MOPT: ¡Las cosas a medio palo!

Luis Diego Vargas Chinchilla

Luis Diego Vargas

La mala costumbre de los costarricenses de no llevar las tareas hasta su ejecución final permite preguntar: ¿Cuantas buenas ideas, tareas importantes, incluso urgentes, han quedado en buenas intenciones o, peor aún, en cosas hechas a medias? Empezar algo y no terminarlo es peor que no empezar nunca. Si no se inicia la tarea, al menos no se malgasta el tiempo y recursos que se usan en “medio” ejecutar un proyecto o idea.

Un dramático y escandaloso ejemplo de ello, que hoy sigue saliendo muy caro es la mal ejecutada “reforma del Estado” de la década de los ochenta y noventa, que terminó siendo, por ser tarea inconclusa, desmantelamiento del Estado.

El caso del MOPT

Lo que toca al MOPT, el desmantelamiento se hace evidente con el colapso vial que genera un simple hundimiento de la ruta nacional 1 (General Cañas), comparable con el que podría generar un desastre natural de grandes dimensiones como un terremoto de 8 grados escala Richter. Los derechos —necesidad— de exportar, comerciar, tomar un avión, el simple derecho de acudir al trabajo o al centro de estudios, recibir atención médica y hasta disfrutar de unas vacaciones, se ven violentados rutinariamente por la incapacidad del órgano estatal responsable de honrar, proteger, garantizar el pleno disfrute de ese derecho no por el infortunio de un desastre natural.

La transformación-desmantelamiento del MOPT

En el contexto de la reforma del Estado, la idea, válida dicho sea de paso, era que el MOPT pasara de ser un ejecutor-constructor de obras con planteles, maquinaria, ingenieros, cuadrillas, etc., a un ente supervisor, regulador, planificador, demandante de obras y servicios de variada naturaleza y a través de varios esquemas contractuales. Miles de millones de colones se invirtieron en el más visible y polémico componente de la reforma del Estado: la movilidad laboral. La ambiciosa reforma del Estado, concebida desde afuera por organismos financieros internacionales, privilegió la reducción de la abultada burocracia. Se ofrecieron beneficio excepcionales a los funcionarios de todos niveles para que dejaran el sector público y miles, buenos y malos funcionarios, se acogieron a la movilidad. Algunos se convirtieron en profesionales o trabajadores privados y otros, simplemente montaron otros esquemas para extraer rentas al Estado, vendiendo servicios al MOPT como privados que antes ofrecían directamente como funcionarios. Así es, buena parte de los movilizados siguen pegados a la generosa ubre del MOPT, por muchas vías: esquemas paralelos de administración, consultorías repetitivas e interminables y servicios ofrecidos por escasos oferentes para el diseño y supervisión de obras.

A lo interno del MOPT se concibieron varios cascarones institucionales dónde persisten los vicios y los burócratas ineficientes. El MOPT camina actualmente al ritmo de un diseño institucional fácilmente controlado desde adentro por algunos hábiles burócratas mediocres y desde afuera por toda suerte de “chupasangre” de las rentas del Estado. Y en el medio una deuda enorme con la institucionalidad y con la poderosa idea de la reforma del Estado: una efectiva modernización institucional sustentada en el capital humano más calificado, eficiente y visionario posible. Esa es la tarea inconclusa, así de simple.

Aeropuerto, Caldera 1 y 2, interlineas, sectorización, platina, trocha fronteriza y…

Repasemos algunas evidencias:

¿Ha sido eficiente y capaz el Consejo Técnico de Aviación Civil (CETAC) al supervisar el contrato de gestión interesada del Aeropuerto Juan Santamaría? ¿Cuanto descrédito ha circulado por mas de una década y cuantos millones de dólares?

El Consejo Nacional de Concesiones (CNC) no ha podido recibir el tramo II de la carretera a Caldera porque no tiene un esquema de supervisión indispensable para la tarea, luego de dos años después de estar en funcionamiento ese tramo y mas de cuatro años de estar el contrato en ejecución se continua con una recepción provisional de la obra.

El Consejo de Seguridad Vial (COSEVI). Proyectos de ley de tránsito van y vienen en medio de las demostraciones del inexistente poder de experto que debería imponer esta entidad en el ámbito legislativo. Sin olvidar las cámaras de monitoreo en carretera, que no recibieron un segundo aguacero.

El Consejo de Transporte Público (CTP) no pudo con unas pinches Interlíneas y con unos semáforos solo mas inteligentes que una chicharra. Veinte años oyendo hablar de la apabullante lógica de la sectorización y nada…

El Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI). Mueren las palabras…platina, trocha fronteriza y hundimiento de la General Cañas, incluida la recomendación de sacar vacaciones para ver malas noticias desde la casa o hacer teletrabajo, aunque el ciudadano sea cirujano del Hospital de Alajuela y viva en San José.

Común denominador de todos estos trapiezos: el menosprecio por el conocimiento técnico y el miedo tomar decisiones y asumir responsabilidades y falta de claridad en el rol de entidad reguladora-fiscalizadora. Ni consultores ni contratistas satélites que difícilmente terminan comprometidos y responsables de las tareas, ni funcionarios de planta sin régimen efectivo de evaluación de desempeño; en área de “confort” siempre que no tomen decisiones. Se hace necesario, lo dije en el pasado y lo sostengo en el presente, consolidar un modelo de empleo público multidisciplinarios, de alto nivel profesional, a plazo fijo, razonablemente remunerado tomando en cuenta que deberán enfrentar la sofisticación y seriedad de las empresas contratistas, y prescindible por finalización de la tarea o limitado desempeño.

Al final de cuentas no hubo un efectivo diseño de las instituciones, y de sus responsabilidades y terminamos con instituciones desmanteladas —como el MOPT— con las mismas responsabilidades, incluso con más, pero sin el capital humano para ejecutarlas satisfactoriamente. ¡Una tarea más a medio palo¡

Desde la avenida 7*

EVALÚE ESTA COLUMNA
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (4 votos, promedio: 5,00 de 5)
Loading ... Loading ...

* El privilegio de vivir en el corazón de la ciudad capital, a pocos pasos de emblemáticos sitios y edificios, me permite ser testigo de una actividad urbana cada día mas desconocida para mucha gente y que servirá de inspiración para transmitir experiencias y reflexiones desde esta tribuna.

Comentar en Facebook

comentarios

2 respuestas a MOPT: ¡Las cosas a medio palo!

  1. Rosario Alfaro 28-06-2012 en 10:20 am

    Este problema de la General Cañas debe ser resuelto, ya son varias veces las que se invierte fondos públicos en una curita, por que si las aguas se incrementan por el aumento de la urbanización lo cual limita la filtración de aguas, es hora de colocar un puente, como hace una empresa costarricense en Panamá. De manera rápida y eficiente. Esta misma empresa es la que construye un súper aeropuerto en la vecina del norte

    Responder
  2. 468072Ld 28-06-2012 en 5:27 pm

    Me parecen ingeniosos los foto-montajes que circulan sobre el tema del hundimiento en la General Cañas, pero pretendiendo hacer una valoración mas profunda sobre el significado de ese hecho, debo manifestar que resulta injusto y desproporcionado responsabilizar a la Presidenta y su administración de un hecho que solo se explica por la acumulación de responsabilidades a lo largo de muchos Gobiernos. Ese es el sentido del artículo de opinión que publiqué hoy en Cambio Político y que ofrezco como contrapunto a esa rápida valoración.

    Responder

Comentar en Cambio Político

Si está interesado en anunciarse en nuestro sitio u obtener más información, por favor utilizar el formulario de la sección de Contáctenos en el menú principal.