Austeridad y lucha de clases

De José Calvo

José Calvo

José Calvo

El mundo de la crisis se caracteriza, no por la lucha de clases que lo divide en el 1% que se queda con el 99% de la riqueza y el 99% al que solo le queda el 1%, sino por un verdadero odio de clases. Se puede decir como Warren Buffett que “hay una guerra de clases y que el 1% la está ganando”.

No otra cosa que odio es el programa de austeridad que los ricos quieren mientras aseguran su “salvataje”, para salir de la crisis a costa del pueblo, privatizando instituciones, bajando salarios, y acabando con los servicios sociales; bajo el pretendido argumento de que, como dice don Thelmo Vargas, “los borrachines son los responsables de la crisis por consumir más de lo que deben”. El pereque de la procuradora de Costa Rica está engranado en eso, porque ella quiere que la Sala Cuarta anule la modificación del decreto laboral, y la apoya la vieja guardia de la pseudo social democracia: la moderna, la que hace todo para que no cambiemos y seguir chupando.

No hay ninguna manera de evitar el asocio de la austeridad con la Alemania de Angela Merkel, con quien nuestro social demócrata “moderno” ha de estar muy de acuerdo. Pero esto no es inculpación racial, si es que allí se puede hablar de una raza, mirando los pómulos mongoles que sustituyeron a los “arios” y seguro provienen de la derrota de Atila en los Campos Cataláunicos.

Y podemos citar también al ex ministro alemán de relaciones exteriores, Joschka Fisher quien ha dicho que “Alemania se destruyó a si misma y destruyó a Europa dos veces en el siglo XX”. Y ahora; con Merkel está insistiendo en el bumerang de la austeridad que necesitan sus banqueros, quienes tienen el privilegio de obtener la plata en el Banco Central Europeo al 1% y prestársela a los irresponsables gobiernos griegos al 8%, a sabiendas de que provocarían una crisis (“deuda inmoral”).

Acaban así también con las exportaciones alemanas y conducen a Europa y tal vez al mundo a la depresión económica. Están a apunto de destruirse a si mismos y por tercera vez están a punto de destruir a Europa en el siglo XXI. Hay una tendencia suicida en el uso de un bumerang, y el suicido puede ser una decisión personal, pero es asesinato llevarse a los demás.

A Europa todavía la pueden salvar de la depresión y la ruina personas como el griego Alexis Tsipras, y el español Pablo Iglesias, copiando el procedimiento del presidente Correa del Ecuador para no pagar lo que llamó la deuda odiosa: aquella en que se incurrió a pesar de que los bancos acreedores sabían que era impagable, y que fue a los bolsillos de los políticos corrompidos.

En América Latina tenemos todavía personas como Evo Morales y Rafael Correa, aunque la muerte haya sacado de la contención a Hugo Chávez, y aunque seguramente la crisis del petróleo y el estado tradicional de la economía venezolana, hayan “Acabado con La Revolución Bolivariana” como dice con alegría inocultable nuestro Nobel don Oscar Arias, un social demócrata “moderno”, es decir, un neoliberal, quien atribuye a Hugo Chávez el estado de aprieto de aquella economía, ignorando a sus antecesores, y a quien uno podría preguntar qué hizo su amigo Calandré.

Fue en Venezuela que Nelson Rockfeller puso la VBEC, —la primera transnacional del esquema imperial del “libre mercado” que fomenta el CAFTA DR—, cuando era coordinador de la CIA y explotaba el petróleo venezolano con el contrato de la Creole Petroleum Company que la revista Fortune llamó “el robo del siglo”; y todavía no había nacido Hugo Chávez.

El carácter depredador de los rabiblancos se puede ver en lo que uno de ellos le dijo a Rockefeller por la competencia de VBEC que amenazaba con monopolizar la distribución de insumos alimentarios, como hace aquí Walmart: “Está muy bien para usted ganar solo el 10% donde se puede sacar el 30, el 50 y hasta el 100% por la escasez de capital”.

Esos son la violenta oposición al chavismo buscando la antigua explotación del pueblo venezolano cuya proximidad alegra tanto a nuestro pro hombre. Pero no es muy probable que eso se puede continuar. Ni el monopolio extractivo norteamericano ni la explotación rabiblanca: something´s gotta give. Eso es la revolución bolivariana; desagradable, como todas las revoluciones, pero inevitable. Y provocada.

La austeridad en Europa es un bumerang, porque el consumo del Sur es principalmente de la producción alemana, que ahora no tiene mercado por la crisis, y que ha sumido a Alemania también en el desempleo y los salarios de miseria: el bumerang en operación.

Pero los que recomiendan austeridad, que son todos ricos, lo hacen con fruición porque así están atacando a los pobres: por eso es odio de clases más bien que lucha. Un buen ejemplo es el artículo de don Oscar Arias llamado “El Fin Inminente de la Revolución Bolivariana”, donde se congratula del fracaso del chavismo en Venezuela. El chavismo fue un intento de sacar de la miseria tradicional a la mitad del pueblo venezolano.

Cuando don Oscar se sorprende de que el electorado venezolano continúe votando por el chavismo, debería ver que precisamente ahí está la razón de su popularidad: y quizá también la de la conducta opositora de los “rabiblancos” contra un gobierno elegido democráticamente: el odio de los ricos contra los pobres, a quienes no les importa el descalabro del país para seguir en la fiesta que les proporciona su dinero, y colaboran activamente con el imperio extranjero que no soporta al régimen.

Entre los enemigos del chavismo está conspicuamente el gobierno de los Estados Unidos, elegido allí por las contribuciones sin límite de las grandes corporaciones, y maniatado ahora por un congreso en que tienen mayoría los republicanos del tea party. Un gobierno “democrático” que invade al país que quiere, y que tortura a los prisioneros de esa guerra. Un gobierno que le dio un golpe de estado a Hugo Chavez, además de varios intentos de botarlo. Un gobierno que no tiene separación de poderes porque la Corte Suprema la empaca el que puede. Y un gobierno que con su producción petrolera, aumentada con el fracking de efectos ambientales insostenibles, ha provocado la caída de los precios del petróleo que tiene en apuros a Maduro, y a cualquiera que gobierne a Venezuela, pues el país no tiene producción suficiente de otra cosa.

Y “¿es Chávez el responsable de que el país sea improductivo? De lo que Chávez es responsable es de haber mejorado la condición economía de la mitad de su población que son descamisados. Lo que don Oscar debería preguntar es ¿Qué hicieron allí los otros gobiernos anteriores, incluyendo el del social-demócrata moderno neoliberal de Calandré? No hicieron nada, ni para aumentar la productividad del país, ni para mejorar la distribución de su riqueza que tanto resentimiento le causa al 1% que la detenta.

Yo les digo a los que se regocijan por la miseria de Venezuela (en el imperio y aquí) que es demasiando temprano para hacerlo. Que por lo menos tienen que esperar a que se supere la crisis mundial, y que no hay señales claras y evidentes de que se e está superando.

La revolución bolivariana no se ha terminado a pesar de las dificultades de Venezuela por la baja de los precios del petróleo: que tampoco durará porque este se agota. Esa revolución está apenas comenzando, y algún significado tienen el triunfo de Evo, Bachelet y Tabaré. Aunque se puede esperar que sufra Correa que depende también del petróleo, pero menos que Maduro.

No creo que se pueda restablecer el ALCA ni con la Iniciativa del Pacífico y está vivo el fermento de independencia del traspatio. Además, ahí está China compitiendo por el imperio. Es más probable que se aflojen otra vez los lazos de la bolsa.

EVALUE ESTA COLUMNA
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (1 votos, promedio: 4,00 de 5)
Cargando…

Relacionado:
Compartir:

Comentar en Facebook

Una respuesta a Austeridad y lucha de clases

  1. camomecr 08-02-2015 en 10:04 am

    Felicitaciones don José por sus análisis, una reflexión muy acertada sobre lo que le esa pasando a los gobiernos neoliberales que solo ha favorecido a los poderosos, y se han olvidado de las más débilies. Como dice usted ese bumerang les esta llegando, y desarfortunadamente esa situación esta generando un odio muy peligroso.

    Responder

Comentar en Cambio Político

Si está interesado en anunciarse en nuestro sitio u obtener más información, por favor utilizar el formulario de la sección de Contáctenos en el menú principal.