El PSOE y el PP son la misma cosa

De José Calvo

José Calvo

José Calvo

Los protestantes del M15 no lo llaman “cosa” sino que usan una palabra más adecuada, pero yo pienso que si son lo mismo. Acabo de leer en Cambio Político los artículos de don Carlos Revilla y de la señora sueca Katrine Kielos titulados respectivamente Don Pepe, Liberación Nacional y Social Democracia, y El Secreto del Éxito de la Derecha Europea, y pienso que el de don Carlos Revilla confirma mi opinión. Él dice que para los social demócratas el Estado debe participar en la economía y no solo en las emergencias, y que nuestro Estado se ha debilitado por ideologías neoliberales impuestas por el Consenso de Washington y apoyadas por nuestros “modernos” social demócratas, que no son entonces socialdemócratas. Yo lo que digo es que el Estado no se ha debilitado sino que se han adueñado de él los empresarios, y que ya no cumple con el requisito expuesto por don Pepe de dar satisfacción a las necesidades de la gente. Solo que este es un fenómeno “global” independiente de partidos.

Pero veamos lo que dice la señora Kielos, porque al leerla yo me dije “¡santos cielos!”. Según ella la social democracia desapareció de Europa hace 10 años, y los últimos gobiernos socialdemócratas europeos fueron los de Tony Blair y Schroeder. Yo no se de Schroeder, pero Blair era el amigo y compinche de George Bush en el ataque a Irak y de llamarlo social demócrata tendríamos que ponerle el calificativo de “moderno”, como a don Oscar Arias. Y “moderno” significa neoliberal. Neoliberal significa neo clásico, y neo clásico es peor que clásico, porque mientras Smith reducía toda la economía y la riqueza al egoísmo de las personas que constituyen juntas una mano invisible, y excluía de ese juego expresamente a la Compañía de las Indias Orientales, que era una transnacional, los neoliberales solo incluyen a las grandes transnacionales que son, no la mano invisible, sino el monopolio. Es más bien simple. Elemental como decía Sherlock Holmes.

Pero hablando del debilitamiento del Estado que menciona don Carlos Revilla, yo no pienso que este se ha debilitado. Lo que si se ha debilitado es su función en beneficio de la satisfacción de las necesidades de la gente, que es la característica principal que don Pepe le veía a la socialdemocracia. Pero el estado es ahora mucho más fuerte de lo que jamás fue en el pasado, aunque está infiltrado por la clase empresarial que lo ha puesto a trabajar para su beneficio, con el abandono de su función social. No otra cosa son las privatizaciones para coger ellos el negocio, o peor todavía, el salvataje y la austeridad para los pobres, cuando su angurria provocó la crisis.

Es verdad que la socialdemocracia desapareció de Europa, y aquí es donde uno ve la necesidad de prescindir de referencias ideológicas, porque desapareció después de la guerra, aparentemente por la bonanza económica que trajo la postguerra a toda la región, incluida Rusia, que los hizo abandonar la lucha encarnizada que antes tenían por la repartición de la riqueza. La preocupación se volvió entonces llegar a tener “una moto o un carro”, para usar las palabras con que don Oscar Arias arrullaba a los empleados de las fábricas en el referéndum para el TLC que nos iba a dar mas mercado a cambio de renunciar a nuestra soberanía, y que mas bien lo redujo, y nos impidió tratar la crisis alimentaria, lo que requiere soberanía.

Arthur Koestler tiene un ensayo que trata indirectamente de este fenómeno de la desaparición de la social democracia europea que se llama The Silent Generation (Drinkers of Infinity, Hutchinson and Co, 1970), donde dice que a los jóvenes europeos de la postguerra (halbstarke, hooligans, tango boys, nibonitschyjos) solo les interesaba tener una Vespa o una Lambreta y, usando las palabras de Voltaire en Cándido, “cultivar su jardincito”. El mejor nombre era el ruso de nibonitscho, que significa “ni con Dios ni con el diablo” y que se manifiesta hoy cuando los jóvenes españoles no creen ni en el PSOE, ni en el PP. Pero como sin embargo ellos votaron por el PP, y ahora están reventando con Rajoy. La pregunta es entonces, ¿por qué votaron por el PP? Pues yo creo conocer la respuesta: Porque siguen creyendo la promesa neoliberal de que si se portan bien pueden tener “una moto, un Hyundai, o un BMW”. Y ¿quien les ofrece eso? Pues la derecha, aunque sea disfrazada de izquierda con el nombre de social democracia moderna.

La pregunta que falta es entonces ¿qué les puede ofrecer la izquierda? Y la dolorosa respuesta es que, honradamente nada. O peor todavía, les puede ofrecer sacrificio: “sangre, sudor, y lágrimas”. Pero eso es todo lo que van a tener de cualquier manera, y el proceso será más doloroso bajo las promesas de la derecha, porque esa actitud egoísta de la derecha es lo que impide la corrección necesaria para salir de la crisis. Ese colaboracionismo es lo que está determinando la austeridad para los pobres que Irlanda acaba de aprobar en un referéndum que les ofrece como el de aquí “la moto, el Hyundai, y el BMW”. Por eso es que gana la derecha.

La derecha gana ahora engañando, pero los electores se dejan engañar con gusto por la atractiva promesa. Es verdad que en eso los principales engañados son los de la derecha, pero eso es un pobre consuelo para la debacle que están provocando, con la colaboración del pueblo que les cree desesperadamente. Como yo lo veo entonces, ya no se puede hablar de izquierda y derecha. El control político lo tiene la derecha, pero con la aprobación del pueblo que se deja engañar. Y no hay alternativa, porque se trata de un juego nuevo en que no valen las propuestas del pasado. Pero a la larga tampoco se puede ganar

Aquí lo vemos claramente: El Consenso de Washington sigue muy campante en Costa Rica a pesar de la crisis global, y nos dice que todo va muy bien. Y nuestra derecha se opone a cualquier iniciativa de cambio, como a la reforma de la OEA que se usa ahora para combatir algunas posiciones dictatoriales disidentes en el trato de los derechos humanos, mientras calla lo de Guantánamo. La disposición de la FAO de incorporar a la seguridad alimentaria el concepto de soberanía no se hubiera logrado sin la participación (al fin) de la sociedad civil.

Y a la declaración de Cuellar en la OEA de que la inclusión de este concepto la impiden los políticos le falta valor: es la OMC y el TLC el que la impide, y habría que haberle pedido a Evo o Rafael Correa que lo dijera porque a los demás les falta valor. Hay que tener la honradez de decir que choca con quienes nos obligan a abastecernos del mercado internacional, y eso es sound economics, mientras lo que dicen Trejos y Anabel es ideología; o peor.

Nuestra política agraria sigue dependiendo de la importación de alimentos sin aranceles, y a precios mucho más altos que hace 10 años, con la creciente ruina de la producción local. El gobierno anda buscando inversiones europeas cuando Europa se hunde sin remedio en la crisis; como los EEUU. Nuestro gobierno no quiere nada con el ALBA que nos podría diversificar el mercado, porque no lo aprueban los americanos.

El gobierno tiene un déficit enorme del que propone salir con otro paquete de impuestos regresivos, o vendiendo bonos cuyos intereses benefician a los ricos y pagamos nosotros. Y nos gobiernan los demócratas sociales “modernos” que están por la ética perlética pelín pelidrética y la estética. Etc. Pero seguramente las cosas van a cambiar pronto, porque la crisis se generaliza, y está afectando ya también a los países emergentes como China y Brasil. Era inevitable. Predecible. Elemental, porque también ellos le venden a los ricos países industriales; excepto que no lo puede ver la obnubilación derechista.

Esos países ricos no nos compran alimentos. ¡No ve que ellos no son tontos! Y ¿dónde está Doha? Como que está en la península arábiga. Pregúntenle a la superministra vitalicia, ella va allí a cada rato con nuestro representante, también vitalicio, en la OMC, y todavía cree. ¡Glu, glu!

EVALÚE ESTA COLUMNA
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Aún sin evaluar) Loading...Loading...

Comentar en Facebook

comentarios

Comentar en Cambio Político

Si está interesado en anunciarse en nuestro sitio u obtener más información, por favor utilizar el formulario de la sección de Contáctenos en el menú principal.