El discurso del método de Figueres

Luis Diego Vargas Chinchilla

Luis Diego Vargas

Hace una semana, sin tener idea o información del contenido del plan que el ex presidente Figueres ofrecería esta semana, expresé mi esperanza de que lo que anunciara no fuera , aunque así estaba planteado, un recetario de soluciones a los problemas del país originado en un grupo limitado de personas. Afortunadamente resultó ser algo distinto y llamativo.

Dije entonces: “A no ser que nos sorprenda con un “plan país” que parta precisamente de alguna idea creativa sobre cómo integrar visiones distintas de gobierno, poder, convivencia, solidaridad y desarrollo económico, lo cierto es que un reducido grupo de aún desconocidos iluminados, son los llamados a interpretar las tablas de la ley de Dios que Moises trae bajo su brazo desde el primer Mundo.

Figueres sorprendió con algo que a primera vista puede ser percibido como de escaso contenido, pero capaz de pulverizar el pesimismo y provocar entre los inquietos la curiosidad de desentrañar su naturaleza y no descartar la invitación de buenas a primeras.

Primero es necesario reconocer el limitado beneficio que habría tenido en los enigmáticos propósito de don José María un extenso documento, tipo “Plan de Gobierno” de campaña electoral, que algunos imaginamos y otros aún reclaman, cuando: 1. Se insiste en que no es una propuesta electoral aunque pueda serlo. 2. El acceso a los medios de comunicación virtuales se generalizó y democratizó y hoy la gente exije un espacio efectivo para opinar. 3. Toda propuesta concreta sobre cualquier tema abre una discusión ideológica que excluye sectores completos de forma inmediata. 4. La vocación de estudio (lectura como mínimo) es limitada en nuestro régimen de opinión pública y 5. Predomina el ánimo de criticar y no proponer.

Entendido que la idea de don José María no es traer las “tablas de la ley” bajo el brazo y que la idea es construirlas colectivamente, interesa ahora analizar el método adoptado para acometer esa compleja tarea. Una rápida visita al sitio web asociado a la propuesta (www.via.cr) permite observar que hay un serio trabajo detrás de esto y que no se trata de una disparatada ocurrencia de último minuto. Hay materia gris involucrada, rigor en el análisis y conceptualización. Sin embargo, igual surgen dudas relacionadas con el método de Figueres que es justo y necesario plantear.

Hasta el día de hoy fue frecuente escuchar el argumento de que el regreso de Figueres a la política y su acogida entre algunos sectores se explica por la falta de liderazgo que afecta la conducción del país. Resulta llamativo entonces que su propuesta sea mas bien ampliar la base de liderazgo, compartir de algún modo el poder, para paradógicamente dar legitimidad y viabilidad a una acción política, aún incierta sólo para los mas ingenuos. Frente a eso, no deja de resonar en mi mente la mala administración y fracaso de un modelo de participación ciudadana como el que pregonó el PAC en la última década. En éste su líder renunció al ejercicio del liderazgo en aras de mantener la apariencia “horizontal” que exige un mal entendido esquema de amplia participación ciudadana, por lo que el PAC terminó siendo guarida de oportunistas de todo matiz; cuervos que le sacaron los ojos a su gestor. Hacer una historia distinta con la denominada Vía Costarricense requerirá un cuidadoso manejo de expectativas y el apego a un método que pronto tendrá que funcionar y responder a estas incógnitas:

• ¿Es este un foro de discusión o de mera propuesta?
• ¿Quién modera y cuáles son los criterios para la aceptación de propuestas y participantes?
• ¿Habrá un mínimo de orientación ideológica o el espectro va desde ideas “libertarias” hasta “marxistas”?¿Cuál es la justa medida ideológica aceptable?
• ¿Qué implica innovación? ¿Ese criterio excluye discusiones pendientes sobre temas que ya han sido tratados mediante propuestas ya conocidas?
• Muchas mas…incluída la visibilidad de don José María sumando y restando en cada decisión relevante.

No tengo duda que el éxito de esta propuesta depende de un activo ejercicio del liderazgo de Don José María y de su Junta o Consejo Consultivo, entendiendo por supuesto que esa no es una organización como la “camisa de fuerza” que impone la legislación electoral a los partidos políticos y que los convierte en “lagartos enyesados”. Debe ser refrescante poder actuar sin esa desgastante formalidad sinsentido que tan escasamente se comunica con la realidad y que se denomina estructuras de partido.

Por otra parte, la ejecución del programa debe suponer un proceso formativo de los participantes, a quienes hay que convencer de que para proponer hay que meditar, estudiar, diseñar y construir con la seriedad de un profesional, aunque no lo sea. También convencer que para criticar hay que meditar nuevamente, estudiar y hacer acopio de evidencias, información y argumentos. Ocurrencias y vociferantes deben quedar fuera.

Como un primer efecto de esta ágil pirueta política: sútilmente se pone en evidencia la escasa creatividad de las estrategias de los tres principales aspirantes formales en las tiendas liberacionistas. Mercadotenia pura de Arias, activismo de obras de Araya y docencia política virtual de Alvarez, hasta el momento son sólo estrategias que podrían parecer efectivas por la inacción de otras fuerzas incapaces para movilizar a la opinión pública, no porque alguna de aquéllas sea intrínsecamente una buena estrategia. No los culpo, yo mismo me sentí caduco cuándo en la primera impresión del anuncio que aquí comento me quedé frío ante algo que no comprendía y luego entendí que todo esto caminaba por la ruta de una nueva forma de hacer política, aunque pudiera no ser suficiente tanta modernidad con tufo de sofisticación foránea para transformar la acción política.

Es temprano para meter en ese saco de estrategias ineficientes o caducidades al método de Figueres, al menos en el primer exámen saca buen puntaje en el criterio “innovación”; para el balance final tendrá que pasar algún tiempo. Los que sí deben hacer balance inmediato son los aspirantes formales dentro del PLN, pues de forma inmediata la propuesta de Figueres señala que no solo hay una forma tradicional de hacer política.

Desde la avenida 7*

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* El privilegio de vivir en el corazón de la ciudad capital, a pocos pasos de emblemáticos sitios y edificios, me permite ser testigo de una actividad urbana cada día mas desconocida para mucha gente y que servirá de inspiración para transmitir experiencias y reflexiones desde esta tribuna.

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comentarios

Una respuesta a El discurso del método de Figueres

  1. Claudio Alpízar 26-07-2012 en 1:19 pm

    Buen artículo Luis Diego, a muchos les paso que no se dieron cuenta al momento de la presentación de la estrategia que venía atrás, sobre todo a la prensa nacional que se vio bastante desubicada. 

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