desastres climáticos que no causaron», insistió el activista.

Seis años después de la creación del WIM el mecanismo ha fracasado en lo que era su objetivo principal: proponer soluciones de financiamiento concretas basadas en los derechos para las comunidades afectadas por los desastres climáticos, agrega la carta.

Harjeet Singh, líder mundial de ActionAid en materia de cambio climático, dijo a IPS que “se necesitan urgentemente soluciones financieras concretas para reparar la devastación que ya está causando el cambio climático y prepararse para un futuro incierto».

«Nuestro análisis muestra que poner fin a los subsidios estatales para los combustibles fósiles y crear un impuesto progresivo sobre la industria del petróleo y el gas elevaría los miles de millones necesarios para adaptarse y mitigar los efectos nocivos del calentamiento global”, subrayó.

A su juicio, “estas soluciones incumben a los responsables de la crisis climática y proteger los derechos de los que están en mayor riesgo».

Un informe de su organización examinó las opciones actuales para los mecanismos de financiación disponibles para cubrir los altos costos de pérdidas y daños relacionados con la crisis climática.

Singh dijo que las conclusiones son que la mayoría de las soluciones de mercado devuelven la carga financiera a los países en desarrollo, que son los menos responsables de causar la crisis climática.

Estos mecanismos también fallan contra las medidas de transparencia y rendición de cuentas y no incluyen a las poblaciones en mayor riesgo en la toma de decisiones para proteger sus derechos.

T: MF


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