Tierra de nadie

Joven y enREDada

Raquel Castro

Raquel Castro C.

Después de un año y medio de ser vecina de Santo Domingo de Heredia puedo decir que he sobrevivido lo que considero una de las peores presas de nuestro querido y abarrotado país.

Entre las 4:00 y las 6:00 pm tratar de circular de Lagunilla para dirigirse a Heredia centro, La Uruca o Santo Domingo resulta casi imposible. Lo que siempre creí que fueron dos carriles (sin demarcación) se convierten en tres o cuatro carriles con autos, motocicletas, buses y camiones de todo tamaño. Para rematar hay peatones tratando de cruzar la calle cual si fuera un juego de PacMan, remplazando claro está, los 5 fantasmas por 500 automotores.

En las mañanas la situación es aun más caótica. He presenciado numerosas veces como ante la desesperación de una presa que avanza muy lentamente conductores se tiran carros, pitan, insultan y hasta ocasionan accidentes con tal de no ceder ni un centímetro en la fila que vienen haciendo desde hace más de 30 minutos.

Seamos honestos. En un país con tanto vehículo estamos muy rezagados en lo que es educación vial. No puedo señalar a un único grupo culpable de la guerra que se desata en nuestras calles a diario, puesto que todos hemos pecado en uno u otro momento. Sin embargo, el día de hoy quiero abordar el tema de los motociclistas. Osados guerreros de la calle que con guantes y casco pasan por cualquier recoveco entre autos y buses, viajan por caños y aceras poniendo en riesgo su vida y la de los demás.

¿Nunca les ha tocado de primeros en la fila ante un semáforo en rojo en hora pico? Es cuestión de un minuto y ya hay adelante y en cada costado 5 motos esperando no a que el semáforo se torne verde, sino un “chancecito” entre carros para colarse.

A un costado de Autos Xiri los peatones no tienen quien los defienda pues las aceras se han convertido en la carretera de motociclistas que con tal de evitar la presa por unos 300 metros se suben a viajar y al toparse a peatones pitan para abrirse campo.

La semana pasada me decidí a tomar cuantas fotos pudiera para documentar lo que pasa. Cabe recalcar que no soy fotógrafa profesional (ni siquiera aficionada) y en varias ocasiones me tardaba tanto en alistar la cámara que el momento “kodak” ya había pasado.

Comparto con ustedes las que sí logré captar con la ilusión de que la Dirección de Tránsito tome cartas en el asunto antes de que suceda una tragedia irreversible.

EVALÚE ESTA COLUMNA
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (2 votos, promedio: 5,00 de 5)
Loading ... Loading ...

Comentar en Facebook

comentarios

Comentar en Cambio Político

Si está interesado en anunciarse en nuestro sitio u obtener más información, por favor utilizar el formulario de la sección de Contáctenos en el menú principal.